Los empresarios demoran nuevas inversiones pese a que mejora la economía
La estabilización de la economía todavía no alcanza para convencer al sector privado de acelerar una nueva ola de inversiones.
Por lo menos así surge de analizar los resultados de la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos IDEA 2026, elaborada entre 218 directivos de empresas de distintos tamaños y sectores, que se realizó entre el 25 de junio y el 22 de julio pasados, mediante una encuesta online a 218 ejecutivos y ejecutivas de empresas socias de IDEA de distintos tamaños y sectores.
El relevamiento analiza la percepción sobre la evolución de la economía argentina y las expectativas para los próximos doce meses, junto con las perspectivas empresariales en materia de ventas, inversión, exportaciones, empleo, rentabilidad y capacidad instalada.
Empresarios esperan a que mejore la economía para invertir
Habitualmente, sus resultados se difunden unos meses antes del principal evento de la entidad empresarial como es el Coloquio de IDEA que este año se llevará a cabo entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre próximos.
Como de costumbre, la sede del encuentro será el hotel Sheraton de la ciudad de Mar del Plata y el lema de esta edición será "Invirtiendo la historia. 20 años: de promesa a potencia", mientras que los ejes temáticos pasarán por el mundo, la estabilidad, la competitividad y el desarrollo.
En el caso del relevamiento, muestra que el clima de negocios continúa mejorando, aunque las decisiones vinculadas con proyectos de expansión siguen dominadas por la prudencia.
Pero el dato más revelador surge de la comparación entre dos indicadores que, a primera vista, parecen contradictorios.
Mientras creció del 36% al 46% la proporción de compañías que operan cerca de su capacidad máxima, la inversión anual sobre la facturación cayó del 14% al 10%, reflejando que las empresas todavía prefieren aprovechar mejor los activos que ya tienen antes que embarcarse en nuevos desembolsos.
En la práctica, este comportamiento suele repetirse en los procesos de recuperación económica.
Antes de construir nuevas plantas, ampliar líneas de producción o incorporar equipamiento, las compañías buscan primero elevar la utilización de la infraestructura existente y esperar señales más firmes sobre la evolución de la demanda y la rentabilidad de los proyectos.
Solo cuando esas variables muestran una recuperación sostenida suelen avanzar con inversiones de mayor envergadura.
Encuesta de IDEA: hay optimismo con intensidad "low battery"
De todos modos, la encuesta de IDEA confirma que el empresariado mantiene una visión positiva sobre el escenario macroeconómico.
El 80% de los ejecutivos considera que la economía estará mejor dentro de un año, aunque la mayoría espera una mejora moderada y apenas un 12% proyecta un salto significativo y solo un 6% cree que la situación empeorará.
Sin embargo, el optimismo ya no tiene la intensidad que mostraba un año atrás si se tiene en cuenta que el índice de expectativas elaborado por IDEA refleja más que nada moderación.
Para el período 2025-2026 los empresarios proyectaban un nivel de 72 puntos, pero cuando evaluaron ese mismo período el resultado efectivo fue de 62 puntos.
Ahora el indicador vuelve a ubicarse en 71 puntos, aunque acompañado por una visión más cautelosa sobre la velocidad de la recuperación.
La explicación también aparece en el relevamiento.
Si bien los ejecutivos destacan el ordenamiento macroeconómico, la desaceleración de la inflación, el equilibrio fiscal, una mayor estabilidad cambiaria y la acumulación de reservas, quienes mantienen una visión más crítica siguen señalando el estancamiento del consumo y la pérdida del poder adquisitivo como factores que todavía limitan la actividad económica.
Más ventas esperadas, pero sin un salto en la inversión
La cautela que muestran las compañías al momento de invertir no significa que el sector privado tenga una visión negativa sobre el rumbo de la economía.
Por el contrario, la mayoría de los ejecutivos espera un escenario más favorable durante los próximos 12 meses, aunque todavía insuficiente para impulsar una expansión generalizada de los planes de inversión.
En este sentido, la encuesta revela que el 74% de los consultados prevé un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI), mientras que el 68% estima que la inflación continuará bajando.
