CRISIS SIN FIN

Flybondi y una salida judicial que podría definir su futuro

La aerolinea de bajo costo analiza presentarse en concurso de acreedores frente al ahogo financiero y las demandas de proveedores
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 07 de Septiembre, 2026

Puntos importantes

Flybondi evalúa un concurso preventivo de acreedores para reestructurar deudas fiscales, comerciales y laborales que superan los $1.500 millones con ARCA.

La aerolínea enfrenta reclamos judiciales y un pedido de quiebra del Hotel Presidente por $660 millones, evidenciando su ahogo financiero.

Flybondi busca preservar operaciones mínimas y analiza la marca OCA Air para una reestructuración, pero enfrenta escollos legales y regulatorios.

La alternativa de solicitar ante la justicia la apertura de un concurso preventivo de acreedores le permitiría a los dueños de Flybondi reunir dentro de un mismo proceso los embargos, pedidos de quiebra y reclamos que avanzan contra FB Líneas Aéreas S.A., la sociedad bajo la cual opera la low cost.

Si bien la presentación no fue aún formalizada ante la Justicia, el concurso preventivo aparece como una posibilidad ante una cadena de incumplimientos que incluye deudas fiscales y comerciales, cheques rechazados, obligaciones laborales y pagos pendientes a empresas necesarias para mantener la operación.

Es decir, el mecanismo aparece como última salida frente al ahogo financiero teniendo en cuenta que la Ley de Concursos y Quiebras permite que una empresa en cesación de pagos solicite la apertura de un proceso de este tipo para negociar colectivamente con sus acreedores y evitar la quiebra.

La apertura suspende el avance ejecuciones individuales por deudas anteriores, concentra los reclamos ante un mismo juzgado y establece un período para que la compañía presente una propuesta de pago.

Ese marco podría ofrecerle a Flybondi el margen que hoy no encuentra fuera de los tribunales en donde acumula obligaciones impagas mientras intenta sostener una operación reducida y recuperar ingresos mediante la venta de pasajes.

El procedimiento, sin embargo, no elimina las deudas ni garantiza la continuidad de la empresa para lo cual Flybondi debería obtener las mayorías exigidas por la ley para aprobar un acuerdo con sus acreedores y, simultáneamente, afrontar las obligaciones generadas después de la apertura.

Un requisito ineludible

Si bien la continuidad de los vuelos no constituye un requisito formal para pedir el concurso, sí debe mantener alguna actividad para poder conservar ingresos, personal, relaciones comerciales y activos regulatorios mientras se negocia la reestructuración.

Es decir, la Ley de Concursos y Quiebras regula la apertura y los efectos del concurso preventivo, pero la viabilidad de Flybondi dependerá de que pueda demostrar que conserva un negocio capaz de generar recursos después del eventual ingreso al proceso judicial.

Ourre que el deterioro financiero de Flybondi dejó de ser un problema interno cuando los acreedores comenzaron a trasladar sus reclamos a la Justicia.

Un caso es el de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que promovió ejecuciones fiscales y embargos que, de acuerdo con fuentes vinculadas con los expedientes, se aproximan a $1.500 millones con los intereses incluidos.

A esta presión fiscal se agregaron los reclamos de proveedores como el caso del Hotel Presidente, que pidió la quiebra de FB Líneas Aéreas por una deuda de $660.721.114,03, correspondiente a 49 facturas emitidas entre diciembre de 2025 y junio pasado.

El planteo fue rechazado en primera instancia y la decisión fue apelada, por lo que cabe aclarar que no existe una declaración de quiebra contra la aerolínea, aunque el expediente expuso el volumen alcanzado por una parte de los compromisos comerciales impagos.

El Hotel Presidente se suma a otros conflictos que redujeron la capacidad de la empresa para administrar sus fondos fuera de los tribunales y los cheques rechazados registrados durante la crisis completan esa secuencia que evidencia las dificultades de la compañía para atender pagos corrientes mientras se fueron acumulando vencimientos fiscales, comerciales y laborales.

Cómo conservar el valor de la marca

El objetivo de sostener una programación mínima no estaría relacionado únicamente con la necesidad inmediata de obtener ingresos.

Una aerolínea sin aviones disponibles, pasajeros, personal operativo ni capacidad de vender pasajes pierde rápidamente aquello que podría justificar su reestructuración.

