Entre salarios en cuotas, contratos parados y menos personal, se agiganta la crisis de la fábrica de aviones
La crisis que golpea a la estatal FADEA, la fábrica de aviones de Córdoba, no se toma respiro y sigue ganando profundidad. A la situación de ociosidad que muestra la mayor parte de su estructura productiva y la tensión gremial constante, este mes se sumó el pago fragmentado de los salarios, la indefinición en los contratos ya pactado con la Fuerza Aérea Argentina (FAA), y la falta de avances en la posibilidad de abrochar un contrato con la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial (FEMIA) que le reportaría millones a la compañía en cuestión. En paralelo, la turbulencia interna dio lugar a un cambio en la conducción de la estatal, cuya presidencia ahora es ejercida por Oscar López en reemplazo de Julio Manco, en una decisión que también es observada en el ámbito aeronáutico como una señal de la inestabilidad que atraviesa a la firma. FADEA sigue complicada a nivel deuda con proveedores como Cámara Industrial Metalúrgica cordobesa, que hace escasas semanas exigió el pago de compromisos por 20 millones de dólares.
En torno a la estatal afirman que el reemplazo en la cúpula de FADEA no termina de despejar el horizonte de la compañía, que atraviesa un contexto de conflictividad constante con el Sindicato de Trabajadores Aeronáuticos (STA) y nulos avances en la apertura de nuevos negocios.
FADEA y un pago fragmentado de salarios
Precisamente, desde el ámbito gremial se informó que la fábrica de aviones abrió julio con el pago de sólo el 60% de cada salario. A raíz de esa situación, el sindicato anticipó que presentaría una denuncia ante la Secretaría de Trabajo de Córdoba, además de señalar que solicitaría una audiencia con López y otros representantes de la cúpula de la firma.
"Hace solo siete días el entonces vicepresidente llegó con un mensaje del ministro de Defensa diciendo que los sueldos estaban garantizados hasta fin de año. Por eso esto nos sorprendió totalmente", declaró, en el primer tramo de este mes, Marcelo Bertorello, secretario general del STA.
Respecto de la llegada de López a la presidencia de la compañía, el portavoz sindical comentó: "Esperábamos que nos anunciara novedades sobre la producción y los nuevos contratos. En cambio, nos encontramos con esta situación. Nos mostraron trabajos por fuera del Estado que estaban próximos a concretarse. Si se concreta siquiera el 50% de lo que nos presentaron, sería una nueva vida para FADEA".
Hoy por hoy, señalan fuentes del sector aeronáutico, la estatal apenas mantiene operativa el 30% de su estructura. Se señala que la compañía acumula alrededor de dos años sin formalizar un acuerdo potente con la FAA. Por estos días, la escasa actividad que presenta la firma está ligada a un contrato de provisión de componentes que se sostiene con la brasileña Embraer.
Contratos parados y falta de acuerdo con México
A la par de los vaivenes dirigenciales y las demoras en el pago completo de los salarios, la preocupación crece por la falta de nuevas alternativas de negocios. Esto último también viene acelerando la reducción del plantel de profesionales de la firma, que perdió entre 200 y 250 empleados en los últimos 33 meses.
Hasta el momento, siguen sin darse avances en el acuerdo dialogado con la FAA para modernizar aviones Pampa por un valor de 110 millones de dólares. Precisamente, ese pacto en veremos es lo que frena la posibilidad de que la estatal recupere una capacidad industrial que le permitiría cerrar más contratos con actores internacionales.
Esto último pone en dramático suspenso una opción de negocios que, igualmente, navega las aguas de la incertidumbre por el mal momento que atraviesa la fábrica de aviones. Desde el segundo semestre del año pasado la mexicana FEMIA viene buscando abrochar un acuerdo de cooperación con FADEA para el desarrollo de entrenadores IA-63 Pampa III Block 2.
Se trata de una operación que abriría un negocio global del orden de los u$s600 millones, pero esa alternativa también se mantiene en riesgo a partir de la crisis que ostenta la estatal. La falta de un objetivo claro para el destino de FADEA, derivado mayormente de la indefinición que baja del gobierno nacional hacia esa compañía, podría hacer perder una oportunidad comercial y estratégica por demás significativa para la fábrica de aviones.
Deuda gigante con proveedores
Al margen de la situación interna en la fábrica de aviones, voceros de la Comisión Directiva de la Cámara Industrial Metalúrgica de Córdoba expusieron en abril pasado que FADEA mantiene con los integrantes de esa entidad una deuda que alcanza los 20 millones de dólares.
El dato fue expuesto por Santiago Sara, miembro de esa organización, quien hace pocos días declaró que en la fábrica de aviones "la inactividad es casi total, más allá del programa KC 390 de Embraer, que es lo único activo"
En declaraciones a medios provinciales, el directivo afirmó que FADEA posee una deuda con sus proveedores que ya suma casi dos años de vigente. Y que siguen sin producirse novedades respecto de los acuerdos que la estatal venía negociando con Defensa.
"Más allá del cambio en el Ministerio de Defensa no hubo ningún avance", sostuvo Sara, quien además expresó que los empleados de la estatal acumulan un año sin recibir aumentos salariales. "FADEA no está ganando dinero. El problema es que lo que cobran no les alcanza para pagarnos a nosotros y para cubrir los gastos de producción", concluyó.