La salud de Paolo Rocca preocupa y pone en alerta al círculo rojo
Puntos importantes
El estado de salud de Paolo Rocca se convirtió en las últimas semanas en tema de conversaciones reservadas dentro del poder empresario argentino.
El máximo referente del Grupo Techint, el industrial de mayor peso económico del país y el principal interlocutor habitual del circulo rojo con el poder político, estaría atravesando un momento delicado de salud.
Según pudo saber iProfesional de fuentes del mundo corporativo que siguen su situación, Rocca se estaría tratando de una afección que lo tiene alejado de sus tareas habituales y que ha comenzado a despertar incertidumbre tanto dentro del Grupo Techint, como entre el resto del mundo industrial y político de la Argentina.
Esta inquietud se explica por el lugar que el empresario ocupa desde hace décadas ya que a los 73 años continúa siendo la principal figura de Techint y uno de los empresarios con mayor capacidad de interlocución de la Argentina.
Sus vínculos atraviesan la primera línea corporativa, las principales entidades empresarias y los distintos gobiernos con los que discutió inversiones, política industrial, infraestructura, energía y comercio exterior.
Esa gravitación también está respaldada por el poder que acumula uno de los mayores conglomerados industriales de origen argentino, con negocios que abarcan desde la siderurgia y la energía hasta la ingeniería y la construcción y que durante los últimos años se extendieron hacia nuevas actividades como las energías renovables y el litio.
Un apellido que excede al poder empresario
A ese entramado empresario Rocca le suma una de las mayores fortunas vinculadas con la Argentina, según el índice que elabora la revista norteamericana Forbes sobre las mayores fortunas del mundo.
En su última edición, el medio estima que el patrimonio de Rocca gira en torno a los u$s7.600 millones, que lo ubica entre los multimillonarios globales y entre las mayores fortunas empresarias relacionadas con el país.
Pero el lugar de Rocca dentro del establishment excede su patrimonio si se tiene en cuenta que durante más de dos décadas combinó la conducción familiar de Techint con la representación pública del conglomerado y la interlocución frente al Estado en discusiones vinculadas con sectores estratégicos de la economía.
Según las fuentes consultadas por iProfesional, su salud comenzó así a convertirse en motivo de conversaciones entre empresarios que conocen al industrial, mantienen vínculos con ejecutivos del grupo o siguen de cerca sus movimientos.
Desde esos ámbitos, el tema llegó también al gobierno nacional en donde el estado de salud de Rocca es motivo de conversaciones cerca del presidente Javier Milei y de seguimiento de la situación del industrial, pese a la mala relación que actualmente existe entre ambos.
Apenas unos meses atrás, Milei y Rocca protagonizaron un enfrentamiento público después de que Tenaris, la fabricante de tubos del Grupo Techint, perdiera frente a la india Welspun una licitación para abastecer un ducto vinculado con el proyecto de exportación de GNL desde Vaca Muerta.
Mientras Rocca cuestionó las condiciones internacionales de competencia y puso el foco en la participación de insumos provenientes de China, Milei utilizó el resultado para defender su política de apertura.
En ese contexto, el Presidente llevó además la discusión al terreno personal y llamó públicamente a Rocca "Don Chatarrín de los Tubitos Caros".
El empresario respondió posteriormente con su posición sobre la apertura comercial y la competencia internacional en el documento "Desafíos para una Argentina competitiva".
La respuesta oficial que alimenta las dudas
A pesar de esa pelea, Techint mantiene negocios directamente relacionados con algunas de las principales apuestas económicas de la administración libertaria, entre ellas Vaca Muerta, GNL, minería, litio e infraestructura energética.
Teniendo en cuenta el peso de Techint y de Rocca en la economía y la política de la Argentina, iProfesional consultó directamente al Grupo Techint para intentar obtener una respuesta sobre la real situación de salud del empresario.
Sin embargo, la respuesta oficial de la compañía a esta inquietud fue escueta: "No hacemos comentarios", una respuesta que deja aún más abierta las dudas que se siguen esparciendo en el mundo corporativo local sobre el futuro de Paolo Rocca.
De hecho, las versiones se incrementan ya que existe un cambio comprobable en la agenda del empresario quien lleva meses alejado de los grandes escenarios públicos a los que suele concurrir.
Mientras Techint continuó anunciando proyectos y exponiendo sus posiciones sobre economía, industria y energía, Rocca dejó de aparecer en encuentros que durante años lo tuvieron como protagonista.