Por eso, para presentarse ante los acreedores con alguna posibilidad de alcanzar un acuerdo, Flybondi necesitaría preservar una unidad de negocios en funcionamiento, lo cual incluye conservar su certificado de explotador de servicios aéreos, las autorizaciones correspondientes, los sistemas de comercialización, la relación con los aeropuertos y el personal indispensable para operar.

En este sentido, la empresa reactivó su página comercial el 22 de agosto pasado y comenzó a ofrecer vuelos correspondientes a una programación reducida desde el 10 de septiembre.

La reapertura de las ventas se produjo después de la suspensión de los servicios regulares, aunque los expertos consultados por iProfesional aclaran que la comercialización no resuelve por sí misma el problema central.

La compañía necesita disponer de aviones y recursos suficientes para cumplir los vuelos vendidos porque esa  continuidad, aun bajo una estructura mínima, es uno de los factores que podría separar una reestructuración de una liquidación ya que, sin actividad, los permisos y la marca conservan un valor limitado, mientras que con vuelos, ventas e infraestructura operativa, puede intentar sostener que todavía existe un negocio recuperable.

La estrategia judicial y el futuro de OCA

Al mismo tiempo, el registro de la marca OCA Air y los movimientos de personal hacia otra sociedad relacionada con el grupo alimentan la hipótesis de un plan para conservar bajo una nueva estructura la parte operativa que todavía mantiene valor.

De todos modos, por ahora OCA Air no existe todavía como una aerolínea habilitada ni cuenta con autorizaciones de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), ni tampoco puede recibir automáticamente los permisos, rutas y certificados que pertenecen a Flybondi.

Lo que se sabe hasta ahora es que su aparición forma parte de una estrategia en desarrollo cuyos alcances no fueron informados oficialmente pero que en el mercado sostienen que una de las alternativas analizadas consistiría en relacionar el eventual concurso de Flybondi con el proceso que ya atraviesa OCA Log.

La empresa postal obtuvo la apertura de su concurso preventivo el 10 de junio de 2025, en el expediente COM 1463/2025, radicado ante el Juzgado Nacional de Primera Instancia en lo Comercial número 22, Secretaría 44.

Se trata de un proceso heredado por los actuales dueños de la sociedad y en el que la compañía informó públicamente un pasivo cercano a $100.000 millones, concentrado principalmente en obligaciones fiscales.

Pero la conexión entre ambos expedientes exigiría demostrar la existencia de un agrupamiento económico o de vínculos societarios y operativos suficientes.

Esto se debe a que la Ley 24.522 contempla concursos de agrupamientos, pero establece condiciones específicas y no permite reunir empresas dentro de un mismo proceso por la sola existencia de relaciones comerciales o accionistas comunes.

SI bien hasta el momento no existe una resolución judicial que haya reconocido un agrupamiento entre OCA Log y Flybondi, la posibilidad forma parte del diseño que se analiza desde el grupo de control y no de una decisión judicial ya adoptada.

Si finalmente se intentara ese camino, el vínculo entre las compañías y la competencia del tribunal quedarían sujetos a la evaluación del juez.

Una marca para la etapa siguiente

Mientras Flybondi enfrenta la presión de los acreedores, comenzaron a aparecer señales de una estructura que podría intervenir en una etapa posterior teniendo en cuenta que OCP Tech S.A., holding propietario tanto de la low cost como de la empresa de logística, registró el 21 de julio pasado los dominios "oca-air" y "ocaair", de acuerdo con la publicación correspondiente del Boletín Oficial.

Ese trámite protege las denominaciones en Internet pero no crea una compañía aérea, no habilita la prestación de servicios ni reemplaza las autorizaciones que debe otorgar la ANAC.

También se produjeron movimientos de personal desde FB Líneas Aéreas hacia OC Support S.A., otra sociedad vinculada con la estructura empresaria.

Los cambios alcanzaron funciones de rampa, mientras que el personal del centro de control de operaciones no había firmado su transferencia, según las fuentes consultadas.

En el sector también circuló la versión de que tres Boeing 737-800 quedarían reservados para el eventual nuevo proyecto.

Si bien no existe información oficial, la combinación de los registros de dominios, los movimientos laborales y las gestiones sobre los aviones permite identificar un proyecto en preparación.

Una dificultad legal para completar el plan

Sin embargo, este movimiento no alcanza para afirmar que OCA Air ya reemplazará a Flybondi o que podrá comenzar a operar sin completar previamente todos los trámites exigidos porque las licencias imponen el principal límite al posible reemplazo.

