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Crearon una plataforma para que las desarrolladoras inmobiliarias vendan más departamentos en pozo

Winbuild creó un showroom virtual y un ecosistema comercial para desarrolladoras. Ya suma 110 clientes y prepara su expansión regional
Por Laura Andahazi Kasnya
NEGOCIOS - 17 de Agosto, 2026

Un comprador busca un departamento en pozo. Le mandan un archivo con una lista de precios, algunos renders y un plano por WhatsApp. Para imaginar cómo será el edificio tiene que juntar información de distintos lugares. Winbuild quiso cambiar esa experiencia y creó una plataforma que reúne showroom virtual, CRM e inteligencia artificial para que las desarrolladoras inmobiliarias puedan comercializar sus proyectos más eficientemente.

En poco más de un año pasó de cero a unos 110 clientes y cerca de 500 proyectos cargados. En una entrevista conjunta con iProfesional, sus fundadores, Javier Cohen Kichik y Ariel Kuperman, explicaron cómo funciona la plataforma y por qué detectaron una oportunidad en un mercado todavía poco digitalizado.

Kuperman es ingeniero industrial y maestro mayor de obras; trabajó durante una década en una multinacional y luego pasó al mundo tecnológico. Cohen Kichik tiene experiencia como emprendedor y fue fundador de Buenos Aires Delivery, una de las primeras plataformas de delivery online del país, que terminó siendo adquirida por Delivery Hero.

Aunque son amigos desde la infancia, el punto de encuentro laboral fue gracias al real estate. Kuperman detectó que las desarrolladoras tenían un problema para mostrar y vender proyectos que todavía estaban en obra. "Las inmobiliarias traccionan poco los proyectos de pozo. El porcentaje del negocio no llega ni al 1%, por lo tanto, no invierten para que se vean mejor los proyectos en los portales", explica. Por esa razón, Winbuild se presenta como una herramienta tecnológica para que las desarrolladoras se animen a comercializar sus propios proyectos.

Para Cohen Kichik, el desafío era conocido; llevar tecnología a una industria con procesos analógicos. "A mí lo que me apasiona es ponerle tecnología a sectores o industrias poco tecnologizadas. Y Con Ariel lo encontramos", agregó Cohen Kichik.

Winbuild ofrce un showroom virtual inmersivo para vender desarrollos inmobiliarios

El primer producto fue un showroom virtual inmersivo. La desarrolladora entrega los planos y la información del proyecto y Winbuild construye una versión digital del edificio en pozo.

La empresa recibe un link que puede compartir con potenciales compradores e inmobiliarias. Desde allí, el usuario puede recorrer el proyecto, conocer las unidades disponibles, consultar precios, ver características y seguir el avance de obra.

La diferencia con un brochure es que la información puede mantenerse actualizada. La desarrolladora ingresa a un panel de gestión y puede modificar datos del proyecto, unidades disponibles, precios y avances de obra sin tener que volver a armar un PDF.

"Vender proyectos de pozo es vender una fantasía", resume Kuperman. Para los fundadores, mostrar cómo será un edificio que todavía no existe permite reducir parte de la incertidumbre que enfrenta quien evalúa comprarlo.

Pero el showroom fue solo el comienzo. "Es el producto que genera el efecto 'wow', pero entendimos rápidamente que eso solo no construye una compañía sólida. El showroom es el comienzo", sostiene Cohen Kichik.

La startup terminó desarrollando un ecosistema comercial para desarrolladoras donde el el showroom virtual es una de las piezas. A eso sumó un CRM especializado para desarrolladoras, un asistente de inteligencia artificial que responde consultas sobre cada proyecto, landing pages autoadministrables, integración con WhatsApp y Meta, seguimiento del avance de obra, administración de unidades y un módulo específico para brokers e inmobiliarias.

Un showroom permite consultar unidades, precios y avances de obra desde un mismo lugar

El CRM permite centralizar los clientes y hacer seguimiento de cada contacto. El agente de IA responde consultas sobre precios, ubicación, unidades y características del proyecto y deriva la información al sistema para que el vendedor pueda continuar la conversación.

La plataforma también intenta resolver otro punto débil del negocio; la relación entre desarrolladoras e inmobiliarias. En lugar de enviar periódicamente listas de precios y disponibilidad en PDF, el desarrollador puede compartir un showroom con sus inmobiliarias para que accedan a información actualizada y puedan reservar unidades. "La base de la verdad la maneja el desarrollador", explicó Kuperman durante la entrevista con iProfesional.

La herramienta se puede adaptar a las necesidades de cada empresa. Una desarrolladora puede contratar el showroom de un proyecto y, al mismo tiempo, utilizar el CRM, el bot o la landing page para otros desarrollos.