Otro 57% proyecta una reducción de las tasas de interés, tres variables consideradas claves para consolidar la recuperación de la actividad.
Dólar con expectativa estable
En materia cambiaria el documento explica que no existen expectativas de sobresaltos ya que el 84% de los ejecutivos considera que el dólar aumentará de manera moderada durante el próximo año, reflejando una expectativa de estabilidad relativa.
En cambio, el mercado laboral sigue mostrando mayores dudas ya que un 36% cree que el desempleo aumentará, otro 36% espera que permanezca sin cambios y apenas el 28% pronostica una mejora.
Cuando el análisis se traslada a la realidad de cada empresa, el entusiasmo también pierde intensidad.
Solo el 44% de los ejecutivos considera que su compañía está hoy mejor que hace un año, frente al 52% registrado en la encuesta de 2025. Además, aparecen diferencias importantes entre sectores ya que mientras que en servicios las respuestas favorables alcanzan al 51%, en la industria apenas llegan al 26%, un dato que refleja que la recuperación todavía avanza a distintas velocidades según la actividad.
Perspectivas comerciales positivas
En otra parte del documento se explica que el 68% de los empresarios espera aumentar sus ventas durante los próximos 12 meses y otro 24% considera que permanecerán estables.
Sin embargo, cuando la consulta apunta específicamente a la inversión, vuelve a aparecer la prudencia: el 43% proyecta incrementarla, mientras que el 45% prevé mantenerla sin cambios.
La fotografía que deja el estudio es la de un empresariado que reconoce la mejora del escenario macroeconómico, pero que todavía espera una recuperación más sólida del mercado interno antes de acelerar proyectos de expansión de largo plazo.
Impuestos y reformas, los mayores reclamos
Si hay un punto sobre el que prácticamente no existen diferencias dentro del empresariado es el diagnóstico sobre cuáles son hoy los principales obstáculos para crecer.
En la encuesta de IDEA se revela que la carga impositiva aparece como el principal problema para el 72% de los ejecutivos, muy por encima de la inflación (30%) y del exceso de regulaciones (27%).
El dato refleja un cambio respecto de los últimos años si se tiene en cuenta que a partir de tener una macroeconomía más estable, las preocupaciones comienzan a desplazarse hacia los costos estructurales que afectan la competitividad.
En paralelo, el relevamiento muestra una visión favorable respecto de las políticas destinadas a atraer capitales.
El 83% de los consultados considera que instrumentos como el RIGI y el Súper RIGI tendrán un impacto significativo o moderadamente positivo sobre la capacidad de la Argentina para captar inversiones, uno de los niveles de consenso más elevados de toda la encuesta.
Al respecto, Santiago Mignone, presidente de IDEA y socio de PwC, sostuvo que los resultados muestran "una expectativa favorable, pero también una mirada realista" sobre los desafíos pendientes.
Según indicó, la mayor estabilidad macroeconómica representa una oportunidad para avanzar con reformas estructurales, especialmente en materia tributaria y en la reducción de la informalidad, dos aspectos que el sector privado considera esenciales para sostener el crecimiento.
Un termómetro del clima de negocios
Habitualmente, la Encuesta de Expectativas de Ejecutivos releva las perspectivas sobre la economía argentina y sobre variables clave para los negocios, como ventas, empleo, inversiones, exportaciones, rentabilidad y utilización de la capacidad instalada.
IDEA reúne actualmente a cerca de 600 empresas, desde multinacionales hasta pymes, que en conjunto representan aproximadamente el 50% del PBI y del empleo privado argentino.
Por esa razón, sus relevamientos son considerados uno de los principales termómetros del clima de negocios y suelen anticipar muchos de los debates que luego dominan el tradicional Coloquio de Mar del Plata.
En conjunto, la encuesta deja una conclusión clara: el empresariado mantiene un voto de confianza sobre el rumbo de la economía, pero todavía no traduce ese optimismo en una aceleración generalizada de las inversiones.
La estabilización macroeconómica parece haber dejado de ser la principal preocupación.
El desafío que ahora identifican las compañías pasa por consolidar la recuperación del consumo, reducir la presión tributaria y generar condiciones que permitan transformar la mejora de las expectativas en nuevos proyectos de inversión.