Weiss Burger proyecta abrir 83 locales y revela cuánto cuesta una franquicia
La marca fundada por Tomás Weiss acelera su expansión con franquicias y apunta a estar entre las tres mayores cadenas de hamburguesas del país
La cadena de hamburgueserías nacida en Bariloche (Río Negro), Weiss Burger, planea cerrar el año con 15 nuevas aperturas durante 2026. Ya inauguró siete locales y proyecta sumar otros ocho. Para abrir una sucursal se requieren entre 120 y 150 metros cuadrados y una inversión desde u$s1.250 por metro cuadrado.
La marca cuenta hoy con 27 locales en en la Argentina y uno en Uruguay. En el país tiene obras en marcha en Palermo, San Luis, La Rioja, Quilmes y Lomas de Zamora, según detalló su fundador, Tomás Weiss. Fuera de las fronteras también prepara dos nuevas unidades en Uruguay, una en Santiago de Chile y otra en México.
Weiss Burguer arrancó su actividad un 16 de junio de 2018, en un pequeño local de la calle Mitre, en Bariloche. Weiss tenía 20 años y ningún título vinculado con la administración de empresas o la gastronomía. El rubro, sin embargo, le era cercano. Creció viendo trabajar a sus padres y a sus abuelos en el restaurante familiar, jornadas largas que le habían dejado una certeza que después no pudo sostener. "Siempre dije que jamás me iba a dedicar a la gastronomía y hoy no hay cosa que me guste más", cuenta a iProfesional.
Durante tres años vivió en los Estados Unidos, adonde había viajado para trabajar como instructor de esquí. La experiencia deportiva fue el motivo de la mudanza, pero el tiempo que pasó allí terminó influyendo en la empresa que imaginaría al regresar. Le interesaban los negocios con operaciones sencillas, pocos productos y capacidad para crecer sin que cada nueva sucursal dependiera de una estructura difícil de replicar. Era casi la contracara de Familia Weiss, el restaurante de su padre, con una carta extensa, muchos empleados y una cocina compleja.
La hamburguesa apareció como opción sencillamente porque era uno de sus platos preferidos. Cuando volvió a la Argentina, en 2017, Buenos Aires ya atravesaba el auge de las hamburgueserías y empezaban a consolidarse propuestas en Córdoba y Rosario. Bariloche vivía otro fenómeno, el de las cervecerías artesanales. Muchas incluían hamburguesas en sus cartas, pero, dice Weiss, no existía un negocio que las colocara en el centro de la propuesta. Con amigos probaba mezclas de carne, panes y distintas combinaciones en su casa. De esas reuniones salió el primer ensayo de lo que después sería Weiss Burger.
"Yo buscaba un negocio con una operación sencilla, un monoproducto y fácil de escalar. Cuando analicé cuál era el modelo que más se acercaba a lo que había visto en los Estados Unidos, encontré las franquicias", explica Weiss.
El local inicial demandó alrededor de u$s20.000, según recordó el fundador. Invirtió los ahorros que había reunido durante su estadía en los Estados Unidos, recuperó muebles y aprovechó una plancha y dos freidoras usadas que su familia tenía guardadas. No sabía qué era un cheque, cómo se liquidaba el IVA ni qué implicaba manejar personal en la Argentina. "Lo mejor que me pasó fue haber sido tan ignorante. Si hubiese sabido todo lo que significaba emprender, probablemente no lo hacía. Cuando lo entendí, ya estaba adentro", reconoce.
Las primeras vendían entre 30 y 40 hamburguesas por día y buena parte de los clientes eran amigos o conocidos. El primer sacudón llegó el Día del Amigo de 2018. Recibió cerca de 400 pedidos. Hubo demoras de dos horas, reclamos y hamburguesas que salieron sin el queso derretido. "Un cliente incluso nos aconsejó que cambiara el nombre del negocio para no perjudicar el apellido de su familia", recuerda Weiss.