Incluso puede cargar en la plataforma unidades disponibles de edificios que ya están construidos o proyectos anteriores, sin necesidad de desarrollar un showroom para cada uno. La idea es que toda la información vinculada con la comercialización pueda quedar centralizada en el mismo ecosistema.

La implementación también busca ser rápida. Según sus fundadores, un showroom virtual puede estar listo en cinco días hábiles a partir de que reciben los planos y la información necesaria. La compañía utiliza inteligencia artificial en buena parte del proceso de producción.

Usar Winbuild cuesta desde 200 dólares al mes

El modelo combina un pago inicial por la creación del showroom con una suscripción mensual. Armar el showroom cuesta entre u$s3.000 y u$s5.000, según la complejidad del edificio. Después se suma un abono mensual que parte de u$s200 o u$s300 y aumenta de acuerdo con la cantidad de vendedores y módulos que utiliza cada cliente. No existe un paquete cerrado. La propuesta se arma caso por caso, de acuerdo con las necesidades comerciales de cada desarrolladora.

Winbuild ya suma unos 110 clientes y cerca de 500 proyectos cargados en su plataforma tecnológica

De esta manera, el negocio no queda atado a la cantidad de edificios que una desarrolladora tenga en venta. El showroom se contrata para determinados proyectos, mientras que el ecosistema comercial puede acompañar a la empresa en el resto de sus desarrollos. Hay clientes que utilizan el CRM, el asistente virtual y otras funcionalidades sin tener un showroom virtual.

La compañía también empezó a medir qué ocurre después de incorporar la tecnología. A partir de comparaciones entre clientes, sus fundadores estimaron mejoras de hasta un 30% en la conversión.

"Es un estimado. En algunos casos el impacto es mayor, porque antes no tenían absolutamente ni media herramienta; en otros casos es menor. Lo que sí notamos es que en todos los casos hay un aumento", explicó Cohen Kichik.

Los fundadores sostienen que parte del impacto está relacionado con la información que recibe el potencial comprador. En lugar de llegar a una conversación comercial sin conocer precio, disponibilidad o características, puede recorrer previamente el proyecto y llegar al vendedor con un interés más concreto.

También cambia el trabajo del equipo comercial. El CRM permite saber quién consultó, qué preguntó y cuándo volver a contactarlo. Kuperman contó el caso de un cliente que recibió contactos de más de 300 personas en un mes y cerró tres reservas sin perder ningún lead en el proceso.

Winbuild ya desembarcó en Perú y prepara una ronda de inversión

"Nosotros no somos una agencia, somos una empresa de tecnología", explicó Kuperman. La llegada de Portland funcionó también como vidriera para mostrar el producto y, a partir de allí, comenzó una etapa de crecimiento acelerado.

La compañía alcanzó más de 100 clientes en aproximadamente un año de comercialización y ya tiene cerca de 500 proyectos cargados en la plataforma. El equipo está compuesto por entre 15 y 20 personas entre empleados y colaboradores, mientras que siete integrantes trabajan específicamente en producción de showrooms y tienen capacidad para realizar unos 70 por mes.

Los fundadores desarrollaron la tecnología y comenzaron a vender; uno de sus primeros clientes fue Portland. Después llegó Blue Gray, una desarrolladora que ya utiliza la plataforma y que a través de su socio, Eitan Silberstein, se sumó como primer inversor de la compañía.

La compañía estimó mejoras de hasta 30% en la tasa de cierre después de incorporar su plataforma

Aunque no revelaron cuánto dinero aportó la desarrolladora ni qué porcentaje adquirió, sí explicaron que valoraron especialmente sumar el conocimiento de alguien que conoce el negocio inmobiliario desde adentro. "Para nosotros eso es lo más valioso. Nosotros queríamos tenerlo en el equipo por su know how", remarca Kuperman.

Ahora el plan es diferente y sí preparan una ronda formal de inversión para acelerar el crecimiento. Todavía no definieron el monto, pero sí tienen identificados los destinos principales; expansión internacional, producto y tecnología.

En mayo, los fundadores viajaron a Perú para presentar la plataforma y, según contaron, en poco tiempo consiguieron unos 20 clientes. Allí encontraron un mercado donde las desarrolladoras tienen mayor peso y donde las exposiciones inmobiliarias son utilizadas directamente para vender departamentos.

El crecimiento llevó a revisar las previsiones originales. La compañía había estimado una facturación de u$s750.000 para 2026, pero Cohen Kichik dijo que ahora esperan acercarse al millón de dólares. Para 2027, el objetivo es cuadruplicar la facturación y, como base, multiplicar por cuatro la cantidad de clientes. "Queremos ser la herramienta número uno para la venta de desarrollos inmobiliarios ", concluye Cohen Kichik.

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