Grandes grupos buscan quedarse con Yogs, Shimy y otras marcas que fueron de SanCor
Puntos importantes
Las marcas Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita, conocidas durante años por su vinculación con SanCor, pueden volver a cambiar de manos.
Se trata de activos que estaban bajo control de Alimentos Refrigerados S.A. (ARSA), desde el 2026 cuando la sociedad se quedó con el negocio de productos frescos, que comprendía yogures, flanes, gelatinas y postres de la láctea con sede en la localidad santafesina de Rafaela.
A partir de aquella operación, las fábricas y los activos comerciales siguieron un recorrido empresarial separado del de la cooperativa.
Yogs, Shimy y otras marcas que fueron de SanCor buscan nuevo dueño
Una década después, es la quiebra de ARSA la que lleva a la Justicia a buscar compradores para esos bienes bajo la órbita del Juzgado Nacional en lo Comercial N°29, a cargo del juez Federico Güerri.
El proceso tiene como objetivo realizar el patrimonio de la fallida dentro del proceso concursal para lo cual el magistrado puso en venta las plantas de Arenaza, en el partido bonaerense de Lincoln, y Monte Cristo, en Córdoba, además de inmuebles, instalaciones, líneas de producción, maquinarias y derechos sobre las marcas que quedaron dentro de ARSA.
Ese proceso atrajo a importantes jugadores del sector como Adecoagro; Nueva Vicentin Argentina; Elcor (fabricante de Tonadita) y un grupo de seis empresarios cordobeses que presentaron planteos económicos por toda la compañía o por determinados activos.
Tregar y Vacalín, en tanto, solicitaron inspeccionar instalaciones antes de resolver si avanzan con ofertas.
La diferencia entre las propuestas llevó al juzgado a ordenar una valuación que deberá determinar cuánto vale ARSA como unidad económica y cuánto podría obtenerse si las fábricas, las marcas y los restantes activos fueran vendidos por separado.
Una oferta integral, pero sujeta a revisión
La incorporación más reciente al proceso es Adecoagro, que participa a través de L3N S.A., sociedad vinculada con su operación láctea.
Su presentación apunta a adquirir la totalidad de los activos de ARSA que incluyen Arenaza, Monte Cristo, instalaciones, maquinarias, marcas y los restantes bienes comprendidos en la liquidación.
La sociedad pidió autorización para inspeccionar las dos fábricas, verificar máquinas y equipos y acceder a documentación técnica, contable y societaria.
También solicitó la posibilidad de mejorar propuestas de terceros si posteriormente el juzgado habilita esa instancia.
No se trata de una propuesta casual si se tiene en cuenta que Adecoagro ya posee un antecedente que lo vincula directamente con otra parte del antiguo negocio de SanCor.
Por lo menos así surge de analizar la documentación presentada por el grupo ante la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC), que registra que en 2019 L3N adquirió a la cooperativa las plantas lácteas de Chivilcoy y Morteros, junto con los empleados afectados a esos establecimientos y las marcas Las Tres Niñas y Angelita.
En esa transacción se contempló además una licencia temporal para utilizar la denominación SanCor y la CNDC identificó a L3N como afiliada de Adecoagro, mientras que de concretarse ahora una adquisición de ARSA, Adecoagro incorporaría activos provenientes de otro negocio que SanCor había desprendido previamente.
Una seductora propuesta que no prosperó
En el mismo sentido, Nueva Vicentin Argentina también pretende adquirir el conjunto de activos de ARSA, con una propuesta de u$s2,5 millones que posteriormente la elevó hasta u$s 10 millones y que comprendía Arenaza, Monte Cristo, inmuebles, instalaciones, líneas productivas, equipos, vehículos, existencias y las marcas incluidas en la quiebra.
La empresa solicitó concretar la operación mediante una venta directa y propuso pagar dentro de los 20 días posteriores a una eventual adjudicación, con una garantía equivalente al 10% del monto.
También planteó aportar capital de trabajo y utilizar las instalaciones mediante alternativas como producción a fasón, alquiler de capacidad industrial o licencias sobre determinados activos.
Sin embargo, el juez Güerri no autorizó la adjudicación directa solicitada, lo cual no implica que la propuesta haya desaparecido ni que Nueva Vicentin haya quedado excluida ya que puede continuar participando, pero deberá hacerlo dentro del procedimiento que establezca la Justicia para la liquidación.
Estrategia para separar fábrica y marcas
En tanto, Elcor S.A., fabricante de Tonadita, presentó una alternativa diferente ya que, en lugar de intentar adquirir todo el patrimonio de ARSA, realizó ofertas independientes por dos activos.
