Cuenta regresiva para la llegada de otros cazas F-16 y así será su ruta de vuelo a la Argentina
Enfocado en seguir mostrando progresos en el nicho militar, el Gobierno nacional ultima detalles para el arribo de otra tanda de los cazas F-16 que compró a Dinamarca previa intermediación de los Estados Unidos. En concreto, serán seis aviones de combate que se sumarán a la media docena que ya aterrizó en el país en diciembre del año pasado. Tanto el área de Defensa como la Fuerza Aérea Argentina (FAA) pactaron que la flotilla arribe a territorio nacional durante el próximo mes de septiembre, con fecha probable para mediados de ese mismo período. En total, la FAA incorporará 24 unidades pertenecientes a ese sistema de armas y la idea oficial es que la dotación esté completa para más tardar diciembre del año próximo.
La operación por los cazas daneses se concretó por un monto del orden de los u$s300 millones a abonarse en cuotas anuales. A esta cifra se sumó recientemente un contrato de u$s312 millones negociado con Estados Unidos para la incorporación de un paquete de misiles y armamento de última generación.
Para financiar parte de ese equipamiento, la administración estadounidense otorgó a la Argentina un financiamiento de u$s40 millones a través de un programa de asistencia militar a naciones aliadas.
Hace escasas semanas, la FAA informó que pilotos argentinos alcanzaron la certificación del programa Peace Condor por lo que ya comenzaron a completar vuelos en soledad. De esa forma, comenzará a reducirse la participación de tripulaciones extranjeras en la operación de los aviones en cuestión.
Los cazas F-16 y una travesía de miles de kilómetros
La decisión de anticipar la llegada de más aviones —prevista inicialmente para diciembre de 2026— reposa en la respuesta positiva de las tripulaciones nacionales al entrenamiento recibido en los Estados Unidos. Y la capacidad del Área Material Río Cuarto, en Córdoba, para dar asistencia técnica a los cazas.
La logística para mover los cazas mantendrá el esquema del primer arriba. Así, los F-16 volverán a apostar por un vuelo ferry de larga distancia que superará los 13.000 kilómetros.
El despegue será desde la base aérea de Skrydstrup, en la península de Jutlandia. A partir de ahí arrancará una travesía que exige coordinar cada tramo al detalle con autoridades internacionales.
Cómo se hará el traslado de los F-16 que compró el Gobierno
La primera escala técnica tendrá lugar en Zaragoza y es muy probable que ocurra otra en las Islas Canarias. En suelo español se hará la carga de combustible, el chequeo de motores y el descanso obligatorio de la tripulación.
De ahí volarán directo sobre el océano hacia la base de Natal, en el noreste de Brasil. Ese punto será el último escalón antes de ingresar al espacio aéreo argentino.
El cruce sobre el Atlántico marcará el momento más delicado de la operación. Para garantizar la autonomía en los tramos largos, la formación volará escoltada por un avión cisterna KC-135R Stratotanker.
Esa unidad va a recargarles combustible JP-1 en pleno vuelo. Lo hará mediante el sistema de pértiga rígida "flying boom". En paralelo, se estableció que la FAA montará su propio operativo de apoyo con aviones C-130 Hércules y un Boeing 737. Esas unidades trasladarán repuestos críticos, insumos de taller y al equipo de mecánicos.
Armamento táctico y misiles de alta precisión
Al tratarse de una travesía oceánica compleja, el vuelo estará a cargo de pilotos e instructores extranjeros autorizados. En cambio, los aviadores argentinos integran la red de apoyo logístico mientras avanza su certificación final entre Tucson y el país.
Vale subrayar que este despliegue no se agota en el arribo de las aeronaves. Además, el Gobierno viene de cerrar un acuerdo integral de transferencia de armamento autorizado por el gobierno de Estados Unidos mediante el programa Foreign Military Sales (FMS).
El paquete incluye munición táctica, soporte técnico continuo, repuestos y la actualización de simuladores de vuelo. En combate aire-aire, contempla proyectiles de corto alcance AIM-9X Sidewinder y misiles AIM-120 C-8 AMRAAM para enfrentamientos más allá del alcance visual (BVR).
Para ataque a superficie, el acuerdo suma bombas guiadas por láser y GPS de las familias JDAM y Paveway. También contempla "pods" especializados para reconocimiento y designación de blancos.
En el plano presupuestario, el Gobierno destinó partidas superiores a los $12.000 millones para obras de infraestructura en la VI Brigada Aérea de Tandil, que abarcan la adecuación de pistas, galpones e iluminación.
Los cazas F-16 operarán desde Córdoba
Apenas ingresen al país, la ruta interna tiene como destino definitivo el Área Material Río Cuarto, en Las Higueras, en la provincia de Córdoba.
Tal como ya ocurre con los aviones ya operativos en el país, el área funcionará como centro de recepción, auditoría técnica y revisión de sistemas.
Los F-16 operarán desde suelo cordobés mientras concluyen las obras en la VI Brigada Aérea de Tandil. Con estos seis aparatos, la Fuerza Aérea Argentina alcanzará los 12 cazas supersónicos en el país, dentro de un plan que prevé completar las 24 unidades para fines de 2027.