La mayor dificultad del esquema está en la regulación aerocomercial teniendo en cuenta que la low cost opera mediante autorizaciones y un certificado otorgados a FB Líneas Aéreas S.A.

Esos permisos no pueden trasladarse libremente a otra sociedad como si fueran un contrato comercial o un activo físico tal como se aclara en el artículo 96 del Código Aeronáutico que establece que las autorizaciones no pueden cederse y sólo contempla una excepción cuando el Estado aprueba la operación después de verificar que el receptor cumple las condiciones exigidas.

Además, cualquier nueva compañía debe obtener su propio certificado de explotador de servicios aéreos y para conseguirlo necesita acreditar capacidad jurídica, financiera y técnica; presentar manuales y programas de seguridad; disponer de aeronaves; contratar personal habilitado y superar las verificaciones de la autoridad aeronáutica.

El régimen de acceso a los mercados aerocomerciales mantiene la obligación de obtener las autorizaciones y certificaciones correspondientes, aun después de las modificaciones introducidas por la desregulación del sector.

Por lo tanto, OCA Air no podría comenzar a utilizar de manera automática las rutas, frecuencias o certificados de Flybondi y debería obtener una autorización propia o recibir una transferencia excepcional expresamente aprobada por el Estado, siempre que demostrara previamente su aptitud para operar.

Ese límite impide presentar el plan como un simple cambio de nombre ya que la eventual sustitución requeriría decisiones societarias, laborales, contractuales, judiciales y regulatorias que todavía no fueron concretadas.

El derrumbe de la flota y una programación desarmada

La crisis financiera por la que atraviesa Flybondi tuvo su manifestación más visible en la pérdida de disponibilidad de los aviones.

La empresa no posee aeronaves propias y su flota está compuesta por equipos alquilados, lo que obliga a mantener al día los pagos a los arrendadores y los contratos necesarios para su operación.

Cuando se interrumpen esa obligación, los propietarios pueden inmovilizar o retirar las aeronaves, presión a la que se agregan los costos de mantenimiento, seguros, combustible, tasas aeroportuarias y servicios de asistencia en tierra.

En este sentido, la reducción de la flota disponible de la aerolínea provocó cancelaciones, modificaciones reiteradas de la programación y una creciente dificultad para atender a los pasajeros afectados.

Por esos motivos, la ANAC comenzó a labrar actas de infracción a Flybondi por cancelaciones sin aviso previo y ya había exigido a la empresa la presentación de un plan correctivo para mejorar la regularidad de sus servicios.

La degradación operativa también debilitó la principal fuente de recursos de la compañía debido a que una aerolínea que cancela vuelos debe afrontar devoluciones, reprogramaciones y gastos adicionales al mismo tiempo que pierde ventas futuras y deteriora la confianza de pasajeros y proveedores.

Así, el eventual concurso intentaría interrumpir ese circuito antes de que la operación pierda definitivamente su valor.

Qué pasa con la deuda con los trabajadores

La caída de la actividad de Flybondi fue acompañada por reclamos de ex trabajadores y personal de la compañía por salarios, aguinaldos, indemnizaciones y aportes destinados a la cobertura de salud.

Si la sociedad opta por el proceso judicial, cabe aclarar que los créditos laborales tienen privilegios específicos dentro de un concurso preventivo.

La ley establece mecanismos para su verificación y permite, bajo determinadas condiciones, solicitar el pronto pago sin esperar a la aprobación del acuerdo general.

Por eso es que el movimiento de empleados hacia OC Support adquiere relevancia dentro de este escenario.

Si el objetivo fuera desplazar funciones desde la sociedad endeudada hacia otra estructura, deberían definirse la continuidad laboral, la antigüedad, las responsabilidades por las obligaciones pendientes y el encuadramiento de cada transferencia.

Una disputa que bloqueó las decisiones de emergencia

La crisis también quedó atravesada por el conflicto entre Cartesian Capital Group, inversor histórico de Flybondi, y COC Global Enterprise, presentado inicialmente como el nuevo accionista mayoritario.

La transferencia formal del control no terminó de completarse y Cartesian conservó facultades de decisión, mientras que COC sostuvo que aportó más de u$s70 millones como financiamiento y cuestionó la administración anterior por las deudas y los embargos acumulados.

El holding intimó a Cartesian por la crisis financiera y los embargos que afectaron a Flybondi, evidenciando que la falta de una conducción consolidada dificultó la negociación con acreedores, arrendadores, proveedores y trabajadores.

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