Otra flota de cazas F-16 llega este mes y negocian la compra de colosos del reabastecimiento
La apuesta por la modernización de los sistemas de armas de la Fuerza Aérea Argentina (FAA) está a un paso de subir un nuevo escalón. Ocurre que durante la segunda quincena de este mes, mayormente sobre el cierre de septiembre, se estima que aterrizará en el país una flotilla integrada por 6 cazas F-16 del lote adquirido a Dinamarca en abril de 2024. La llegada de esos aviones de combate estaba prevista inicialmente para diciembre próximo, pero el mismo vocero presidencial, Adrian Ravier, anticipó que los tiempos se acordaron tras sucesivas negociaciones con el país europeo. Se indicó, además, que se tratará de dos unidades de combate biplaza F-16BM y cuatro monoplazas F-16AM.
En total, la FAA incorporará 24 unidades pertenecientes a ese sistema de armas y la idea oficial es que la dotación esté completa a más tardar en diciembre del año próximo.
En septiembre llegan otros 6 cazas F-16
Según precisó Ravier recientemente, la decisión del Gobierno de adelantar el arribo de los F-16 responde a los intentos de La Libertad Avanza (LLA) por fortalecer "nuestra seguridad dentro de nuestro territorio y en relación con nuestras fronteras".
"Ya se había informado que habíamos comprado 24 aviones F-16 que iban a ir llegando. Nos complace anunciarles que durante la segunda quincena de septiembre la Fuerza Aérea recibirá otros seis aviones F-16, un salto cualitativo en nuestro sistema de defensa", declaró la vocería oficial en conferencia de prensa.
"Se trata de dos unidades de combate biplaza F-16BM y cuatro monoplazas F-16AM que complementarán la llegada de los primeros seis que recibimos en diciembre y representarán un avance en el programa acordado", precisó Ravier hace escasos días.
Para luego añadir: "Tengamos en cuenta que son unidades con capacidad de interceptación supersónica, lo que nos permite responder a amenazas en cualquier parte del país en cuestión de minutos".
La operación por los cazas daneses se concretó por un monto total del orden de los u$s300 millones a abonarse en cuotas anuales. A esta cifra se sumó recientemente un contrato de u$s312 millones negociado con Estados Unidos para la incorporación de un paquete de misiles y armamento de última generación.
Para financiar parte de ese equipamiento, la administración estadounidense otorgó a la Argentina un financiamiento de u$s40 millones a través de un programa de asistencia militar a naciones aliadas.
Hace escasas semanas, la FAA informó que pilotos argentinos alcanzaron la certificación del programa Peace Condor por lo que ya comenzaron a completar vuelos en soledad. De esa forma, comenzará a reducirse la participación de tripulaciones extranjeras en la operación de los aviones en cuestión.
El viaje de traslado y las escalas de la flota
La decisión de anticipar la llegada de más aviones para septiembre —cuando originalmente se los aguardaba en diciembre— reposa en la respuesta positiva de las tripulaciones nacionales al entrenamiento recibido en los Estados Unidos. Y la capacidad del Área Material Río Cuarto, en Córdoba, para dar asistencia técnica a los cazas.
La logística para mover los cazas mantendrá el esquema del primer arribo. Así, los F-16 volverán a apostar por un vuelo ferry de larga distancia que superará los 13.000 kilómetros. El despegue será desde la base aérea de Skrydstrup, en la península de Jutlandia. A partir de ahí arrancará una travesía que exige coordinar cada tramo al detalle con autoridades internacionales.
La primera escala técnica tendrá lugar en Zaragoza y es muy probable que ocurra otra en las Islas Canarias. En suelo español se hará la carga de combustible, el chequeo de motores y el descanso obligatorio de la tripulación.
De ahí volarán directo sobre el océano hacia la base de Natal, en el noreste de Brasil. Ese punto será el último escalón antes de ingresar al espacio aéreo argentino.
El cruce sobre el Atlántico marcará el momento más delicado de la operación. Para garantizar la autonomía en los tramos largos, la formación volará escoltada por un avión cisterna KC-135R Stratotanker.
Esa unidad va a recargarles combustible JP-1 en pleno vuelo. Lo hará mediante el sistema de pértiga rígida "flying boom". En paralelo, se estableció que la FAA montará su propio operativo de apoyo con aviones C-130 Hércules y un Boeing 737. Esas unidades trasladarán repuestos críticos, insumos de taller y al equipo de mecánicos.
Negociaciones por colosos del reabastecimiento
Por otra parte, las capacidades y medios de reabastecimiento estratégico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) se encuentran en un proceso de transición que viene siendo seguido de cerca por el aparato militar argentino.
El relevo generacional llevado a cabo mediante el retiro gradual de los Stratotanker, los cuales son reemplazados en diversas unidades por los nuevos Boeing KC-46A Pegasus, abre la posibilidad y disponibilidad de transferencia de los KC-135R para usuarios como la FAA.
La Fuerza Aérea Argentina busca contar con una nueva plataforma de transporte y reabastecimiento para brindar apoyo a los aviones de combate.
Una de las novedades más interesantes que tuvieron lugar en los últimos días fue la confirmación por parte de la USAF de que una nueva unidad de reabastecimiento ha completado su transición hacia el nuevo KC-46A Pegasus.
En cuanto a la búsqueda y necesidad de la Fuerza Aérea Argentina, desde la Institución se ha manifestado justamente la intención de incorporar aeronaves KC-135R para fortalecer su capacidad de transporte y contar con una plataforma de reabastecimiento compatible con los F-16.
La última novedad de peso fue brindada el pasado 10 de agosto, durante el Día de la Fuerza Aérea Argentina, por el jefe de la institución, el brigadier general Gustavo Valverde, quien afirmó que se continúa trabajando para concretar la incorporación de esos colosos aéreos.
Sostuvo que se inició un proceso de solicitud de compra con la firma de la LOR —Letter of Request—, "…por hasta 2 aeronaves KC-135R en modalidad Ramp to Ramp (hot transfer). Dicho proceso se encuentra iniciado, a la espera de que las aeronaves estén disponibles y se completen los estudios…".