El imperio de Alfredo Coto, de una carnicería de barrio a 120 sucursales

Alfredo Coto aprendió el oficio junto a su padre y convirtió una carnicería de Boedo en una de las mayores cadenas de supermercados del país.
Alfredo Coto

Puntos importantes

Checkbox Checked Alfredo Coto pasó de carnicería a gran cadena de súper, marcando una expansión clave.
Checkbox Checked Su éxito fue controlar la cadena de valor, desde el origen hasta la venta final.
Checkbox Checked Enfrentó polémicas: Kirchner por inflación y litigios recientes.

Alfredo Coto pasó de aprender el oficio en la carnicería de su padre a construir una de las mayores cadenas de supermercados de la Argentina, en una trayectoria marcada por la expansión del negocio, el control de toda la cadena de valor y varias polémicas que tuvieron fuerte repercusión pública.

La historia comenzó en la década de 1950, cuando aprendió el oficio de su padre, Joaquín Coto, un inmigrante gallego que tenía una carnicería en el Mercado de Retiro. Con esa experiencia como punto de partida, Alfredo decidió apostar por su propio negocio y le pidió un préstamo a su suegro para abrir una carnicería en Boedo, que rápidamente funcionó, aunque sus ambiciones empresariales iban mucho más allá.

(Video generado por Ubuntu Comunicación Estratégica)

¿Cómo hizo Alfredo Coto para convertirse en uno de los grandes empresarios argentinos?

En 1987, Coto dio un nuevo salto al abrir su primer supermercado en Mar de Ajó y, a partir de entonces, comenzó una fuerte expansión que incluyó la apertura de sucursales e hipermercados en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, hasta llegar a competir con grandes cadenas extranjeras que también buscaban ganar espacio en el mercado argentino.

Actualmente, Coto cuenta con más de 120 sucursales y un Centro de Distribución de 110.000 metros cuadrados, desde donde abastece a toda su red y sostiene una estructura que le permitió ampliar considerablemente el alcance de la compañía.

Uno de los pilares de su crecimiento fue el control de toda la cadena de valor, ya que Coto no solo vende productos al público, sino que también posee frigoríficos propios, campos de ganado, centros logísticos y una flota propia de camiones, una estructura que le permite reducir costos intermedios.

Sin embargo, a medida que la compañía creció también aumentó la exposición pública de su fundador y las polémicas que rodearon a la empresa.

¿Qué polémicas atravesaron a Alfredo Coto y su cadena de supermercados?

En 2005, Alfredo Coto se enfrentó con Néstor Kirchner por la inflación y los precios, luego de que el empresario advirtiera que la inflación podía llegar al 12% anual, una proyección que chocaba con las expectativas del Gobierno.

El entonces presidente respondió públicamente con una frase que luego quedaría asociada a la historia de la compañía, al decirle a Coto que lo conocía muy bien, mientras que además acusó a los grandes supermercados de cartelizarse para impulsar los precios.

Coto negó las acusaciones y la empresa terminó convirtiendo aquella frase presidencial en una de sus campañas publicitarias más recordadas, con el eslogan "Coto, yo te conozco", que se transformó en una recordada lección de marketing.

Más recientemente, la familia quedó involucrada en una disputa judicial en Miami, donde una demanda reclama más de 5 millones de dólares por una presunta estafa vinculada al consorcio de Aston Martin Residences. La acusación apunta a los desarrolladores por presunta autocontratación e inflación de facturas.

Pese a estas polémicas, Alfredo Coto logró convertirse en uno de los grandes empresarios argentinos y pasó de aquella pequeña carnicería de Boedo a estar al frente de una de las mayores cadenas de supermercados del país.

Su historia es la de un hombre que aprendió el oficio de su padre, apostó por su propio negocio y, con una estrategia basada en la expansión y el control de la cadena de valor, terminó construyendo un verdadero imperio comercial.