El plan de Farmacity para mejorar un negocio golpeado por la caída del consumo
Puntos importantes
Farmacity atraviesa una paradoja que resume buena parte de lo que ocurre actualmente con las empresas vinculadas al consumo masivo.
La mayor cadena de farmacias de la Argentina vende prácticamente lo mismo que hace un año en términos reales, pero consiguió mejorar sus márgenes y dejar atrás las pérdidas.
Por lo menos así surge de analizar el último balance de resultados presentado por la sociedad ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), correspondiente al primer semestre de este año.
Del documento se desprende una estrategia que la compañía pretende profundizar durante la segunda mitad del año y que combina eficiencia operativa, mayor participación de las marcas propias, fortalecimiento de los canales digitales, financiamiento y una administración más cuidadosa de los costos.
A nivel resultados, se observa que Farmacity cerró los primeros seis meses con ingresos consolidados por $1,1 billones, frente a $1,096 millones de millones del mismo período del año pasado, medidos a moneda comparable.
En términos reales, se trata de un crecimiento de apenas 0,42% que muestra que la cadena prácticamente no consiguió aumentar sus ventas por encima de la inflación.
Farmacity busca competir, con un consumo todavía cauteloso
El diagnóstico aparece explícitamente en el balance firmado por Alejandro Gorodisch, presidente de Farmacity, quien sostiene que "la economía argentina continuó atravesando durante el semestre un proceso de desaceleración inflacionaria, aunque con niveles de precios todavía elevados".
En ese contexto, el ejecutivo advierte sobre una "recuperación paulatina del poder adquisitivo de los hogares" y, al mismo tiempo, una "persistente cautela de los consumidores en sus decisiones de gasto".
La definición muestra que, para la conducción de Farmacity, la desaceleración de la inflación todavía no se tradujo en una recuperación suficientemente fuerte del consumo.
De hecho, el balance también reconoce que la evolución de la demanda fue heterogénea entre categorías y canales, con ventas reales que permanecen casi estancadas y obligan a la compañía a buscar la mejora de sus resultados por otros caminos.
Cómo hará la cadena de farmacias mejorar sin depender de la recuperación
Farmacity destaca en su balance el desempeño de las ventas por mostrador de las farmacias, la participación de los productos de marca propia y la evolución de los canales online.
En este sentido, revela que el crecimiento de las marcas propias le permite a la compañía ampliar su participación en categorías diferentes a los medicamentos y, al mismo tiempo, disponer de mayor capacidad para manejar precios, promociones y márgenes.
La estrategia digital apunta en una dirección similar ya que pretende capturar una mayor proporción del gasto de los clientes independientemente del canal por el cual realizan la compra.
En el documento Gorodisch, sostiene además que durante los próximos meses continuará trabajando sobre "la eficiencia operativa y la optimización de costos", dos variables que adquieren mayor importancia cuando los volúmenes vendidos no crecen con fuerza.
Los márgenes de la empresa empiezan a recuperarse
Los primeros resultados de esa estrategia ya aparecen en el balance ya que, a pesar de que los ingresos reales avanzaron apenas 0,42%, el resultado bruto creció desde $328.013 millones hasta $342.677 millones.
La pérdida operativa, en tanto, se redujo desde $33.593 millones a $23.665 millones, una mejora cercana al 30%, aunque más contundente es la evolución del EBITDA consolidado, que pasó de $8.584 millones a $20.175 millones en doce meses.
Los números muestran, por lo tanto, que Farmacity todavía no consiguió resolver completamente el problema de rentabilidad de su operación, pero comenzó a recuperar margen aun sin contar con un fuerte viento a favor proveniente del consumo.
El negocio que sigue sosteniendo al grupo
El negocio farmacéutico obtuvo ingresos por $1,019 millones de millones durante el semestre y alcanzó un EBITDA de $22.332 millones cuando un año antes había generado solamente $6.544 millones.
Pero el comportamiento no fue uniforme dentro del grupo ya que Simplicity, la cadena orientada principalmente a belleza, cuidado personal, hogar y categorías de consumo, facturó $71.877 millones y obtuvo un EBITDA de $2.383 millones, inferior a los $4.638 millones registrados durante el mismo período de 2025.
Todavía más complicado fue el escenario para los formatos más pequeños como Get The Look que terminó el semestre con un EBITDA negativo de $2.848 millones, casi el doble del rojo de $1.476 millones registrado un año atrás.
The Food Market tampoco logró alcanzar el equilibrio y muestra pérdidas por $1.692 millones a nivel EBITDA, frente al resultado negativo de $1.122 millones del primer semestre anterior, tal como lo revela el propio balance.
Así, mientras el negocio central recupera rentabilidad, dos de los formatos complementarios profundizan sus pérdidas.
