Las empresas en carrera para quedarse con las marcas de una histórica láctea
Un grupo de reconocidas empresas del sector alimenticio están en carrera para quedarse con los activos de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), la empresa detrás de los yogures, postres y leches de varias de las marcas históricas de SanCor. Mientras avanza el proceso judicial, al menos cuatro compañías ya manifestaron su intención de adquirir parte o la totalidad de los activos de la firma.
En concreto, ARSA es la responsable de marcas reconocidas como Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita, además de operar dos plantas industriales ubicadas en Córdoba y en Arenaza, provincia de Buenos Aires.
Las ofertas de dos empresas por quedarse con marcas emblemáticas
La primera empresa en formalizar una propuesta fue Vicentin, que ofreció u$s2,5 millones para quedarse con la totalidad de los activos de ARSA.
La propuesta incluye las marcas comerciales, las dos plantas industriales, los inmuebles, las instalaciones y el equipamiento productivo de la compañía.
La oferta convierte a la cerealera en uno de los principales candidatos dentro del proceso de liquidación, aunque la definición dependerá de la evaluación judicial y de la aparición de nuevas propuestas.
Otro de los interesados es Elcor S.A., la empresa cordobesa propietaria de la marca Tonadita, que también participa del proceso de venta de SanCor, actualmente suspendido.
En este caso, la compañía presentó una propuesta parcial: ofreció u$s1 millón por la planta industrial de Arenaza y u$s450.000 para adquirir el 100% del paquete de marcas de ARSA.
Con sede en Villa María, Elcor atraviesa una etapa de fuerte crecimiento. Tras adquirir Tonadita en 1998, expandió su capacidad industrial y hace tres años inauguró una planta en Chile.
Además de abastecer a las principales cadenas de supermercados, la empresa provee productos a cadenas de hamburgueserías, aerolíneas y cruceros.
Actualmente cuenta con alrededor de 350 empleados distribuidos entre Argentina, Chile y Brasil, produce manteca, crema, quesos procesados y dulce de leche, exporta a más de 25 países y posee filiales en Estados Unidos, China, Chile, Paraguay y Brasil.
Otra láctea que se suma a la lista
Otra de las empresas que sigue de cerca el proceso es García Hermanos Agroindustrial, dueña de la marca Tregar.
Aunque todavía no presentó una oferta formal, solicitó autorización judicial para inspeccionar una de las líneas de producción de la planta de Arenaza con el objetivo de evaluar el estado de las instalaciones antes de definir una eventual propuesta de compra.
El interés aparece en medio de un ambicioso plan de expansión de la compañía santafesina. A comienzos de año anunció inversiones por u$s15 millones para aumentar hasta un 25% la capacidad productiva de algunas líneas y elevar el procesamiento diario de leche desde 800.000 hasta 1,3 millones de litros.
El proyecto también contempla ampliar la producción de yogures y leches, incorporar nueva tecnología para elaborar quesos y cremas, mejorar procesos industriales y reforzar la presencia internacional de la empresa.
Tregar opera dos plantas industriales en Santa Fe, ubicadas en Gobernador Crespo y Calchaquí, exporta cerca del 25% de su producción y comercializa sus productos en más de diez países, entre ellos Brasil, Chile, China, Filipinas, Vietnam, Corea del Sur, Rusia, Argelia y Perú.
Vacalin también se suma a la carrera
La cuarta empresa interesada es Ernesto Rodríguez e Hijos S.A., fabricante de la marca Vacalin.
La compañía pidió autorización a la Justicia para recorrer las dos plantas industriales de ARSA, evaluar su estado de funcionamiento y mantenimiento y analizar la posibilidad de presentar una oferta por alguno de esos activos.
Fundada en 1981, Vacalin es actualmente el principal productor de dulce de leche de la Argentina. Procesa más de 300.000 litros diarios de leche y también elabora quesos, cremas, manteca, helados y otros productos lácteos.
Para este año proyecta inversiones por u$s4 millones, destinadas a mejorar la eficiencia industrial, ampliar la cobertura comercial y sostener un crecimiento estimado del 10%.
La empresa exporta actualmente a Brasil, Chile, Paraguay, Estados Unidos y Canadá, y ya cuenta con certificación para vender sus productos a la Unión Europea, un mercado que busca desarrollar en los próximos años.
Lo concreto es qeu la venta de los activos de ARSA genera expectativas dentro del sector porque reúne un conjunto de marcas con fuerte reconocimiento entre los consumidores, además de dos plantas industriales con capacidad productiva ya instalada.
Con Vicentin, Elcor, Tregar y Vacalin interesados en distintos activos de la empresa, el proceso judicial podría convertirse en uno de los movimientos corporativos más relevantes del año para la industria láctea argentina.
La quiebra de la empresa que producía yogures marca SanCor
Las plantas lácteas gestionadas por la venezolana Maralac S.A. cerraron de manera definitiva a comienzos de este año, tras la declaración de quiebra de las firmas que operaban. La medida afecta tanto a las instalaciones de Alimentos Refrigerados Sociedad Anónima (ARSA) como a La Suipachense y deja a unos 520 trabajadores sin empleo.
ARSA bajó las persianas de sus plantas en Lincoln (Buenos Aires) y Monte Cristo (Córdoba) luego de que en noviembre de 2025 se decretara su quiebra judicial. La decisión fue confirmada por la Justicia tras el fracaso del concurso preventivo iniciado en abril de 2024.
La resolución fue firmada por el juez Federico Güerri, a cargo del Juzgado Comercial 29, quien dispuso la liquidación total de la compañía, la inhibición general de bienes y el embargo de fondos. El magistrado señaló que "no se inscribió ningún interesado en el registro abierto a los fines del salvataje de la concursada", lo que dejó sin alternativas de rescate a la empresa.
ARSA elaboraba productos bajo licencia de SanCor, entre ellos yogures y postres como Yogs, Vida, Shimy, Sancorito, Sublime y Primeros Sabores. El cierre implica la desaparición de estas marcas del segmento de refrigerados.
En total, la clausura de las plantas deja sin trabajo a unos 180 empleados en Buenos Aires y 200 en Córdoba. Las instalaciones estaban dedicadas a la producción de yogures, flanes y postres refrigerados.
La empresa había nacido en 2016 para adquirir la división de productos refrigerados de SanCor, en una operación encabezada por un holding vinculado al grupo agroindustrial Vicentin por cerca de u$s100 millones, con la promesa de modernización y expansión. Hace tres años, la gestión pasó a manos de Maralac S.A.
El derrumbe financiero de ARSA fue paulatino. Los problemas de liquidez y la falta de aportes de los socios mayoritarios derivaron en deudas crecientes con proveedores, transportistas y trabajadores. En 2023 comenzaron los primeros atrasos salariales y las suspensiones. Luego vinieron los cortes de energía por falta de pago y la paralización total de la producción.
A lo largo del proceso, las autoridades empresarias evitaron pronunciarse públicamente. Los intentos de reactivación impulsados por los empleados no prosperaron, y las gestiones ante el Gobierno provincial y nacional tampoco arrojaron resultados concretos. En los últimos meses, los trabajadores permanecieron en la planta para custodiar maquinarias y materias primas, ante el riesgo de desmantelamiento.