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Es argentino y creó el primer desodorante recargable del país para competir contra gigantes

Con un sistema de recarga que elimina residuos y reduce costos, la empresa argentina impulsa una forma más ecológica de cuidar la higiene personal
03/08/2026 - 12:15hs
Es argentino y creó el primer desodorante recargable del país para competir contra gigantes

Mientras las corporaciones globales de belleza y cuidado personal aceleran sus metas de sustentabilidad, una startup argentina está desafiando las reglas de un mercado dominado por gigantes que venden sus productos en envases de plástico y usan aerosol. Liderada por Andrés Barbieri, diseñador industrial de 32 años, Sufi Latam propone un modelo basado en envases rellenables que combina buen diseño, economía circular y accesibilidad económica. El primer producto es un desodorante en barra que cuesta unos $25.000  (el aplicador más dos recargas).

Así, el envase se compra una sola vez y después se cambia la recarga.

El proyecto germinó en Europa, cuando Barbieri trabajaba en un estudio de diseño industrial en Países Bajos. Allí se especializó en packaging circular para gigantes como Unilever, Procter & Gamble y SC Johnson. "Me enfoqué en proyectos de envoltorios sustentables y envases recargables y ahí quedó la semilla. Veíamos que en el mercado europeo estos formatos empezaban a funcionar bien y que en Latinoamérica no había propuestas similares", recuerda el diseñador.

Un desodorante recargable que se adaptó al mercado de América latina

"Latinoamérica tiene más historia de reutilización que Europa. Acá la lógica de recargar productos existe hace décadas, con la venta de soda a domicilio y los envases de cerveza y gaseosa retornables. Por eso vimos la oportunidad de adaptar ese comportamiento a una nueva generación de productos", cuenta Barbieri.

Adaptar el modelo europeo a la realidad latinoamericana exigió rediseñar el producto desde cero. Uno de los puntos centrales del proyecto está en la tecnología del envase aplicador y en la manera en que se comercializan las recargas.

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 Hoy venden el kit (aplicador más dos recargas) a $25.000 y cada recarga individual de 50 gramos a 6.500 pesos

A diferencia de las marcas europeas que utilizan aplicadores premium y recargas envueltas en pulpa de bambú —insumos costosos y difíciles de conseguir localmente—, Sufi optó por un aplicador de plástico reutilizable y recargas sin packaging. "Por restricciones de nuestra industria, terminamos haciendo algo que tiene menos material, menos costo y menos impacto negativo", destaca Barbieri.

El proyecto cuenta con el mentoreo de José Manuel Möller, fundador de la startup chilena Al Gramo, pionera en la venta de productos a granel en comercios minoristas. Trabajando junto a su mentor, Barbieri diseñó un modelo de negocios viable: "En cualquier producto de consumo masivo, el packaging representa hasta un 40% del costo. Apuntamos a reducir eso. Nuestro desodorante no cuesta más que uno convencional", asegura.

El kit de desodorante cuesta $25.000 y cada recarga, $6.500

Para testear la idea, Barbieri invirtió sus ahorros en el desarrollo de una primera tanda de 100 aplicadores, que se promocionaron y vendieron a través de las redes sociales. "Cada uno costaba cerca de u$s20, pero se vendieron al precio de mercado para medir la respuesta real", explica el fundador. Los envíos se repartieron en un 50% en el Gran Buenos Aires y el otro 50% en el resto del país, logrando un feedback sumamente positivo. Hoy comercializan el kit (aplicador más dos recargas) a $25.000 y cada recarga individual de 50 gramos a 6.500 pesos

A diferencia de otros desodorantes reutilizables que se venden en mercados internacionales, las recargas de Sufi Latam se presentan dentro de un sobre y sin estructuras secundarias de plástico o papel.

"Actualmente, los desodorantes en barra se llenan en estado líquido directamente sobre el envase contenedor, el cual es descartable y funciona al mismo tiempo como molde. Para crear una alternativa rellenable, durable y reciclable, nos inspiramos en la tecnología que se usa para los lápices labiales", comenta el diseñador.

Hoy el emprendimiento se encuentra en su segunda fase: desarrollando herramientas de producción, negociando con proveedores e invirtiendo en matrices de inyección para la producción a escala.

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Los envases recargables son una solución óptima para reducir la generación de residuos y cuidar el ambiente.

La startup está buscando financiamiento externo con el objetivo de fabricar y vender 3.000 unidades antes de fin de año, para luego sostener un ritmo de 1.000 unidades mensuales, sumando además una versión roll-on recargable.

En junio, el fundador de Sufi viajó a Turquía para exponer su caso durante el Global Zero Waste Forum. Se trata de un foro global de Economía Circular y Basura Cero organizado bajo el marco de las Naciones Unidas como previa a la COP (Conferencia de las Partes) sobre Cambio Climático que se realizará en la ciudad turca de Antalya, del 9 al 20 de noviembre de 2026.

Allí Barbieri participó en un panel de startups de economía circular, ante inversores internacionales y junto a iniciativas como el Club de Reparadores y la Asociación Mundial por el Derecho a Reparar. El diseñador tuvo dos minutos y medio para hacer un "pitch" de dos minutos sobre su proyecto.

La gestión circular de los envases de productos es un tema clave en las negociaciones climáticas y ambientales. A nivel mundial, la industria de la belleza y el cuidado personal genera unos 120 mil millones de envases desechados por año. Según datos del PNUMA (el programa de Naciones Unidas para el Ambiente), más del 90% de estos recipientes de un solo uso terminan en vertederos o en los océanos, contaminando los suelos y el agua, y generando microplásticos, que al ser absorbidos por el organismo, generan trastornos endócrinos y algunos tipos de cáncer.

Envases sin ley

A diferencia de otros países del mundo y de la región, Argentina no cuenta con una Ley de Envases que obligue a los productores a hacerse cargo de la gestión de los mismos. Desde hace más de 20 años se vienen presentado proyectos para reducir la generación de residuos a partir del packaging y envases. En 2021, organizaciones sociales y ambientales presentaron al Congreso Nacional un Proyecto de Ley de Envases Con Inclusión Social que promovía la responsabilidad extendida del productor, incluyendo todo el ciclo de vida de los envases y no solo la fase posconsumo.

El proyecto logró media sanción en Diputados, pero no fue tratado en el Senado. Entre sus lineamientos, incluía a cartoneros y cartoneras como protagonistas, establecía directivas para generar menos residuos, prohibía la fabricación de envases no reciclables y el uso de sustancias tóxicas. También proponía una tasa o impuesto por la generación de cada nuevo envase, destinado a programas de educación y reciclado, y a mejorar las condiciones de trabajo en las cooperativas de recicladores.

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En junio, el fundador de Sufi viajó a Turquía para exponer su caso durante el Global Zero Waste Forum

Sin embargo, la disputa sobre el manejo de los fondos, que en el proyecto quedaba en manos del Estado, y no de las empresas, fue uno de los puntos controvertidos que impidió que la iniciativa se transforme en Ley.

"Los envases recargables son una solución óptima para reducir la generación de residuos y cuidar el ambiente. Ojalá en algún momento contemos con leyes que promuevan estas iniciativas", comenta el fundador de Sufi.