Una ausencia que empezó a llamar la atención
Ocurre que hasta marzo, Rocca mantuvo una agenda pública activa al punto que el 6 de ese mes estuvo en Río de Janeiro durante la inauguración de una Escuela Técnica Roberto Rocca construida por Ternium.
El acto contó con la presencia del presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva y de Máximo Vedoya, CEO de la siderúrgica.
Luego, el 23 de marzo viajó a Houston para participar de CERAWeek, una de las principales conferencias mundiales de energía y en la que integró un panel sobre estrategia energética global y habló sobre las oportunidades de largo plazo que observaba para el petróleo y el gas argentinos.
Esa fue la última gran presentación pública de Rocca que pudo verificar iProfesional, ya que a comienzos de abril hubo otra actividad relevante, aunque privada.
El empresario recibió a Mauricio Macri en una cena en su casa de la que participaron Fernando de Andreis, Darío Nieto y ejecutivos de Techint para analizar la economía y la situación política de la Argentina.
Después de aquella cena, el relevamiento de actividades y comunicaciones públicas realizado por este medio hasta fines de agosto no registra otra participación personal de Rocca en grandes conferencias, inauguraciones o encuentros empresarios comparable con las que protagonizaba habitualmente.
El Grupo Techint, en cambio, mantuvo su agenda y sus compañías continuaron participando de encuentros sobre petróleo, gas, GNL, minería, litio e infraestructura, presentaron proyectos y mantuvieron su intervención en el debate sobre competitividad y política industrial.
Pero fueron otros ejecutivos los que ocuparon los espacios que Rocca fue dejando libre en los últimos meses.
En ese contexto, Javier Martínez Álvarez, vicepresidente institucional del Grupo Techint para la Argentina, quedó como una de sus principales voces en cuestiones industriales y económicas.
En tanto, Máximo Vedoya mantuvo la representación de Ternium y Ricardo Markous la de Tecpetrol.
Este escenario volvió a observarse hacia fines de agosto, cuando Techint reunió a empresarios y economistas para analizar la industria, los recursos naturales y la competencia internacional en el cual Martínez Álvarez fue una de las voces centrales del grupo y Rocca no participó públicamente.
En los mismos meses se produjo otra modificación comprobable en su actividad cuando dejó de ser el CEO de Tenaris, gestión que desde el 6 de mayo pasado quedó en manos del nuevo CEO de la sociedad, Gabriel Podskubka.
El cambio se produjo en la compañía que el empresario condujo durante más de dos décadas y alrededor de la cual construyó buena parte de la expansión internacional del grupo.
Con respecto a Podskubka, ingresó a Tenaris en la Argentina en 1995, pasó por diferentes posiciones comerciales e industriales, dirigió las operaciones de Europa del Este y luego las del Hemisferio Oriental y desde 2023 era Chief Operating Officer.
De todos modos, lLa compañía no presentó este cambio como producto de un problema de salud del empresario sino como la culminación de un proceso de planificación de liderazgo de largo plazo y confirmó a Rocca como chairman del consejo de administración.
El mismo esquema ocurrió en el resto de las empresas del conglomerado como el caso de Ternium, donde Máximo Vedoya asumió como CEO en 2018 en reemplazo de Daniel Novegil, uno de los ejecutivos históricos de la siderúrgica.
En Tecpetrol, Ricardo Markous reemplazó en 2021 a Carlos Ormachea, quien había conducido la petrolera durante la etapa en la que desarrolló Fortín de Piedra, y Oscar Scarpari, por su parte, encabeza actualmente Techint Ingeniería y Construcción.
El relevo en Tenaris dejó así los principales negocios operativos bajo la conducción de ejecutivos profesionales, mientras la familia mantuvo sus posiciones en la estructura de control.
El poder familiar, en un escalón más arriba
En la cima del conglomerado aparece San Faustin S.A., identificada en la documentación corporativa como la sociedad controlante del Grupo Techint y desde la cual la familia Rocca conserva el control de todas las compañías.
En esa sociedad, Paolo Rocca continúa como director y presidente, y junto a él aparece Gianfelice Rocca, su hermano mayor, de 78 años, quien ocupa la presidencia del consejo de administración de San Faustin.
Sin embargo, su trayectoria tuvo un recorrido diferente al de Paolo ya que desarrolló buena parte de su actividad desde Italia, participó de los negocios industriales y quedó particularmente vinculado con el crecimiento de Humanitas, el sistema de hospitales, investigación y formación universitaria desarrollado por la familia.
