LECHERÍA

Para recuperar a otra láctea emblemática, cooperativa busca comprar una planta y blindar empleos

Sus integrantes elevaron una propuesta ante autoridades judiciales para reposicionar a la marca, que quebró en 2023. Buscan la continuidad de 128 empleos
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 20 de Julio, 2026

A tono con lo que viene ocurriendo con La Suipachense y Sudamericana de Lácteos, otra compañía láctea comienza a transitar la senda de la recuperación. Lo particular en este caso radica en que los intentos por revivir a una firma que cayó en la quiebra en 2023 vienen del lado de sus empleados, que adoptaron la figura de la cooperativa tras esa caída. En concreto, los trabajadores nucleados en el colectivo que asumió el manejo de Cotar, en la zona de Rosario, formalizaron una propuesta de compra de activos ante el juzgado de Primera Instancia en lo Civil y Comercial que encabeza María Silvia Beduino. La intención de la cooperativa es quedarse de manera definitiva con los activos de la mencionada Cotar, ubicados en el barrio rosarino de Ludueña, para así activar un plan de ampliación de actividades.

De acuerdo a fuentes del ámbito lechero, dicho paso legal constituye un punto de inflexión dentro de un proceso institucional que se inició en abril de 2022.

En esa fecha, y ante la inminencia del cese de actividades y el posterior decreto de quiebra dictado en junio de 2023, los empleados de la láctea asumieron la gestión operativa directa de la fábrica para garantizar la continuidad laboral.

Hoy por hoy, la cooperativa que maneja Cotar posee 128 socios activos.

El escrito solicita formalmente que la jueza corra vista a la sindicatura para evaluar la viabilidad de la compra mediante un mecanismo previsto en el artículo 203 bis de la Ley de Concursos y Quiebras.

Dicha normativa faculta a las cooperativas integradas por exempleados a "compensar el valor de adjudicación utilizando los créditos laborales cedidos por sus miembros. A este volumen de deuda salarial e indemnizatoria, la entidad sumó otros derechos crediticios adquiridos por cesión de terceros durante los últimos años".

La cooperativa apunta a quedarse de manera formal con los principales activos que supo utilizar Cotar en su época comercial más exitosa.

Exempleados de Cotar buscan adquirir activos

La presentación ante tribunales detalla la inclusión de un inmueble ubicado en Humberto Primo al 1200, en Ludueña, donde aún funciona la planta fabril, las maquinarias instaladas, las marcas comerciales registradas y un lote lindero, además de una propiedad en condominio con la firma Tamberos del Sud.

En contrapartida, el plan presentado excluye dos terrenos de menores dimensiones, cuya liquidación se tramitará por vías separadas dentro del concurso.

Un elemento determinante en la estructuración de la oferta es la modificación del valor de los activos fijos. De acuerdo con el expediente, una tasación reciente determinó una reducción del valor de mercado de los bienes raíces, posicionando el costo del paquete completo por debajo de las estimaciones iniciales de la quiebra.

Esta devaluación técnica optimiza la relación entre el precio de compra y el capital de compensación disponible por los trabajadores. Para respaldar la viabilidad de la transacción, la cooperativa adjuntó la nómina consolidada de los créditos laborales verificados de sus asociados.

La presentación judicial es el resultado de una estrategia de mediano plazo diseñada desde la declaración de la quiebra, cuando las deudas salariales iniciales con el personal técnico y operativo ascendieron a 1.100 millones de pesos.

Con base en esa posición de acreedores privilegiados, el personal estructuró un esquema de reinversión institucional para evitar el desmantelamiento de las instalaciones y disputar la adjudicación en la etapa de liquidación de bienes.

A la par de las gestiones ante la Justicia, la conducción de la cooperativa, encabezada por Emiliano Medin, avanzó en acuerdos institucionales y fiscales para sanear el pasivo de la firma.

En esa línea, la entidad formalizó convenios de regularización con la Municipalidad de Rosario y la Administración Provincial de Impuestos (API), mantuvo negociaciones avanzadas con la Empresa Provincial de la Energía (EPE) —uno de los principales acreedores de la antigua administración— y alcanzó acuerdos con proveedores privados.

La cooperativa a cargo de Cotar mantuvo los niveles de producción

Durante los más de tres años de gestión directa, la cooperativa sostuvo los niveles de producción e implementó un programa de actualización tecnológica y comercial.

Las inversiones incluyeron la incorporación de maquinaria especializada para incrementar la fabricación de yogures bebibles y la modernización de la línea de procesamiento de leche en polvo. En paralelo, se habilitaron canales de venta directa para mejorar el posicionamiento de mercado frente a las empresas competidoras del sector.

El argumento principal presentado ante el juzgado subraya que, desde el 30 de abril de 2022, la cooperativa mantuvo la actividad fabril sin interrupciones, preservó los puestos de trabajo existentes y evitó la desvalorización de los activos por falta de uso.

Los informes contables del expediente indican que la planta de la láctea logró operar durante este período de transición de manera autosustentable, sin generar nuevos pasivos ni comprometer el patrimonio remanente.

Por último, la representación legal de los extrabajadores de Cotar afirma que "la propuesta se encuadra en el régimen especial de protección para empresas recuperadas y representa la opción más eficiente para salvaguardar el valor real de la unidad económica".

Te puede interesar

Secciones