Es emprendedora y creó startup que digitaliza recursos humanos desde u$s2 por empleado
Patricia Soria no se veía a sí misma como emprendedora. En Mendoza, su provincia natal, tenía una carrera en relación de dependencia y la idea, todavía bastante difusa, de alguna vez hacer algo propio. El cambio llegó con el nacimiento de su hijo. Las condiciones laborales de ese momento la llevaron a dejar su trabajo y, mientras atravesaba esa nueva etapa, empezó a darle forma a una idea que ya rondaba en su cabeza. Así nació QuienVino, una startup de recursos humanos que hoy trabaja con más de 70 empresas y tiene 2.600 usuarios activos.
El proyecto había empezado a tomar forma en 2019. La primera versión de la plataforma llegó al mercado en 2020 y desde entonces creció escuchando qué problemas tenían las empresas para desarrollar soluciones a medida.
"Si bien no siento que tenía ‘alma emprendedora’ tenía idea de hacer algo propio, pero el trabajo en relación de dependencia ocupaba gran parte de mi día, y no podía dedicarle tiempo a emprender", cuenta Soria, CEO y fundadora de QuienVino, en diálogo con iProfesional.
La empresaria acaba de recibir otro reconocimiento por ese recorrido. Fue distinguida con el premio Mujer Empresaria Mendocina 2026, otorgado por la Federación Económica de Mendoza, en la categoría Innovación y Redes. En paralelo, fue convocada para integrar el comité asesor de WEDO, una iniciativa vinculada al liderazgo femenino, el emprendimiento y la articulación entre empresas e instituciones.
QuienVino nació mirando los problemas cotidianos de las empresas
Antes de convertirse en una plataforma integral, QuienVino atacaba problemas bastante concretos. Soria escuchaba a colegas, compañeros de trabajo y amigos hablar de las dificultades que tenían para administrar licencias, firmar recibos de sueldo en papel o controlar el ingreso y egreso de los empleados.
"Detecté que las empresas generalmente no tenían digitalizada la operación de recursos humanos así como otros procesos productivos de cada empresa y eso generaba roces, disconformidades e incluso gastos innecesarios en gestión y pérdidas de horas, reemplazos", explica.
Soria comenzó el proyecto junto a Germán Vecchiarelli, su socio desde los primeros días. Se habían conocido mientras estudiaban Ingeniería en Sistemas de Información en la Universidad Tecnológica Nacional (UTN). En lugar de intentar desarrollar desde el comienzo una plataforma con decenas de herramientas, eligieron otro camino.
Crearon un MVP (Producto Mínimo Viable) y lo llevaron rápidamente al mercado. Esa primera versión les permitió trabajar con los primeros clientes, recoger comentarios y decidir qué desarrollar después. Los primeros fueron una empresa de software y una cooperativa; ambos siguen siendo clientes.
El crecimiento del producto fue, justamente, de abajo hacia arriba. Primero el registro horario. Después, licencias, vacaciones, certificados médicos, documentos laborales, firmas digitales, turnos y reportes.
Hoy QuienVino permite registrar ingresos y salidas, utilizar geolocalización y reconocimiento facial, controlar presentismo, ausentismo, tardanzas y horas trabajadas y establecer circuitos de solicitud y aprobación.
Una plataforma pensada para pymes y con precios desde u$s2 por empleado
"El principal diferencial de QuienVino es la simplicidad", afirma. La plataforma busca que pueda ser utilizada por empresas y empleados con distintos niveles de familiaridad tecnológica, con una implementación rápida y una curva de aprendizaje baja.
El 98% de sus clientes son pymes y apenas el 2% corresponde a empresas de más de 100 empleados. Entre los clientes que puede mencionar aparecen el Registro Civil de Mendoza, Diario Los Andes, Diario de Cuyo, Canal 9 y Distribuidora Cuyana, además de empresas de tecnología, gastronomía, industria, construcción y servicios.
El modelo de negocio es por suscripción mensual. La compañía ofrece dos planes; Gestión, orientado a procesos esenciales de Recursos Humanos, y Premium, que incorpora funcionalidades avanzadas como la gestión de turnos.
El primero parte de aproximadamente u$s2 por empleado por mes y el segundo desde u$s4. El precio final depende de la cantidad de empleados y de las funcionalidades contratadas. La suscripción incluye el uso del sistema, actualizaciones, soporte y acompañamiento durante la implementación.
