Proyecto minero en San Juan inyecta millones y acelera empleo e infraestructura
Uno de los proyectos que viene sumando hitos de manera sostenida es El Pachón, ubicado en la provincia de San Juan y controlado en su totalidad por la empresa multinacional suiza Glencore. La compañía completó con éxito su última campaña correspondiente al período estival 2025-2026, consolidando avances clave tanto en la definición técnica del yacimiento como en el desarrollo de la infraestructura y el entramado económico regional.
La envergadura de este yacimiento de cobre, emplazado a unos 3.600 metros sobre el nivel del mar en el departamento de Calingasta y a escasos kilómetros del límite internacional con Chile, demanda una precisión técnica milimétrica antes de encender motores a escala industrial. Durante esta última etapa operativa en el terreno, los equipos técnicos alcanzaron un total de 21.246 metros de perforación que se distribuyeron estratégicamente en 53 pozos. Estas tareas resultan indispensables para nutrir los estudios de geofísica, geotecnia, hidrogeología y magnetometría que permitirán refinar el modelado tridimensional del yacimiento y anticipar las condiciones óptimas para su futura explotación.
El despliegue de semejante andamiaje de ingeniería tuvo un impacto directo e inmediato sobre el mercado laboral de la región cuyana, un eje que la firma subraya como prioritario dentro de su política corporativa. El equipo dedicado exclusivamente al área de geología se conformó por 60 profesionales de alta calificación, de los cuales la mitad pertenecían a la plantilla directa de la empresa y la otra mitad correspondió a especialistas sanjuaninos contratados puntualmente para robustecer las tareas de la campaña. Sin embargo, el verdadero termómetro del derrame económico en la comunidad se observó en los momentos de mayor intensidad operativa, cuando la demanda de servicios e infraestructura movilizó a más de 600 trabajadores locales a través de una densa red de empresas proveedoras y subcontratistas.
Puentes estratégicos y una inversión de u$s15 M en infraestructura crítica
La conectividad y la logística en la alta montaña representan uno de los desafíos más complejos para la minería de proyectos de clase mundial. En este frente, Glencore Pachón logró consolidar obras de infraestructura que no solo benefician la viabilidad del proyecto, sino que quedarán como activos físicos para la provincia. La empresa finalizó la construcción de dos puentes estratégicos sobre los ríos Colorado y Los Patos, una obra de ingeniería civil que demandó una inversión directa de u$s15 millones. Durante el pico de construcción de estas pasarelas vehiculares se requirió el concurso de 120 operarios, con una fuerte impronta de arraigo local, ya que el 90% de esa fuerza laboral provino directamente del departamento de Calingasta.
El desarrollo de tareas en entornos geográficos hostiles suele elevar las alarmas respecto a la seguridad industrial, un aspecto que en la cultura corporativa de las grandes mineras globales funciona como una carta de presentación innegociable. Desde la empresa destacaron que el exigente ciclo de trabajo estival concluyó con un registro de cero incidentes y sin lesiones personales de ningún tipo. Este resultado fue atribuido a una estrategia coordinada entre Glencore y la constructora sanjuanina responsable de la obra vial, basada en programas permanentes de capacitación, entrenamiento continuo para la mitigación de riesgos en altura y un estricto cumplimiento de los estándares internacionales de cuidado del entorno y de las personas.
El impacto en la cadena de valor local
Para dimensionar el peso específico de El Pachón en la economía de San Juan, los números de la cadena de valor eximen de mayores explicaciones. A lo largo del último año, la compañía minera volcó un total de u$s44,5 millones exclusivamente en compras y contratación de servicios a empresas radicadas en la provincia. De esa masa de capital inyectada en el sector privado local, casi una tercera parte fue capturada de forma directa por proveedores comerciales e industriales calingastinos, dinamizando el comercio de cercanía y los servicios técnicos especializados. En paralelo, la dimensión del desarrollo comunitario sumó una asignación de aproximadamente $500 millones destinados a planes de educación, formación técnica, fortalecimiento de instituciones civiles y estímulo a microemprendimientos locales.
El acondicionamiento del campamento base fue otro de los puntos altos de la campaña que acaba de cerrar. Para garantizar el bienestar de las dotaciones de operarios que rotan en la cordillera, se ejecutaron importantes obras de habitabilidad, que incluyeron la ampliación de los módulos residenciales tanto en el campamento Pachón como en el sector denominado Carnicería. En sintonía con las metas globales de reducción de huella de carbono, se instalaron sistemas de luminarias solares sostenibles para el autoabastecimiento energético de las áreas comunes. Asimismo, el esquema sanitario del proyecto dio un salto cualitativo mediante el equipamiento integral de las enfermerías de campaña y la puesta en marcha de un policlínico central dentro de las instalaciones del yacimiento, dotado con la tecnología necesaria para la atención médica inmediata del personal.
Proyecciones para un mercado global en expansión
Mirando hacia el futuro a mediano y largo plazo, las proyecciones de Glencore ubican a El Pachón como una de las futuras joyas de la corona cuprífera de la región. El yacimiento, que actualmente transita una etapa de exploración avanzada, contempla un horizonte de producción media estimada en el orden de las 360.000 toneladas anuales de cobre en concentrado durante su primera década de operaciones comerciales. Ante una demanda global de metales que no encuentra techo debido al recambio tecnológico mundial, la puesta en valor definitiva de este activo sanjuanino resulta altamente atractiva para los inversores.