PESCA ILEGAL

Detectan cuarto barco extranjero depredando Mar Argentino, recibe multa millonaria pero seguirá pescando

Se trata de una embarcación de origen chino, pero que opera bajo bandera de Tanzania. Se multiplica la detección de unidades pescando de forma ilegal
Por Patricio Eleisegui
NEGOCIOS - 10 de Agosto, 2026

Enfocado en reducir al mínimo la depredación en aguas nacionales, el Gobierno sigue ajustando el cerco sobre las embarcaciones extranjeras que pescan sin ningún tipo de permiso en el Mar Argentino. A tono con esto, el oficialismo acaba de aplicar una multa equivalente a casi $1.900 millones al buque de origen chino Hai Xing 2, que efectuaba capturas ilegales con bandera de Tanzania. Se detectó que la unidad efectuaba maniobras incompatibles con la navegación libre dentro de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA). Con esta medida, la cantidad de embarcaciones extranjeras penalizadas por incursiones ilegales en aguas de jurisdicción nacional ascendió a cuatro en lo que va de 2026.

La penalización fue oficializada el reciente 7 de agosto por la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca al concluir el procedimiento administrativo instruido a partir del rastreo digital provisto por la Prefectura Naval Argentina (PNA).

La infracción ocurrió a la altura del Golfo San Jorge. Se constató que la embarcación navegó a una velocidad media de 4,3 nudos, y que en ese lapso recorrió 0,49 millas náuticas dentro de la ZEEA realizando movimiento de pesca por arrastre.

De acuerdo a fuentes náuticas, la sanción sumó 1.000.000 de Unidades de Pesca y se concretó de manera remota a partir de la reconstrucción del recorrido del pesquero. De esa forma, se evitó tener que realizar un abordaje presencial o interceptar físicamente a la nave en altamar.

La efectividad de esta actuación administrativa se apoyó en la Disposición SSRAyP N.° 20/2026, firmada a comienzos de febrero por el subsecretario de Recursos Acuáticos y Pesca, Juan Antonio López Cazorla. Redactada tras un proceso de trabajo técnico que reunió a capitanes de pesca y autoridades de Tráfico Marítimo de la PNA, la norma cerró los márgenes interpretativos que dificultaban la aplicación de multas.

"Al fijar que la navegación por debajo de los seis nudos con patrones de giro, cambios de rumbo o trayectorias compatibles con operaciones de pesca constituye prueba suficiente, la disposición convirtió los patrones de velocidad y movimiento registrados por el Sistema Guardacostas en evidencia objetiva, técnicamente verificable y jurídicamente incontrastable", indicaron fuentes del sector.

Un buque de origen chino pero con diferentes banderas

Al momento de ingresar ilegalmente a la ZEEA, el Hai Xing 2 operaba bajo la bandera de conveniencia de Vanuatu. La confirmación del sumario por parte de las autoridades argentinas derivó en que el Registro Internacional de Buques del país insular le cancelara la matrícula en abril de 2026.

La misma sanción fue aplicada a los pesqueros Bao Feng y Bao Win, también involucrados en actuaciones administrativas por violar aguas jurisdiccionales argentinas.

Pese al retiro del pabellón de Vanuatu, la embarcación mantuvo su continuidad operativa mediante su número IMO 1124009 —código numérico inalterable que identifica al casco del buque durante su vida operativa— y migró su matrícula hacia la bandera de Tanzania.

Las bases marítimas internacionales registran ahora al arrastrero bajo la firma East Africa Fishery Co., con domicilio en Zanzíbar —una isla del archipiélago tanzano—, tras figurar previamente vinculado a la compañía Ever Fast.

La unidad, construida a finales de 2025 y clasificada por la China Classification Society, posee 59 metros de eslora, 12 metros de manga y un arqueo bruto de 1.382 toneladas, características que reflejan la envergadura técnica de las flotas que operan en la Milla 201.

Cuatro buques sancionados en lo que va de 2026

El expediente contra el Hai Xing 2 consolidó una saga de procedimientos administrativos que acumula cuatro buques extranjeros sancionados durante 2026.

El primer caso del año correspondió al Bao Feng, detectado en enero tras permanecer hora y media dentro de la ZEEA a baja velocidad. En aquel antecedente, el Estado no solo aplicó una sanción superior a $1.262 millones, sino que ejecutó el cobro efectivo de la multa acompañado por otros $800.000 en concepto de gastos operativos.

Con posterioridad, el Ministerio de Economía oficializó penalizaciones conjuntas contra esa misma embarcación y el Bao Win por un monto superior a los 2.700 millones de pesos.

El tercer caso de la nómina involucró al Coimbra, un arrastrero de bandera portuguesa detectado en abril tras ingresar 700 metros en el límite marítimo nacional. Sumando la resolución aplicada al Hai Xing 2, el acumulado de multas divulgadas por el Gobierno supera los $4.533 millones en el año, cifra a la que restará añadir la liquidación económica final ligada al barco europeo.

La pesca ilegal mueve millones al año

Detrás de las sanciones económicas aplicadas por la Autoridad de Aplicación subyace un esquema financiero e industrial de escala global. Se estima que la pesca ilícita no declarada en la ZEEA, orientada principalmente a la captura del calamar "Illex argentinus", representa un negocio multimillonario que alcanza los u$s1.000 millones anuales para las flotas internacionales que se despliegan al borde de la milla 200.

Pese al impacto mediático y económico de la multa impuesta, la aplicación de la sanción administrativa no impide que estas embarcaciones continúen con la extracción de los recursos marinos. Una vez cubierta la penalización establecida por el área de Pesca, las embarcaciones infractoras quedan plenamente habilitadan para retomar sus operaciones extractivas a partir de la milla 201.

Al tratarse de aguas internacionales, la legislación argentina no cuenta con la potestad jurídica ni el amparo del derecho internacional para incautar las embarcaciones o prohibirles la libre navegación fuera de las 200 millas náuticas. Para las grandes corporaciones armadoras chinas, las multas multimillonarias terminan siendo absorbidas como un costo operativo directo dentro de los presupuestos asignados a sus campañas extractivas en el Atlántico Sur.

Esta incursión en el Golfo San Jorge forma parte de un fenómeno por demás extendido en el tiempo. Como publicó iProfesional, en los últimos años las flotas de origen chino y europeo elevaron un 85% la intensidad de la actividad pesquera en el borde de la zona económica exclusiva.

A la par de la presión en altamar, la estrategia de los conglomerados asiáticos abarca la penetración en el mercado interno nacional. Según reveló un reciente informe de este medio, corporaciones de origen chino adquirieron participaciones accionarias e hicieron pie en empresas pesqueras locales. De esa forma, ya controlan el 63% de la flota que opera legalmente bajo bandera argentina para la captura del calamar.

Te puede interesar

Secciones