"No se puede hacer paro en cualquier momento y afectar la producción": la dura posición de Mirgor tras suspender 300 empleados
La tensión gremial en las plantas de Mirgor en Río Grande escaló este lunes, cuando alrededor de 300 trabajadores no pudieron ingresar a sus puestos de trabajo. La medida se produjo luego de varias semanas de conflicto y en medio de las negociaciones que la compañía mantiene con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).
Sin embargo, desde la compañía explicaron que el conflicto no responde a una decisión de reducir personal, achicar la operación o avanzar con un proceso de despidos, sino que se originó a partir de una sucesión de medidas gremiales que, según señalaron, comenzaron a afectar directamente la producción en Mirgor.
"Durante toda la semana pasada hubo paros y asambleas, tanto durante la mañana como por la tarde, que nos fueron parando la producción, no solamente de electrónica sino también del sector automotriz. Eso nos genera un problema muy importante con nuestros clientes", explicó a este medio un directivo de la empresa.
Qué hay detrás del conflicto en Mirgor
Según la compañía, detrás del conflicto existe además una disputa interna dentro de la UOM. La delegación regional de Río Grande responde a la conducción anterior del gremio y mantiene diferencias con la intervención, una situación que, de acuerdo con la interpretación empresaria, terminó trasladándose al funcionamiento de la planta.
La empresa sostiene que durante los últimos días intentó negociar con la representación gremial alguna modalidad que permitiera realizar las asambleas sin interrumpir la producción, incluso proponiendo que se desarrollaran fuera de los horarios de trabajo. "Buscamos una manera de que no afectaran la producción, pero no hubo caso. No encontramos una fórmula para poder discutir con racionalidad", afirmó el directivo.
En ese contexto, el viernes la compañía decidió enviar telegramas de despido a un grupo de trabajadores, entre los que se encontraban delegados gremiales. Desde la empresa reconocen que la decisión buscó provocar una instancia formal de negociación.
La reacción finalmente llegó a través del Gobierno provincial, que dictó la conciliación obligatoria. A partir de esa medida, los trabajadores alcanzados por el conflicto regresaron a sus puestos y la actividad se normalizó.
"Ahora están todos adentro. Se dictó la conciliación obligatoria y a la tarde estaba todo el mundo trabajando", aseguró el directivo.
De todos modos, la compañía anticipó que durante la negociación mantendrá su posición respecto de las interrupciones de la producción. "Lo que vamos a sostener es el criterio de que no se puede hacer cualquier paro o cualquier asamblea en cualquier momento, afectando la producción, más todavía cuando no se está discutiendo salario ni una paritaria", planteó.
Desde la empresa también buscaron bajar el tono respecto de la magnitud actual del conflicto. Indicaron que este lunes hubo una protesta en el ingreso a la planta, con alrededor de 20 personas y la quema de un neumático, pero remarcaron que posteriormente la actividad continuó con normalidad.
"Por ahora termina ahí. Después veremos cómo sigue y cómo termina la negociación con los delegados", concluyó el directivo.
Conciliación obligatoria y el mensaje del gobierno provincial
En ese marco, el Ministerio de Trabajo y Empleo de Tierra del Fuego intervino de oficio y dictó la conciliación obligatoria por un plazo de 15 días, lo que retrotrae el conflicto al momento previo a las desvinculaciones.
La ministra Sonia Castiglione convocó a la empresa y a la representación sindical a una audiencia para este martes a las 13 horas. Al respecto, Castiglione comentó que la situación es "muy delicada, principalmente para los trabajadores y sus familias". "Desde que tomamos conocimiento actuamos inmediatamente porque es necesario generar espacios de diálogo concretos para que las partes puedan sentarse, discutir las diferencias y encontrar una solución", afirmó.
La funcionaria sostuvo que durante ese período los trabajadores "deben continuar ingresando a sus puestos de trabajo y no deben producirse medidas que profundicen el conflicto" y reiteró el llamado al diálogo: "Hay que echar luz sobre lo ocurrido y sentar a las partes a hablar".
Crónica del conflicto entre Mirgor y la UOM
La relación entre la empresa y el sindicato comenzó a deteriorarse durante las últimas semanas, luego de una sucesión de medidas de fuerza. De acuerdo con la reconstrucción realizada por fuentes del sector, algunos de los reclamos estuvieron vinculados con cuestiones que excedían la relación directa entre la compañía y sus trabajadores y que tenían alcance provincial.
En ese escenario se sucedieron distintas instancias de negociación y también intervino el Gobierno de Tierra del Fuego mediante conciliaciones obligatorias. Sin embargo, la semana pasada volvieron a registrarse interrupciones en la actividad, incluso mientras ese proceso de diálogo continuaba, lo que profundizó las diferencias entre las partes.
El conflicto terminó de escalar durante los últimos días y derivó en la situación que comenzó a hacerse efectiva este lunes: alrededor de 300 trabajadores no pudieron ingresar a las instalaciones de Mirgor en Río Grande.
Desde la UOM Río Grande relacionaron la medida con una disputa que mantienen con la compañía por un premio anual que, según sostiene el sindicato, los trabajadores perciben desde hace 15 años. El gremio también anunció nuevas medidas de fuerza en las plantas del grupo.
La disputa se produce así en un momento particularmente sensible para la operación fueguina de Mirgor, ya que cualquier interrupción sostenida de la producción puede repercutir no solo sobre la fabricación de electrónica de consumo, sino también sobre el abastecimiento de componentes a las terminales automotrices.