Jorgito produce 600.000 alfajores por día y consume 70 toneladas de dulce de leche
Jorgito es una de las marcas de alfajores más reconocidas de la Argentina y mantiene una escala de producción que permite dimensionar el tamaño que alcanzó el negocio familiar. Carlos "Cacho" Fernández, uno de los responsables de la compañía, contó que actualmente elaboran alrededor de 600.000 alfajores por día.
El dato surgió durante una entrevista con Entrevista a Carlos "Cacho" Fernández, creador de Jorgito, en Aura Stream, en el programa La Raíz, conducido por Eleonora Cole. Allí, Fernández también reveló cuánto necesita la empresa de una de las materias primas centrales para fabricar sus productos.
Según explicó, Jorgito utiliza aproximadamente 70.000 kilos de dulce de leche por semana para sostener el nivel de producción. La cantidad puede variar de acuerdo con el volumen de actividad, pero permite tener una dimensión del movimiento que existe detrás de cada alfajor que llega a los comercios.
En el pasado, Fernández había señalado que la compañía producía entre 500.000 y 600.000 unidades diarias y que contaba con unos 250 empleados. También explicó que cerca del 75% de la producción se comercializaba en Capital Federal y el Gran Buenos Aires.
Cuántos alfajores Jorgito negros y blancos se venden
Dentro de ese volumen de producción, los dos clásicos de la marca continúan concentrando buena parte de la demanda. Fernández explicó que Jorgito Negro y Jorgito Blanco son los productos que más venden.
El empresario también detalló la proporción entre ambas variedades: de cada 100 unidades comercializadas, aproximadamente 60 corresponden al alfajor negro y 40 al blanco.
La diferencia entre ambos productos no está solamente en la cobertura. El relleno también tiene un peso relevante dentro de la producción. Fernández explicó que cada alfajor contiene alrededor de 25 gramos de dulce de leche.
A partir de ese volumen, la materia prima se convierte en uno de los insumos fundamentales para sostener la producción cotidiana de la compañía. El consumo semanal de dulce de leche ronda los 70.000 kilos, aunque Fernández aclaró que la cifra se regula de acuerdo con el nivel de elaboración.
Por qué el Jorgito Blanco todavía se baña a mano
Uno de los aspectos más particulares de la producción de Jorgito aparece justamente en la variedad blanca.
Mientras otros procesos fueron incorporando maquinaria, Fernández explicó que el Jorgito Blanco todavía se baña a mano. La empresa mantiene este método porque, según sostuvo, no encontró una máquina capaz de reemplazar el trabajo que realizan las operarias encargadas de esa etapa.
El proceso también establece un límite para la capacidad de producción de esa variedad. A diferencia del baño mecanizado del alfajor negro, el trabajo manual demanda más tiempo y requiere una intervención directa sobre cada unidad. Dentro del peso del alfajor, el baño adiciona 10 gramos aproximadamente, según el dueño de la empresa.
La historia de Jorgito
La escala actual contrasta con el origen de la compañía. Jorgito nació en 1960, a partir de una panadería ubicada en el barrio porteño de Caballito.
El proyecto comenzó con Amador Saavedra, quien compró el establecimiento, y luego se incorporó José Fernández, dedicado a la distribución de golosinas. De esa sociedad surgió la marca que con el paso de las décadas se convirtió en uno de los nombres tradicionales del mercado argentino de alfajores.
La empresa posteriormente pasó por Parque Patricios y en 1994 se instaló en Boedo, donde continúa su actividad. La historia de la marca incluso llegó a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires con motivo de sus 65 años.
La diputada Rey Sandra Mónica propuso el beneplácito, pero no fue sancionado y quedó en archivo. Es importante mencionar que el crecimiento se produjo sin abandonar la estructura familiar. Fernández explicó que distintas generaciones de las familias Saavedra y Fernández continúan vinculadas con la compañía.
Uno de sus hijos trabaja como gerente de producción, mientras que también se incorporó uno de sus nietos. De esta manera, la conducción de Jorgito conserva un componente familiar que se mantiene desde sus primeros años.
La empresa familiar que rechazó ofertas para vender Jorgito
Jorgito recibió propuestas para ser vendida y sus dueños decidieron rechazarlas. Según contó el empresario en el pasado, hubo una primera oferta durante la década de 1990 y otra después del año 2000. En ambos casos, las familias propietarias optaron por conservar el control de la compañía.
La decisión permite entender una de las características que atravesaron la historia de Jorgito: el crecimiento de la marca se produjo sin que dejara de estar bajo el control de sus familias fundadoras.
Según el empresario, "la cabeza siempre fue su viejo", quien continuó involucrado en la compañía durante muchos años y participó en el desarrollo de distintas variedades.
Hoy, más de seis décadas después de aquel comienzo en Caballito, Jorgito conserva una combinación particular: una escala industrial de cientos de miles de alfajores diarios y procesos que todavía mantienen una cuota artesanal.
El resultado es un negocio familiar que logró atravesar distintas generaciones y sostener sus productos clásicos, con el Jorgito Negro y el Blanco como protagonistas de las ventas, mientras la compañía continúa produciendo alrededor de 600.000 unidades por día.