• 21/8/2026
ALERTA

Cuáles son los productos que los argentinos dejaron de comprar en los supermercados

La canasta se sigue reduciendo, con bebidas sin alcohol y artículos de limpieza que muestran fuertes bajas, mientras los alimentos intentan resistir
21/08/2026 - 15:31hs
Un changuito de supermercado con una lupa y billetes de pesos

El consumo de los argentinos volvió a dar una señal de debilidad en los últimos meses, tal como ya se viene advirtiendo desde, por lo menos, hace dos años.

Por caso, en julio pasado, el volumen de productos de consumo masivo vendido en el país cayó 0,7% frente al mismo mes del 2025, tal como surge de analizar los últimos datos de NielsenIQ (NIQ), una de las principales consultoras de este sector.

Pero detrás de ese promedio aparecen diferencias mucho más marcadas que muestran dónde se está produciendo el recorte del gasto de los hogares.

Por caso, las bebidas no alcohólicas retrocedieron 4,6% interanual y los productos de limpieza del hogar y de la ropa cayeron 3,4%, mientras que en sentido contrario, las golosinas crecieron 4,7% y las bebidas alcohólicas avanzaron 3,3%.

La fotografía deja un changuito cada vez más selectivo en donde el consumidor no abandona por igual todas las categorías, sino que ajusta determinadas compras mientras sostiene e incluso aumenta otras.

El resultado de julio también muestra que la recuperación del consumo masivo sigue sin consolidarse.

Después del fuerte retroceso registrado en 2024 y de la recuperación parcial de 2025, cuando NielsenIQ contabilizó un crecimiento de 2% en volumen, el mercado volvió a quedar en terreno negativo en la comparación interanual.

Qué productos se dejan de comprar en el supermercado y almacenes

El golpe más importante durante julio se produjo en las bebidas, que en conjunto registraron una caída de 2,3% frente al mismo mes del año anterior, aunque dentro de esa categoría conviven dos comportamientos completamente diferentes.

Por un lado, las bebidas no alcohólicas que se desplomaron 4,6%, mientras las alcohólicas aumentaron 3,3%, marcando una brecha que muestra hasta qué punto cambian las decisiones de compra según el tipo de producto.

El segundo gran foco de contracción aparece en cuidado personal y limpieza, que cayó 2,4%, con el segmento de cosmética y tocador disminuyendo 1,9%, mientras limpieza del hogar y de la ropa registró un retroceso de 3,4%.

Se trata de categorías que todavía arrastran buena parte del golpe acumulado durante los últimos años si se tiene en cuenta, por ejemplo, que al analizar el cierre de 2025, NielsenIQ había señalado que cosmética y limpieza permanecían entre 30% y 35% por debajo de los volúmenes de 2017.

La comparación también permite dimensionar el cambio respecto del año pasado cuando las cuatro grandes familias de consumo masivo habían terminado con variaciones positivas, con limpieza que había aumentado 3,2%; bebidas, 2,8%; alimentos, 2%; y cosmética y tocador, 1,8%.

En cambio, julio pasado mostró una situación diferente, con dos de esas grandes familias nuevamente en retroceso.

Los alimentos resisten y las golosinas sorprenden

En el informe de Nielsen también se observa cómo los alimentos constituyen la principal excepción dentro de un mercado que volvió a contraerse.

Según el relevamiento de la consultora, la categoría creció 1,3% interanual en julio y ayudó a amortiguar las caídas registradas en otros segmentos.

También dentro de los alimentos existen diferencias, ya que las golosinas fueron uno de los rubros con mejor comportamiento de toda la medición, con un crecimiento de 4,7%, mientras los alimentos básicos avanzaron 1,7%.

Los alimentos no básicos, en cambio, cayeron 1,1%.

El contraste permite observar con mayor precisión cómo se está modificando el consumo con determinadas compras vinculadas con bebidas, limpieza y cuidado personal que pierden volumen y otra parte de los alimentos que continúa sosteniendo las ventas.

Se vende menos, pero con mayor facturación

La caída del volumen contrasta con lo que ocurre con la cantidad de dinero que pasa por las cajas de los establecimientos comerciales.

Aunque en julio se vendieron 0,7% menos productos que un año atrás, la facturación nominal del mercado aumentó 24,7% y el precio promedio ponderado, por su parte, avanzó 26,3% interanual.

La diferencia entre ambas variables muestra que la mayor cantidad de pesos facturados por fabricantes y comercios no responde a un incremento de las unidades vendidas.

De este modo, los precios crecieron mientras el volumen físico terminó por debajo del nivel de julio de 2025.

La misma divergencia aparece al observar el acumulado de lo que va de este 2026, siempre de acuerdo al informe de NielsenIQ.

En este sentido, el documento muestra que el volumen prácticamente no registra variación en lo que va del año, mientras la facturación acumula un crecimiento de 24,8% y el precio promedio ponderado aumenta 25,4%.

El dato es especialmente relevante para las empresas de consumo masivo porque muestra un mercado que mueve nominalmente más dinero sin conseguir expandir de manera significativa la cantidad de productos que coloca.

Los comercios chicos ganan terreno

Pero el cambio no ocurre solamente dentro del changuito sino que también aparece a la hora de elegir dónde realizar las compras.

En este sentido, los autoservicios independientes tuvieron durante julio un desempeño muy diferente al del resto de los canales relevados por NielsenIQ, con ventas que en volumen crecieron 10% interanual.

Las cadenas de supermercados, en cambio, retrocedieron 0,6%; las perfumerías cayeron 0,4%; los comercios tradicionales bajaron 3,2% y los kioscos registraron una contracción de 3,9%.

El crecimiento de los autoservicios resulta todavía más significativo porque se produce dentro de un mercado que, considerado en su conjunto, perdió volumen.

Las grandes cadenas conservan, de todos modos, una participación central en el negocio y. según el mix de facturación informado por NielsenIQ para julio, concentran 33% del total.

Por su parte, los canales tradicionales representan 32%; farmacias y perfumerías, 15%; autoservicios independientes, otro 15%; y kioscos y minimercados, 5%.

La radiografía de julio muestra así un mercado mucho más dispar que el que había cerrado 2025 con todas sus grandes categorías en recuperación.

Mientras los alimentos todavía consiguen crecer, bebidas sin alcohol, limpieza y cuidado personal sufren el ajuste, al mismo tiempo que los autoservicios independientes capturan ventas en un escenario en el que el consumo total volvió a retroceder.

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