Gianfelice tiene dos hijos, Andrea y Maria Rocca, quien está vinculada con Humanitas, mientras que su hermano, en cambio, construyó una carrera dentro de los negocios industriales y energéticos del conglomerado.
La generación que se prepara para avanzar
Todos son integrantes de la llamada cuarta generación de Techint, que viene desde hace más de una década escalando posiciones de responsabilidad en el holding.
En este contexto, fuentes que conocen la dinámica del conglomerado señalan a Andrea Rocca, de 42 años, como el hombre que sucedería a Paolo al frente del grupo.
Su recorrido dentro de Techint pasó por Tenova y posteriormente por Tecpetrol y desde 2020 encabeza la Unidad de Transición Energética de esta última compañía.
Pero su incorporación a posiciones de mayor responsabilidad había comenzado en el 2015, durante una reorganización de Tenova que le otorgó nuevas funciones como parte de ese proceso de renovación generacional.
La posición que Andrea ocupa actualmente lo coloca al frente de actividades que Techint comenzó a desarrollar más allá de sus negocios tradicionales como proyectos de generación renovable, la entrada en el litio y TechEnergy Ventures, el vehículo utilizado para invertir en empresas tecnológicas vinculadas con energía.
Durante este 2026 aumentó además su exposición institucional con opiniones públicas sobre tres proyectos eólicos desarrollados por la compañía que son operados actualmente por Tenaris y Ternium y que abastecen con electricidad libre de carbono el consumo de red de sus plantas siderúrgicas argentinas.
También confirmó activos en tres salares de litio del país y una cartera de 19 inversiones de TechEnergy Ventures.
En forma paralela, otro integrante de la cuarta generación ya llegó a la propia sociedad controlante.
Se trata de Lodovico Rocca, nacido en 1974, hijo de Agostino, el hermano mayor de Paolo y Gianfelice, y primo hermano de Andrea quien ingresó al grupo en 2002, pasó por Tecpetrol y desarrolló posteriormente su carrera dentro de Techint Ingeniería y Construcción.
Actualmente es vicepresidente de esa compañía y presidente de Techint Compagnia Tecnica Internazionale, el centro de ingeniería del grupo con sede en Milán, además de integrar el directorio de San Faustin.
Por su parte, Paolo tiene dos hijos conocidos, Lorenzo y Ondina Rocca, de su matrimonio con Beatrice Bergamasco, pero ninguno aparece públicamente con responsabilidades de conducción dentro del conglomerado comparables con las que actualmente tienen Andrea o Lodovico.
El antecedente que cambió el destino
Techint fue fundada en 1945 por Agostino Rocca, abuelo de Paolo, pero la conducción del grupo pasó posteriormente a su hijo Roberto Rocca, padre de Agostino, Paolo y Gianfelice.
El mayor de los tres hermanos, también llamado Agostino, ocupaba una posición central dentro del grupo hasta que el 28 de abril de 2001 murió en un accidente aéreo ocurrido en la Argentina.
Después de su muerte, Paolo terminó consolidándose como principal conductor del conglomerado y encabezó durante el siguiente cuarto de siglo una fuerte expansión internacional.
En ese período, Tenaris se transformó en una plataforma global de tubos y servicios para la industria energética; Ternium consolidó una estructura siderúrgica de gran escala en América; Tecpetrol amplió su presencia en petróleo y gas y convirtió a Fortín de Piedra, en Vaca Muerta, en uno de sus principales desarrollos.
A esos negocios se suman Techint Ingeniería y Construcción, dedicada a grandes proyectos industriales y de infraestructura; Tenova, especializada en tecnologías para minería y metalurgia; y Humanitas, el negocio hospitalario, científico y universitario desarrollado por la familia en Italia.
El crecimiento de Vaca Muerta reforzó además el peso de la Argentina dentro del conglomerado al punto que Tecpetrol invirtió en el desarrollo no convencional, Tenaris abastece a la industria petrolera, Ternium participa como proveedor de acero y Techint Ingeniería y Construcción interviene en proyectos vinculados con energía e infraestructura.
En los últimos años, el grupo extendió ese recorrido hacia nuevas áreas con su petrolera que desarrolló proyectos de generación renovable; Techint que avanzó sobre activos de litio y TechEnergy Ventures que comenzó a invertir en compañías dedicadas a tecnologías energéticas, todos negocios que hoy forman parte de la plataforma encabezada por Andrea Rocca.