Weiss terminó la jornada convencido de que el mal servicio podía dejarlo sin clientes. Al día siguiente, el local volvió a llenarse. "Fue un desastre porque no estábamos preparados. Pensé que nadie iba a regresar, pero otra vez explotó y ese segundo despacho salió bien. A partir de ahí algo cambió", recuerda. El boca a boca de Bariloche empezó a llevar al mostrador a personas que él ya no conocía.
Luego llegaron las redes sociales, que durante la pandemia ampliaron el alcance de la marca mucho más allá de Bariloche. Weiss comenzó a mostrar su rutina en TikTok. Hoy reúne cientos de miles de seguidores entre sus distintas cuentas.
Cuánto cuesta abrir una franquicia de Weiss Burger
La primera franquicia apareció antes de que Weiss Burger hubiera salido a buscar inversores. Durante la temporada de invierno de 2020, Elías, un joven que seguía a Tomás Weiss en las redes sociales, convenció a su padre, Diego, de viajar hasta Bariloche para conocer la hamburguesería. Llegaron en medio de uno de esos días en los que el local estaba desbordado, hicieron cerca de una hora de fila y Weiss, entusiasmado por el encuentro, les invitó los dos combos.
Cuando terminó el despacho, Diego volvió a acercarse. Quería saber cuántas hamburguesas vendían y si existía la posibilidad de llevar el negocio a Rosario. Para entonces, según recuerda el fundador, la sucursal de Bariloche llegaba a despachar entre 1.100 y 1.300 combos por día durante la temporada alta. Weiss tenía un modelo de franquicias preparado, aunque lo había encargado para ordenar y profesionalizar la empresa, no porque estuviera ofreciendo locales, pero alcanzó. "Me dijo que preparara los papeles, firmó la reserva y comenzamos el desarrollo", cuenta Weiss. La primera franquicia abrió en Rosario el 27 de mayo de 2022.
"Los franquiciados siempre vinieron a buscarnos. Nunca decidimos abrir en una ciudad y después salimos a conseguir un inversor para ese lugar", asegura.
Para una unidad de entre 120 y 150 metros cuadrados, la inversión informada por la empresa comienza en u$s1.250 por metro cuadrado. El desembolso estimado parte así de unos u$s150.000 y puede superar los u$s187.000, según la superficie, el estado del inmueble y el costo de la obra.
El canon de ingreso se ubica entre u$s25.000 y u$s30.000, de acuerdo con lo detallado por Weiss durante la entrevista. Las regalías representan el 4% de las ventas brutas y se suma otro 1% destinado a publicidad.
La empresa estima un plazo de recupero de 26 meses y una rentabilidad mensual de entre el 17% y el 20%. "Son proyecciones de la marca y pueden variar según la ubicación, la inversión final y el desempeño de cada sucursal. Cada local requiere, en promedio, 15 empleados", detalla el empresario.
No es obligatorio tenener experiencia en gastronómica, pero Weiss sí busca que el inversor conozca la plaza donde instalará el negocio. "Nosotros podemos enseñar cómo hacer las hamburguesas y cómo operar un local de Weiss. El franquiciado tiene que aportar el conocimiento de su ciudad, saber cómo piensa, consume y se mueve la gente de ese lugar", sostiene.
La disponibilidad de fondos también forma parte de la evaluación. "Analizamos si será un franquiciado operativo o si delegará la gestión. La disposición de capital y el patrimonio son muy importantes porque hoy no somos una franquicia barata", reconoce Weiss.
La empresa trazó una hoja de ruta hasta 2030 que contempla llegar a 83 locales y disputar un lugar entre las tres cadenas de hamburgueserías con mayor presencia en la Argentina. "Queremos entrar en las Big Three, donde hoy están McDonald’s, Burger King y Mostaza. Con 83 locales creemos que podríamos estar ahí", asegura Weiss.