La propuesta apunta a que una empresa pueda empezar por un problema puntual y después sumar herramientas. En la mayoría de los casos, la puerta de entrada es el registro de ingreso y salida. Una vez implementado, aparecen nuevas necesidades y se incorporan otros módulos.
Ese proceso puede traducirse en tiempo. Soria calcula que una organización puede recuperar entre 20 y 40 horas administrativas por mes al centralizar registro horario, licencias, novedades y documentación. "En empresas con muchos colaboradores, sucursales o turnos rotativos, el impacto puede ser todavía mayor. Por ejemplo, una planificación de turnos que manualmente puede demandar hasta dos días de trabajo puede resolverse con QuienVino en menos de una hora", agrega.
La reducción de costos no pasa solamente por las horas de trabajo. También aparecen menos impresiones, papel, almacenamiento y traslados de documentación. La plataforma puede reemplazar o complementar relojes biométricos y reducir gastos de hardware y mantenimiento.
La firma digital es otro de los puntos en los que la empresa busca diferenciarse. La solución está homologada por la Subsecretaría de Trabajo y ya hay compañías que utilizan QuienVino para procesos como el registro horario y la firma digital de recibos de sueldo.
La inteligencia artificial ya ocupa un lugar dentro de esa estrategia. QuienVino incorporó consultas conversacionales que permiten hacer preguntas en lenguaje natural sobre la información de una empresa y recibir respuestas con tablas o gráficos.
La compañía también trabaja en aplicar IA a la gestión de turnos; la idea es que el sistema pueda proponer asignaciones teniendo en cuenta disponibilidad, horarios, jornadas, tardanzas y horas extra. El reconocimiento facial utilizado para validar la identidad de los empleados también utiliza tecnología de inteligencia artificial.
Así QuienVino planea llegar a Latinoamérica
El crecimiento comercial tomó velocidad cuando QuienVino empezó a invertir de manera sostenida en publicidad digital y dejó de concentrar su estrategia comercial únicamente en Mendoza. "También muchos nuevos clientes llegaron recomendados por empresas que ya utilizaban la plataforma y valoraban tanto la solución como el acompañamiento del equipo", cuenta Soria.
La compañía hoy tiene un equipo de aproximadamente 10 colaboradores. La estructura combina empleados propios con profesionales y servicios especializados externos en desarrollo, comunicación, administración, asesoramiento contable y legal.
Entre junio de 2025 y junio de 2026, la facturación pasó de $2,7 millones a $6,4 millones mensuales; un incremento superior al 137% en un año. Para 2026, la empresa espera sostener el crecimiento con nuevos clientes, expansión comercial y productos destinados a organizaciones de mayor tamaño.
Hasta ahora, Soria y su socio financiaron el crecimiento con los ingresos del propio negocio. En las primeras etapas recibieron un Fondo Semilla y Aportes No Reembolsables, pero nunca levantaron una ronda de inversión.
Una ronda no está descartada, aunque solo tendría sentido si permitiera acelerar la expansión regional, el desarrollo tecnológico o el crecimiento comercial.
"Hoy nuestro foco está puesto en seguir consolidando a QuienVino en Argentina, fortaleciendo nuestra presencia y acompañando el crecimiento de nuestros clientes", dice Soria.
La oportunidad que ve la emprendedora es grande. En Argentina existen alrededor de 510.000 empresas empleadoras y la compañía estima que podría alcanzar unas 3.000 en los próximos años; menos del 2% del mercado potencial.
Una vez afianzada esa etapa, el plan es internacionalizar la startup hacia otros mercados. Paraguay y Perú son los dos países que identifican como posibles primeros destinos. La expansión requerirá adaptar la plataforma a las normas laborales de cada mercado y construir alianzas comerciales.
"Para llegar a ese objetivo, estamos trabajando en fortalecer nuestro posicionamiento comercial, generar alianzas estratégicas en esos mercados y analizar las particularidades normativas y laborales de cada país para adaptar la plataforma cuando sea necesario. Nuestra meta es crecer de forma sostenida, llevando una solución que ya demostró su valor a más empresas de la región", sostiene.
Para 2030, la meta es convertirse en una de las startup de recursos humanos referentes en Argentina y alcanzar una presencia sólida en Latinoamérica. QuienVino quiere llegar allí sin cambiar demasiado la premisa con la que empezó; hacer más simple una tarea que todavía, para miles de empresas, sigue dependiendo de planillas, papeles y procesos manuales.