Colapsa la empresa del hermano de Jorge Capitanich con 188 cheques rebotados y $7.200 millones en deudas
Otra empresa del agro entró en una profunda crisis financiera. En este caso, sin embargo, se trata de una firma ligada a uno de los apellidos más conocidos de la política argentina. Capitanich Agropecuaria, fundada por Héctor Capitanich, hermano del exgobernador de Chaco y actual senador nacional Jorge Capitanich, acumula 188 cheques rechazados por más de $3.697 millones, mantiene una deuda bancaria superior a $7.292 millones, enfrenta múltiples juicios ejecutivos y ya comenzaron a dictarse embargos sobre cuentas bancarias, créditos y derechos de cobro. A ese escenario se suma un conflicto judicial por la cosecha de algodón de un establecimiento rural en Santiago del Estero.
Detrás de ese complejo panorama financiero hay una empresa familiar con más de cuatro décadas de historia. Fundada en 1983, comenzó produciendo algodón y girasol sobre unas 100 hectáreas en Chaco y, con el paso de los años, expandió su actividad hasta explotar alrededor de 6.000 hectáreas entre Chaco y Santiago del Estero. En 2021 incluso alcanzó notoriedad nacional al quedarse con el primer lote de trigo de la campaña y exhibía un plan de crecimiento basado en la incorporación de tecnología, nuevos cultivos y ganadería.
Aunque la sociedad fue constituida formalmente como Capitanich Agropecuaria SAS en noviembre de 2019, la actividad agropecuaria de la familia se remonta a 1983. Hoy la empresa está administrada por Leonardo, Iván y Gisella Capitanich, hijos de Héctor Capitanich. La firma produce algodón, soja, maíz, trigo, sorgo y girasol, además de desarrollar ganadería bovina, con campos propios y, principalmente, arrendados.
Empresa del hermano de Jorge Capitanich, muy complicada
Los registros de la Central de Deudores del Banco Central muestran el fuerte deterioro financiero de la compañía. Gran parte de sus obligaciones ya se encuentran clasificadas en situación 3 y 4, categorías que reflejan un elevado nivel de irregularidad crediticia.
El mayor acreedor es Banco Galicia, con $1.828,9 millones, seguido por John Deere Credit, con $1.749,8 millones. También aparecen entre los principales financiadores:
- Banco Santander
- Banco del Sol
- Nuevo Banco del Chaco
- Banco Nación
- BBVA
- Banco Ciudad
- Distintas sociedades de garantía recíproca y agentes del mercado de capitales
El cuadro se completa con otro indicador que refleja el agravamiento de la crisis: la empresa acumula 188 cheques rechazados, por un monto superior a $3.697 millones, y los últimos documentos impagos corresponden a esta misma semana, lo que evidencia que los problemas de liquidez continúan profundizándose.
Los acreedores de la empresa de Héctor Capitanich fueron a la Justicia
La delicada situación financiera comenzó rápidamente a trasladarse a los tribunales comerciales. En las últimas semanas se acumularon demandas ejecutivas promovidas por Banco Ciudad, Syngenta Agro, Depsa Valores, Polo Valores, Innova SGR y Crecer SGR, entre otros acreedores.
Uno de los expedientes más importantes fue iniciado por Syngenta Agro, que reclama el pago de u$s466.606,20 tras el incumplimiento de un convenio de reconocimiento y refinanciación de deuda firmado en 2025. De acuerdo con la demanda, la empresa había reconocido originalmente un pasivo de u$s582.447, acordó cancelarlo en cuotas, pero sólo abonó completamente la primera y parte de la segunda, lo que derivó en la aceleración de toda la deuda.
Como consecuencia, la Justicia ordenó librar oficios para embargar cuentas bancarias de la empresa por u$s466.606, más otros u$s100.000 estimados para intereses y costas. La medida alcanza cuentas en Banco Galicia, Santander, Nuevo Banco del Chaco y otras entidades financieras.
En otra causa, promovida por Depsa Valores, también se dispuso el embargo sobre créditos, acreencias y derechos de cobro de la compañía hasta cubrir u$s111.979, además de intereses y costas. La medida alcanza incluso eventuales pagos que deba realizar Aceitera General Deheza por operaciones comerciales celebradas con la empresa.
El frente judicial en Santiago del Estero
Al complejo escenario financiero se suma otro frente que mantiene abierta la empresa en los tribunales. Capitanich Agropecuaria protagoniza una disputa judicial con la firma Halgon SAS por la explotación de un establecimiento rural conocido como La Montenegrina, ubicado en la localidad de Vilelas, en el departamento Juan Felipe Ibarra, Santiago del Estero.
El conflicto no gira sobre la propiedad del campo, sino sobre quién tenía derecho a explotar el establecimiento y levantar una cosecha de unas 520 hectáreas de algodón implantada en tierras arrendadas. Halgon sostiene que contaba con contratos vigentes sobre el predio y denunció que Capitanich Agropecuaria ingresó al establecimiento para cosechar la producción, por lo que inició acciones penales por presunto hurto de cosecha y daños. La empresa de la familia Capitanich, por su parte, sostiene que posee derechos de explotación sobre el campo y que actuó en el marco de los acuerdos celebrados entre las partes.
La disputa escaló durante julio, cuando la defensa de Halgon recusó a fiscales que intervienen en la causa y denunció un supuesto favorecimiento hacia Capitanich Agropecuaria. También advirtió que, pese a las medidas judiciales dictadas durante el proceso, existía el riesgo de que los rollos de algodón fueran comercializados antes de que la Justicia resolviera el conflicto de fondo. El expediente continúa en trámite y todavía no existe una resolución definitiva sobre los derechos invocados por cada una de las empresas.
Mientras tanto, la presión sobre la compañía no deja de crecer. A la millonaria deuda bancaria se suman los cheques rechazados, las ejecuciones iniciadas por acreedores comerciales y financieros y los embargos que ya comenzaron a dictarse en distintas causas. En ese contexto, distintas fuentes del sector señalan que la posibilidad de que la empresa solicite la apertura de un concurso preventivo de acreedores comenzó a mencionarse con fuerza en el mercado, aunque hasta el momento no existe ninguna presentación judicial en ese sentido.
Con bancos, proveedores, sociedades de garantía recíproca y empresas del sector avanzando por la vía judicial para intentar cobrar sus créditos, el margen de maniobra de Capitanich Agropecuaria parece reducirse semana tras semana.