OBELISCO STORE

El Gobierno porteño instala una tienda para vender merchandising del Obelisco a metros del monumento

La Ciudad amplía la estrategia comercial alrededor de su principal ícono urbano con nuevos servicios para los visitantes merchandising y local gastronómico
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 05 de Agosto, 2026

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires dio un nuevo paso en su estrategia para convertir al Obelisco en un activo turístico con mayor potencial económico.

A menos de un año de la inauguración del mirador panorámico, ahora decidió ampliar la propuesta con un espacio comercial que concentrará la venta presencial de entradas, merchandising oficial, información turística y una cafetería.

Se trata de una iniciativa que apunta a incrementar el atractivo del monumento y prolongar el tiempo de permanencia de los visitantes.

El nuevo espacio, denominado Mirador Obelisco Store, funcionará todos los días entre las 9 y las 21, a pocos metros del monumento, en el edificio donde históricamente operó el Centro de Monitoreo Urbano sobre Cerrito y Diagonal Norte.

Desde allí también podrán adquirirse los tickets para subir al mirador, que hasta ahora solo se comercializaban por internet.

Obelisco Store: un plan diseñado para potenciar el turismo

La incorporación de este punto de atención forma parte de una estrategia más amplia para consolidar al Obelisco como uno de los principales productos turísticos de Buenos Aires.

El ascensor inaugurado meses atrás cambió por completo la experiencia de visitar el monumento, permitiendo acceder a su mirador y observar la ciudad desde las cuatro pequeñas ventanas ubicadas en la cima de una construcción que durante décadas sólo podía contemplarse desde el exterior.

Según informó el Gobierno porteño, el mirador recibió más de 45.000 visitantes en sus primeros nueve meses de funcionamiento.

Se trata de un volumen que impulsó la decisión de incorporar nuevos servicios para ampliar la propuesta y generar mayores oportunidades comerciales alrededor del atractivo.

Al respecto, el jefe de Gobierno, Jorge Macri, sostuvo que la puesta en marcha del mirador permitió "revalorizar uno de los símbolos porteños" y aseguró que la iniciativa modificó la forma en que turistas y vecinos pueden conocer el patrimonio urbano de Buenos Aires.

El Obelisco de Buenos Aires: un monumento que busca reinventarse

El Obelisco fue inaugurado el 23 de mayo de 1936 para conmemorar el cuarto centenario de la primera fundación de Buenos Aires por Pedro de Mendoza.

Diseñado por el arquitecto Alberto Prebisch, fue construido en un tiempo récord de apenas 31 días y se convirtió rápidamente en el principal símbolo urbano de la capital.

Con 67,5 metros de altura y ubicado en la intersección de las avenidas 9 de Julio y Corrientes, fue escenario de algunos de los acontecimientos más importantes de la historia argentina.

Sin embargo, durante casi 90 años su aprovechamiento turístico fue limitado.

La imposibilidad de acceder al interior del monumento hacía que la experiencia de los visitantes se redujera a fotografías tomadas desde la Plaza de la República.

La instalación del ascensor y la apertura del mirador modificaron ese escenario.

Ahora, con la incorporación de nuevos servicios comerciales, la Ciudad busca dar otro paso para consolidar al Obelisco como un atractivo comparable con los grandes monumentos internacionales que combinan patrimonio, entretenimiento y consumo.

El Gobierno de CABA busca sumarse a la tendencia de las grandes ciudades

La apertura del nuevo espacio comercial responde a un modelo que desde hace años desarrollan algunas de las principales ciudades turísticas del mundo.

Monumentos emblemáticos como la Torre Eiffel en París, el Empire State Building en Nueva York o la Sagrada Familia en Barcelona complementan la visita con tiendas oficiales, productos exclusivos, gastronomía y experiencias que aumentan el gasto promedio de cada visitante.

La Ciudad busca avanzar en ese mismo camino, incorporando servicios que permitan transformar una visita de pocos minutos en una experiencia más extensa y con mayor valor agregado.

Además de la venta de productos oficiales inspirados en el Obelisco, el nuevo local contará con una máquina de grabado para personalizar recuerdos con nombres, fechas o mensajes, una propuesta que apunta a diferenciar la oferta de merchandising y captar tanto al turismo internacional como al público local.

La estrategia también guarda relación con otras iniciativas recientes impulsadas por la Ciudad para explotar comercialmente su patrimonio cultural.

Uno de los casos más visibles es el Teatro Colón, que en los últimos meses reforzó su línea de productos oficiales y merchandising con el objetivo de diversificar ingresos, fortalecer su marca y ofrecer nuevas experiencias al público más allá de los espectáculos.

Aunque se trata de ámbitos diferentes, ambos proyectos comparten una misma lógica de transformar activos públicos de enorme valor simbólico en marcas con capacidad para generar recursos adicionales, siguiendo modelos que desde hace años aplican grandes ciudades del mundo.

El desafío será sostener el crecimiento de visitantes y convertir esa mayor circulación en un impacto económico para el turismo porteño. La apuesta oficial es que el Obelisco deje de ser solamente el monumento más fotografiado de la Argentina para convertirse también en una experiencia capaz de generar actividad económica durante todo el año, tanto para los turistas extranjeros como para los propios vecinos de Buenos Aires.

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