SALTO TECNOLÓGICO

Halliburton apuesta fuerte por Vaca Muerta, pero advierte por el límite que puede frenar su expansión

La petrolera estadounidense acelera su expansion tecnologica en Neuquén en medio de tensiones por la revision de tarifas de contratos pyme
Por Andrés Sanguinetti
NEGOCIOS - 07 de Septiembre, 2026

Halliburton reforzó durante este 2026 su presencia en Vaca Muerta con dos acuerdos de largo plazo que exceden la incorporación de nuevos equipos ya que obtuvo un millonario contrato con YPF.

En ese contexto, la compañía norteamericana de servicios petroleros también prepara el primer despliegue internacional de su tecnología eléctrica y acordó con Pampa Energía aplicar inteligencia artificial a las operaciones de la formación neuquina.

Ese avance permite dimensionar el valor de la advertencia que uno de sus ejecutivos acaba de formular sobre Vaca Muerta, área que para sus operaciones ya demostró que puede multiplicar su actividad.

En ese marco, Luis Perdomo, gerente de operaciones globales de Halliburton para exploración y producción, anticipó que el próximo desafío de Vaca Muerta "es construir un ecosistema de proveedores locales".

El planteo del ejecutivo fue hecho durante el encuentro Shale in Argentina: Unleashing Vaca Muerta to the World, que se llevó a cabo la semana pasada.

Las palabras de este alto funcionario de la petrolera norteamericana marcan una definición importante para el futuro de las operaciones de su filial local teniendo en cuenta que se trata de una empresa que participa directamente de la perforación, terminación y puesta en producción de los pozos de Vaca Muerta.

Fundada en 1919 y con sede central en Houston, es una de las mayores proveedoras mundiales de productos y servicios para la industria energética.

Sus clientes son las compañías que explotan los yacimientos y contratan sus equipos, herramientas, programas informáticos y personal especializado.

Esa ubicación le ofrece una mirada transversal sobre la cuenca en donde su actividad abarca desde el estudio del subsuelo y la perforación hasta la terminación y el mantenimiento de los pozos.

Por eso, sus planes permiten observar no sólo cuánto puede crecer Vaca Muerta, sino también qué recursos necesita la industria para acompañar esa expansión.

Una apuesta de largo plazo

El acuerdo con YPF fue anunciado el 13 de abril pasado y tiene una magnitud de varios miles de millones de dólares, aunque las compañías no informaron el monto exacto.

Surgió de un proceso competitivo y comprende servicios agrupados para completar los pozos no convencionales, la etapa que permite fracturar la roca y poner en marcha la producción.

El contrato constituye una señal de escala si se tiene en cuenta que YPF concentra la mayor actividad de Vaca Muerta y planea acelerar su producción no convencional, por lo que Halliburton deberá asignar equipos, tecnología y personal de manera sostenida.

"Esta adjudicación aumenta significativamente nuestra presencia en la Argentina", afirmó Casey Maxwell, presidente de Halliburton para el hemisferio occidental, en declaraciones anteriores.

El ejecutivo sostuvo además que la asociación con YPF llevará al país la tecnología más avanzada de la industria.

Maxwell conoce el mercado argentino porque, antes de asumir la conducción regional, ocupó posiciones de liderazgo de la compañía en Buenos Aires y su definición ubicó el contrato de YPF dentro de la estrategia de Halliburton para crecer en los grandes desarrollos no convencionales fuera de Norteamérica.

El desembarco eléctrico

El componente más visible del acuerdo será ZEUS, el sistema de fractura eléctrica de Halliburton, por lo cual Vaca Muerta se convertirá en el primer mercado fuera de Norteamérica donde la empresa desplegará esa tecnología, diseñada para sustituir motores diésel por equipos alimentados con electricidad.

Halliburton afirma que el sistema también mejora la regularidad de las operaciones y reduce costos de combustible y mantenimiento.

"Nuestra primera flota eléctrica está muy cerca de llegar a Vaca Muerta. Es una realidad, no un deseo ni una aspiración", aseguró Perdomo para quien la mitad de la flota convencional que la empresa utiliza actualmente en la cuenca ya fue adaptada para consumir una combinación de gas y diésel.

El contrato con YPF contempla además la incorporación de OCTIV Auto Frac, una plataforma que automatiza parte de la fractura y utiliza información en tiempo real para mantener parámetros operativos más uniformes.

La estrategia combina así electrificación, automatización y análisis de datos con el objetivo de ejecutar más etapas en menos tiempo y con menor consumo de combustible.

Durante su presentación, Perdomo afirmó que, en una fase inicial, alcanzar 60 etapas mensuales constituía un objetivo exitoso para Halliburton.

