CRISIS FINANCIERA

La Justicia embargó al gigante de la maquinaria agrícola Metalfor y a sus dueños por no cancelar una deuda

Las medidas judiciales involucran a directivos de la firma y anticipan una posible solicitud de protección ante la grave situación financiera
Por Soledad Caprini
NEGOCIOS - 31 de Agosto, 2026

Puntos importantes

Ordenan embargo de fondos a Metalfor y sus responsables por deuda de u$s100.000 con Banco Ciudad.

El embargo alcanza al dueño Eduardo Borri y garantes de la empresa, por un crédito original de u$s2 millones.

Esta acción judicial agrava la crisis de la fabricante de maquinaria agrícola y presiona hacia el concurso preventivo.

Metalfor enfrenta un nuevo frente judicial: la Justicia ordenó embargar fondos de la empresa y de sus principales responsables en una causa iniciada por Banco Ciudad. La medida alcanzó a Eduardo Alberto Borri, uno de los dueños de la fabricante cordobesa de maquinaria agrícola, y a otros dos garantes, por una deuda que ronda los u$s100.000.

El avance judicial se suma al fuerte deterioro financiero que atraviesa la compañía y vuelve a poner al concurso preventivo de acreedores en el horizonte.

Las medidas ya fueron instrumentadas. Según surge de las actuaciones del expediente, el juzgado libró el 21 de agosto los oficios de embargo correspondientes a Metalfor, Borri, José Luis Ramón Dassie y María Rosa Miguel. Para Borri, la medida fue enviada a Banco Galicia; para Dassie, a Banco Macro; y para Miguel, a Banco Supervielle. En el caso de Metalfor también se libró el oficio de embargo correspondiente.

La causa tramita ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial N°24 y tiene como demandados a Metalfor S.A., Borri, Dassie y Miguel. Banco Ciudad reclama el pago de u$s98.895,77, más otros u$s10.000 calculados provisoriamente para intereses y costas.

El origen de la deuda está en un préstamo de u$s2 millones otorgado a Metalfor en octubre de 2024. El crédito debía cancelarse en 12 cuotas mensuales y la última venció en octubre de 2025. Según la presentación judicial, quedó un saldo impago de u$s98.895,77.

Los tres codemandados se habían constituido como fiadores solidarios y principales pagadores de las obligaciones asumidas por la empresa.

La Justicia ordenó que el embargo alcance una cuenta bancaria o billetera virtual de cada demandado y estableció que, si el dinero retenido resulta insuficiente, se podrán solicitar nuevas medidas sobre otras cuentas.

Un nuevo golpe para las finanzas de Metalfor

El avance judicial se produce cuando la situación financiera de Metalfor ya se encuentra bajo una fuerte presión. La compañía pasó de ganar $11.870 millones en el primer semestre de 2024 a perder $26.484 millones entre enero y junio de 2025.

En paralelo, la facturación se redujo prácticamente a la mitad: pasó de $95.779 millones a $48.045 millones en apenas un año. El resultado operativo también se dio vuelta, desde una ganancia de $20.196 millones a una pérdida de $9.726 millones, mientras que el resultado financiero fue negativo en $18.360 millones.

La caída de las ventas tuvo su correlato en la producción. Metalfor fabricó 95 unidades durante los primeros seis meses del año, frente a 208 en igual período de 2024. En pulverizadoras autopropulsadas, uno de sus principales productos, pasó de producir 67 equipos a solamente 21.

Las ventas también se desplomaron: comercializó 167 máquinas, contra 258 un año antes. En equipos automotrices nacionales pasó de 115 unidades a 53, mientras que los equipos de arrastre bajaron de 27 a 9.

A la menor actividad se sumó el cierre del financiamiento. Los bancos redujeron su exposición y las líneas para capital de trabajo se achicaron, mientras que los proveedores comenzaron a restringir las entregas. La propia compañía reconoció que la falta de recursos complicó la reposición de materiales y salarios y terminó afectando la fabricación y las entregas.

Al 30 de junio, Metalfor acumulaba $194.408 millones de pasivo total, de los cuales $108.421 millones correspondían a obligaciones de corto plazo y $85.987 millones a compromisos de largo plazo.

La cadena de pagos tampoco da señales de alivio. Los últimos registros del Banco Central contabilizan 729 cheques rechazados por más de $6.419 millones, mientras que la deuda bancaria ronda los $52.700 millones.

Ajuste, despidos y un concurso que cada vez parece más inevitable

Frente a este escenario, la compañía ya puso en marcha un fuerte proceso de reducción de costos. Metalfor abrió un Procedimiento Preventivo de Crisis para negociar con la UOM y planteó reducir alrededor del 70% de una dotación de unos 600 trabajadores, lo que representa hasta 420 puestos.

La negociación terminó sin medidas aprobadas, pero la empresa avanzó de todos modos con el achicamiento de su estructura. En julio había despedido a 35 trabajadores de la planta de Noetinger y también puso en marcha un esquema de retiros voluntarios, mientras continuaban los atrasos en el pago de salarios.

La propia compañía anticipó que buscaba "disminuir significativamente su estructura", con reducción de dotaciones, turnos y sectores, además de una concentración de la producción en los modelos de mayor rotación y margen. También prevé convertir en efectivo parte de sus inventarios y máquinas usadas para aliviar la caja.

Pero ahora el problema suma una nueva dimensión. Los acreedores ya no solamente están reclamando a la empresa: la Justicia comenzó a avanzar sobre las cuentas de quienes garantizaron sus obligaciones.

El embargo ordenado en la causa de Banco Ciudad es una nueva señal de la velocidad que tomó el deterioro financiero de Metalfor. Y llega cuando la compañía enfrenta simultáneamente:

  • Una caída abrupta de las ventas que llevó la facturación a la mitad
  • Pérdidas millonarias que revierten las ganancias del año anterior
  • Falta de crédito y restricciones de proveedores que complican la operación
  • Atrasos salariales y despidos masivos que deterioran el clima laboral
  • Una cadena de pagos quebrada con 729 cheques rechazados
  • Embargos judiciales que ahora alcanzan a dueños y garantes personalmente

En el sector ya consideran que Metalfor está cada vez más cerca de tener que recurrir al concurso preventivo de acreedores. Por ahora no existe una presentación judicial de la compañía, pero el margen para resolver la crisis únicamente mediante un ajuste interno parece reducirse a medida que avanzan las ejecuciones y los embargos.

La empresa había conseguido a fines de 2024 un crédito de u$s50 millones de la Corporación Financiera de Desarrollo de Estados Unidos (DFC), con un plazo de ocho años, destinado a refinanciar deuda de corto plazo y fortalecer el capital de trabajo. Ese financiamiento permitió ganar tiempo, pero no alcanzó para revertir la caída posterior de las ventas ni recomponer el acceso al crédito.

Ahora, con $194.408 millones de pasivo, más de $52.000 millones de deuda bancaria, 729 cheques rechazados y embargos que ya alcanzan tanto a Metalfor como a sus principales responsables, la alternativa de un concurso preventivo dejó de parecer una posibilidad lejana y empieza a perfilarse como uno de los caminos que la compañía podría tener que tomar para intentar ordenar sus cuentas y evitar que la crisis termine en una instancia todavía más grave.

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