Cerraron 41.000 kioscos en Argentina y comerciantes advierten por una crisis que ya comparan con la caída de 2001
La crisis de consumo golpeó de lleno al negocio de los kioscos en Argentina y transformó el escenario del sector. Según un informe de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), desde diciembre de 2023 hasta la actualidad cerraron 41.000 comercios sobre un total de 100.000 que funcionaban en el país.
El relevamiento de la entidad muestra una reducción histórica del sector: en promedio, unos 50 kioscos bajan sus persianas cada día durante los últimos dos años y medio.
Para Ernesto Acuña, vicepresidente de UKRA, el principal motivo detrás de esta situación es la pérdida del poder de compra de los consumidores, que modificaron sus hábitos de gasto y redujeron las compras consideradas no esenciales.
"Se nota que hay menos plata en el bolsillo. La gente va reacomodando sus gastos y el kiosco pierde. El rubro está castigado", señaló Acuña, quien comparó el escenario actual con la crisis económica de 2001.
¿Qué pasó con el consumo en los kioscos pese al boom de las figuritas del Mundial?
El cierre de comercios estuvo acompañado por una fuerte contracción en las ventas. De acuerdo con la organización que representa a los kiosqueros, la facturación del sector cayó alrededor de 50% frente a los niveles registrados tres años atrás en barrios porteños de clase media como Villa Urquiza, Caballito y Villa Crespo.
La situación es todavía más compleja en zonas del sur de la Ciudad de Buenos Aires, el conurbano bonaerense y distintas localidades del interior del país. En esos lugares, los comerciantes aseguran que actualmente venden apenas un tercio de lo que comercializaban hace dos años y medio.
Incluso en sectores con mayor poder adquisitivo, como Puerto Madero, Recoleta y Belgrano, donde el impacto fue menor, también se registró una baja en la actividad. Allí, según los datos de UKRA, la reducción ronda el 20%.
¿El Mundial ayudó? El dato que muestra que la caída continúa
Más allá del diagnóstico de los comerciantes, otros estudios también muestran una evolución negativa para el canal tradicional. La consultora Scentia, especializada en análisis de consumo masivo, registró una baja interanual del 4,6% en junio para el segmento de kioscos y comercios tradicionales.
El dato se suma a una caída mensual del 4,4% entre mayo y junio, luego de un período en el que el sector había mostrado señales de una leve recuperación tras los fuertes retrocesos de 2024 y 2025.
Durante el primer semestre de 2026, el consumo acumuló una disminución del 2,3%, pese al impulso puntual generado por el Mundial de fútbol y la comercialización de figuritas, que no logró modificar la tendencia general.
Supermercados y farmacias, los nuevos competidores
Desde UKRA explican que la crisis del sector no responde únicamente a la caída del consumo, sino también a un cambio en la competencia. Según Acuña, supermercados y cadenas de farmacias comenzaron a ganar espacio en productos que históricamente eran vendidos por los kioscos.
A esto se suma que comercios de otros rubros incorporaron golosinas, bebidas y otros artículos habituales del canal kiosquero para compensar la caída de sus propios ingresos.
Acuña explicó que esa estrategia permite a algunos negocios sumar ventas adicionales, aunque genera una presión sobre los precios y reduce los márgenes de rentabilidad de los kioscos tradicionales.
Los kiosqueros comparan la situación actual con la crisis de 2001
Al analizar el comportamiento de los consumidores, Acuña aseguró que las dificultades actuales tienen similitudes con las vividas hace más de dos décadas.
"La gente no tiene plata, compra con tarjeta de crédito y volvió el fiado, eso de ‘te lo pago la semana que viene, cuando cobre’", sostuvo el vicepresidente de UKRA.
Según explicó, durante la crisis de comienzos de siglo el deterioro del sector había sido progresivo desde 1999, mientras que en esta oportunidad el impacto fue mucho más acelerado.
De cara a los próximos meses, la perspectiva del sector continúa siendo negativa. "Va a ser difícil, vamos a tener los mismos niveles de actividad que en 2001″, proyectó Acuña.