Según la cifra exhibida por el ejecutivo en el encuentro, la compañía ejecuta actualmente alrededor de 1.200 por mes en Vaca Muerta.

Decisiones basadas en datos

La estrategia no termina en los equipos instalados en el campo si se recuerda que el 9 de junio pasado, menos de dos meses después de anunciar el contrato con YPF, Halliburton comunicó un acuerdo plurianual con Pampa Energía para digitalizar sus operaciones no convencionales.

El programa estará a cargo de Landmark, la división tecnológica de la multinacional, e incluye modelos de alta resolución del subsuelo, automatización, optimización logística, administración del consumo energético y un sistema común para ordenar la información generada por distintas áreas.

El despliegue acompañará el plan de Pampa Energía para ampliar su producción en hasta 45.000 barriles diarios hacia 2027 con el cual la petrolera que encabezada por Marcelo Mindlin busca convertir a Rincón de Aranda en uno de sus principales motores de crecimiento y necesita aumentar la cantidad de pozos sin elevar los costos al mismo ritmo.

"Esta colaboración consiste en transformar la toma de decisiones y la ejecución, convirtiendo efectivamente la información en resultados", explicó Tony Antoun, vicepresidente senior de Landmark.

Según el ejecutivo, la integración de datos confiables, modelos científicos e inteligencia artificial permitirá pasar más rápidamente del diagnóstico a la decisión operativa.

En tanto, Perdomo aportó que un solo conjunto de fractura puede contar con más de 5.000 sensores y unos 100 bloques de algoritmos destinados, entre otras funciones, al mantenimiento predictivo.

"Podemos obtener muchísimos datos, pero si no hacemos nada con ellos son prácticamente inútiles", advirtió.

El cuello de botella local

Pero los nuevos equipos abren, a su vez, otro problema ya que las flotas eléctricas, la automatización y las herramientas que trabajan dentro de los pozos necesitan repuestos, mantenimiento y personal entrenado.

Importar cada componente o depender de especialistas enviados desde otros países elevaría costos y podría demorar las operaciones.

Por eso, Halliburton sostiene que el próximo aumento de productividad necesitará una cadena argentina de proveedores y servicios técnicos capaz de sostener las nuevas tecnologías.

La empresa trabaja con firmas existentes y busca desarrollar nuevos actores para abastecer repuestos y mantenimiento dentro de la Cuenca Neuquina, según explicó Perdomo.

"Necesitamos trabajar en la cadena de suministro local y en el ecosistema local para soportar esta tecnología", señaló con un planteo que comprende también la formación de científicos de datos, analistas y técnicos especializados, perfiles que el ejecutivo considera todavía escasos frente a la velocidad con que crece la actividad.

El proceso muestra también cómo Halliburton procura trasladar a la Argentina conocimientos acumulados en los desarrollos no convencionales estadounidenses.

La intención, de acuerdo con Perdomo, es que una locación de Vaca Muerta opere con procesos y herramientas comparables con los utilizados en Norteamérica.

Pero esa réplica requiere adaptar las soluciones a las condiciones geológicas, logísticas y laborales de Neuquén.

La disputa por los costos

Sin embargo, ese discurso a favor del desarrollo local convive con una tensión reciente que se origina en agosto pasado, cuando la Cámara de Empresas, Industria y Servicios de Añelo, la Federación de Cámaras del Sector Energético de Neuquén y el sindicato de Petroleros Privados rechazaron el pedido de Halliburton de reducir hasta 23% los valores de contratos vigentes con proveedores entre agosto y diciembre.

Las entidades cuestionaron que la solicitud hubiera sido comunicada sin una negociación previa y advirtieron que trasladar el ajuste a las pymes podía afectar inversiones, empleo y capacidad operativa.

En ese sentido, el secretario general del Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Río Negro, Neuquén y La Pampa, Marcelo Rucci, sostuvo que una empresa global no podía exigir que una pyme neuquina resolviera su problema de competitividad.

La controversia expuso uno de los problemas centrales del crecimiento de Vaca Muerta que, a su vez, evidencia cómo las operadoras y las grandes compañías de servicios necesitan bajar costos para acercar la productividad local a la alcanzada en los Estados Unidos, mientras que las proveedoras regionales reclaman contratos previsibles para invertir en maquinaria, tecnología y capacitación.

Tras varias semanas de tensión, Halliburton se reunió con las cámaras empresarias y aceptó no aplicar decisiones de manera unilateral y abrir negociaciones individuales para analizar cada contrato. CEISA también respaldó ese mecanismo, aunque las condiciones económicas definitivas de las revisiones no fueron comunicadas

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