Por ejemplo, ofreció u$s1 millón por la planta de Arenaza y u$s450.000 por el paquete de marcas, donde aparecen Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.
Elcor tiene su establecimiento industrial en Villa María, Córdoba, y participa principalmente en los negocios de manteca, crema, quesos procesados y dulce de leche.
La empresa mantiene además una relación productiva con SanCor mediante un esquema de elaboración a fasón de manteca Tonadita en la planta de Devoto, Córdoba.
Las dos ofertas permiten que los activos industriales de Arenaza y los derechos comerciales sean considerados separadamente dentro de la liquidación.
En el caso de la planta de Monte Cristo, recibió una propuesta que tampoco comprende el resto de ARSA y que fue acercada al juez de la causa por los empresarios cordobeses Pedro Márquez; Fernando Sferco; Mario Rivarola; Agustín Manso; Horacio Villafañe y Julio Kupferman.
Este grupo ofreció u$s1,5 millones por el establecimiento como parte de un planteo que comprende el inmueble, instalaciones, infraestructura y maquinarias.
El grupo solicitó verificar técnicamente los bienes y pidió la posibilidad de igualar una eventual oferta económica superior que aparezca por la fábrica.
Mientras tanto, otras dos compañías de la industria láctea también ingresaron al expediente, pero se encuentran en una etapa diferente.
Una es García Hermanos Agroindustrial, propietaria de Tregar, que pidió autorización para inspeccionar instalaciones de Arenaza y evaluar equipos antes de resolver si presenta una propuesta.
La otra es Ernesto Rodríguez e Hijos, fabricante de Vacalín, que solicitó acceso a activos de ARSA para analizar una eventual adquisición.
Qué relación conservan las marcas con SanCor
El vínculo de Yogs, Shimy y otras etiquetas con SanCor es principalmente el resultado de su historia comercial y de la operación realizada en 2016.
El Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) registró durante 2026 actuaciones correspondientes a Alimentos Refrigerados S.A. s/Quiebra vinculadas con denominaciones de las líneas Yogs y Shimy.
Entre los antecedentes figuran registros relacionados con SanCor Yogs, Mi Primer Yogur SanCor y Shimy Choco Mix, además de diferentes variedades comercializadas bajo esas líneas.
Dentro del proceso aparecen también derechos relacionados con Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.
Pero la eventual venta de esos registros no significa que el comprador adquiera SanCor Cooperativas Unidas sino solamente los activos y derechos pertenecientes a ARSA.
Cómo se separó el negocio de SanCor y terminó en ARSA
El origen de la actual liquidación judicial se remonta a 2016, aunque entre aquella operación y la quiebra actual hubo distintos cambios empresariales.
SanCor atravesaba entonces una reorganización de sus negocios y decidió desprenderse de su unidad de productos frescos, integrada por yogures, flanes, gelatinas y postres.
La cooperativa transfirió esos activos a Alimentos Refrigerados antes del cambio de control de esa sociedad en el marco de una operación que fue analizada posteriormente por la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia (CNDC).
El 2 de agosto del mismo año se instrumentó la adquisición del 90% de las acciones Clase A de ARSA por parte de un holding relacionado con el entonces grupo Vicentin por un valor cercano a los u$s100 millones.
Pero la estructura societaria de ARSA volvió a cambiar posteriormente y su control terminó vinculado con Maralac, mientras Vicentin conservó una participación minoritaria.
ARSA siguió desde entonces un recorrido empresarial separado de SanCor y sus problemas financieros derivaron posteriormente en un concurso preventivo y, al fracasar ese proceso, en la quiebra que ahora explica la actual venta de las fábricas y las marcas.
El paso que falta antes de las adjudicaciones
La existencia de propuestas por conjuntos distintos de bienes llevó al juzgado a buscar una referencia común antes de decidir las ventas.
En una resolución del 20 de agosto pasado, Güerri dispuso realizar una valuación actualizada para determinar cuánto vale ARSA como unidad económica y cuánto valen individualmente Arenaza, Monte Cristo, las marcas, maquinarias, instalaciones y restantes bienes.
El sorteo del valuador está previsto para este miércoles 26 de agosto y una vez aceptado el cargo, el profesional tendrá 20 días hábiles para presentar su informe.
La tasación permitirá comparar las propuestas integrales con aquellas dirigidas exclusivamente a una fábrica, a las marcas o a determinados activos.
Después deberá avanzar la definición judicial sobre el destino de Yogs, Shimy, Sancorito y las restantes etiquetas, además de Arenaza y Monte Cristo, y establecerse si los bienes de
de ARSA son adjudicados en conjunto o terminan en manos de diferentes compradores.