En este sentido, el cambio más visible aparece al final del estado de resultados que muestra que Farmacity había registrado una pérdida de $13.090 millones durante los primeros seis meses de 2025 mientras que este año terminó con una ganancia de $6.203 millones, mostrando una mejora que supera los $19.000 millones.
Sin embargo, ese resultado positivo no provino exclusivamente del negocio comercial ya que la compañía todavía registra una pérdida operativa de $23.665 millones.
Una parte fundamental de la explicación está en los resultados financieros netos que alcanzaron los $34.326 millones positivos, frente a $14.654 millones del primer semestre anterior.
Dentro de ese resultado sobresale el efecto por exposición a los cambios en el poder adquisitivo de la moneda, que llegó a $57.601 millones y que el propio documento lo define como "el componente más significativo del resultado financiero".
Los estados financieros consolidados muestran así una compañía que mejoró sensiblemente su operación, pero todavía necesita de los resultados financieros para terminar el semestre en terreno positivo.
En ese contexto, el próximo desafío será conseguir que la mejora que ya aparece en los márgenes se transforme en rentabilidad operativa, aun si el consumo demora en recuperar dinamismo.
Las prioridades para la segunda mitad del año
Del balance se desprende que el grupo encara los próximos meses con una estrategia concentrada en las variables que puede controlar puertas adentro.
De hecho, Gorodisch anticipa que durante el segundo semestre mantendrá como prioridades la expansión de su ecosistema de servicios, el acceso a medicamentos, el desarrollo de las marcas propias, nuevas alternativas de financiamiento y la modernización tecnológica.
La hoja de ruta incluye además profundizar la eficiencia operativa y controlar costos, un aspecto central para una compañía que consiguió mejorar sus márgenes sin contar todavía con una recuperación importante de las ventas.
La cautela también aparece en las perspectivas ya que la cadena seguirá de cerca el comportamiento de las principales variables económicas y adaptará su estrategia a las condiciones del mercado.
El escenario que describe el grupo está condicionado por una recuperación del poder adquisitivo que todavía considera gradual y por consumidores que mantienen una fuerte selectividad a la hora de gastar.
El diagnóstico de Farmacity encuentra respaldo en los últimos relevamientos de Scentia, la consultora especializada en consumo masivo que dirige Osvaldo Del Río.
Su medición correspondiente a junio pasado mostró una caída interanual del consumo masivo del 2,7% y llevó la contracción acumulada durante los primeros seis meses de 2026 al 2,9%.
Al respecto María Eyre, ejecutiva de Scentia, planteó que, pese a que la variación interanual continúa siendo negativa, la evolución acumulada empieza a mostrar una desaceleración que podría interpretarse como parte de un proceso de estabilización.
Según el informe difundido por la analista, las ventas del canal farmacias no mostraron crecimiento interanual en junio si se tiene en cuenta que la variación fue de 0%.
En el extremo opuesto apareció el comercio electrónico, que aumentó 41% frente al mismo mes de 2025.
La diferencia ayuda a entender por qué el canal digital ocupa un lugar relevante en el plan de la compañía.
Mientras las farmacias físicas enfrentan un mercado prácticamente estancado, el comercio electrónico continúa capturando una porción creciente del consumo.
Un cliente que controla cada vez más el gasto
Del Río viene advirtiendo, además, sobre un cambio más profundo en el comportamiento de los hogares al sostener que "los consumidores vienen privilegiando el control del gasto y las compras necesarias".
Ese comportamiento afecta directamente a un grupo como Farmacity que tiene una parte importante de su negocio que excede la venta estrictamente farmacéutica e incluye belleza, cuidado personal, cosmética, perfumería, alimentos y otras categorías donde el consumidor tiene mayor capacidad para postergar compras o buscar promociones.
Por eso, marcas propias, descuentos, financiamiento y comercio electrónico pasan a convertirse en herramientas para disputar un gasto que sigue restringido.
Más liquidez y una nueva estructura financiera
Farmacity también está modificando la forma de financiar el negocio tal como se observa al analizar que, al cierre de junio pasado registraba $22.304 millones en Obligaciones Negociables (ON), no corrientes y $10.588 millones en préstamos corrientes.
Durante el semestre tomó nuevos préstamos por $301.924 millones, incluyendo los fondos obtenidos mediante ON, y canceló financiamiento por $271.395 millones.
Al mismo tiempo, el efectivo y equivalentes de la sociedad individual aumentaron desde $18.123 millones a $22.760 millones, con una mayor participación de fondos comunes de inversión en moneda extranjera.
La compañía, además, distribuyó $12.000 millones en dividendos durante el semestre, frente a $18.798 millones pagados en igual período del año pasado.