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ALERTA

La ex Dycasa vuelve al negocio de las concesiones con una autopista clave

La histórica constructora, hoy bajo la marca IEB Construcciones, fue preadjudicada para operar un tramo estratégico de la Red Federal de Concesiones
04/08/2026 - 18:42hs
obra ruta autopista

La reconfiguración del mapa de las concesiones de rutas nacionales sumó un nuevo protagonista con IEB Construcciones, la empresa que adquirió la constructora que durante años operó bajo la reconocida marca Dycasa.

Fue notificada por el Gobierno nacional de la preadjudicación del Tramo Mesopotámico de la Etapa III de la Red Federal de Concesiones.

Se trata de uno de los proyectos con los que las autoridades libertarias buscan relanzar el sistema de infraestructura vial financiado mediante peajes.

La decisión fue comunicada a la compañía este martes 4 de agosto, luego del proceso de evaluación técnica, económica y operativa de la Licitación Pública Nacional e Internacional convocada por Vialidad Nacional y el Ministerio de Economía.

Rutas nacionales: qué comprende la nueva concesión

El corredor adjudicado abarca 276,11 kilómetros de las rutas nacionales 12 y 18, en la provincia de Entre Ríos.

Es decir, dos trazas consideradas estratégicas porque conectan la región mesopotámica con el resto del país y forman parte de uno de los principales corredores logísticos utilizados por el transporte de cargas, la producción agroindustrial y el comercio con el Mercosur.

La concesión tendrá una duración de 20 años e incluirá no sólo la explotación de las estaciones de peaje, sino también la construcción de nuevas obras, la conservación integral, el mantenimiento y la operación del corredor.

Para quedarse con el contrato, la empresa presentó una oferta que contempla una tarifa básica de $3.564,99 más IVA.

De todos modos, la preadjudicación todavía deberá superar las instancias administrativas previstas en el proceso licitatorio antes de transformarse en una adjudicación definitiva.

Más allá del resultado puntual, la decisión representa un paso importante para IEB Construcciones porque amplía su cartera de contratos y la reposiciona en uno de los negocios de infraestructura que el Gobierno pretende reactivar con mayor participación privada.

Una constructora con décadas de historia

Aunque el nombre IEB Construcciones todavía resulta poco familiar para el público general, detrás de esa razón social se encuentra una empresa conocida principalmente por sus actividades financieras.

Ingresó al negocio de la infraestructura mediante la compra del control de Dycasa, la histórica constructora que hasta entonces estaba en manos del grupo español Dragados.

La adquisición se concretó a través de Inversora Mercedes, una sociedad vinculada al Grupo IEB, que el 31 de octubre de 2024 compró 15.367.532 acciones Clase A y 4.463.094 acciones Clase B de Dycasa.

Ese paquete representaba el 66,10% del capital y el 88,88% de los votos, por lo que le permitió tomar el control efectivo de la compañía.

El cambio de dueño estuvo acompañado por una transformación de la identidad corporativa ya que, después de la operación, Dycasa adoptó el nombre IEB Construcciones, aunque conservó la estructura societaria, la experiencia técnica, los antecedentes contractuales y buena parte del recorrido acumulado por la empresa desde su fundación en 1968.

La transacción fue valuada en alrededor de u$s2 millones y marcó la salida del grupo español Dragados del capital de la constructora argentina.

Como el cambio de control alcanzó a una sociedad con acciones admitidas al régimen de oferta pública, Inversora Mercedes debió lanzar posteriormente una oferta pública obligatoria dirigida a los accionistas minoritarios.

De este modo, IEB se quedó con una empresa con más de cinco décadas de actividad y utilizó esa plataforma para desembarcar en infraestructura, obra civil, energía, transporte y concesiones.

Una compra para diversificar los negocios

Dycasa contaba con una extensa trayectoria en la ejecución de rutas, puentes, obras ferroviarias, proyectos hidráulicos, infraestructura urbana y grandes desarrollos de ingeniería.

Además, cotiza en el mercado de capitales argentino desde octubre de 1994, una condición que explica las obligaciones de información y la posterior oferta dirigida a los accionistas minoritarios.

Para el Grupo IEB, la compra significó una diversificación respecto de su actividad tradicional.

El holding, encabezado por Juan Ignacio Abuchdid, había desarrollado su negocio principalmente alrededor del mercado de capitales, la administración de inversiones, los servicios financieros y el real estate.

Con Dycasa incorporó capacidad técnica, antecedentes de obra, personal especializado y una estructura preparada para competir por contratos de gran escala.

La preadjudicación del Tramo Mesopotámico muestra ahora el objetivo estratégico detrás de aquella operación.

Menos de dos años después de tomar el control de la constructora, IEB busca utilizar la plataforma adquirida para entrar en contratos de largo plazo que no sólo involucren la ejecución de obras, sino también la operación, conservación y explotación económica de infraestructura.

El corredor de las rutas nacionales 12 y 18 sería, en caso de completarse la adjudicación, uno de los primeros grandes contratos viales obtenidos durante la nueva etapa de la compañía.

La concesión por 20 años le permitiría sumar ingresos provenientes de peajes y consolidar una unidad de negocios diferente de la intermediación financiera y la administración de activos que dieron origen al grupo.

Por qué es uno de los corredores más atractivos

El Tramo Mesopotámico no es una concesión más dentro de la Red Federal de Concesiones ya que se trata de un corredor con fuerte peso económico porque atraviesa una de las zonas productivas más dinámicas del país y funciona como un enlace clave entre el centro de Argentina, la Mesopotamia y los pasos internacionales hacia Uruguay y Brasil.

Las rutas nacionales 12 y 18 concentran buena parte del tránsito de camiones que transportan granos, arroz, cítricos, madera, productos industriales y mercaderías destinadas tanto al mercado interno como a la exportación.

También son utilizadas por miles de turistas que cada año viajan hacia los principales destinos del Litoral.

En este sentido, la concesión no implica únicamente la administración de cabinas de peaje sino que también obliga al adjudicatario a ejecutar un plan de inversiones que incluirá obras de mejora, conservación, mantenimiento rutinario y rehabilitación de la infraestructura existente, además de garantizar estándares de seguridad vial y asistencia permanente a los usuarios.

Ese es precisamente uno de los principales cambios respecto de modelos anteriores: el Gobierno busca que el concesionario asuma un compromiso integral sobre el estado del corredor durante toda la vigencia del contrato, en lugar de limitarse al cobro de peajes.

De hecho, esta preadjudicación se inscribe en ese proceso de relanzamiento del sistema de concesiones viales que impulsa el Ministerio de Economía junto con Vialidad Nacional.

El objetivo oficial es transferir al sector privado la operación de distintos corredores nacionales mediante contratos de largo plazo, reduciendo el peso del Estado en el mantenimiento de la red vial y promoviendo inversiones financiadas principalmente con los ingresos provenientes de los peajes.

Para las constructoras y operadoras de infraestructura, este esquema reabre un mercado que permaneció prácticamente congelado durante varios años y que ahora vuelve a generar competencia entre empresas nacionales e internacionales interesadas en administrar algunos de los corredores más importantes del país.