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ALERTA

El Gobierno lanza un plan para sumar vuelos y reducir demoras en los aeropuertos

Creó una mesa con entes públicos, aerolíneas y concesionarios para revisar despegues, aterrizajes y recorridos mientras negocia el futuro de la concesión
07/09/2026 - 17:50hs
Toma aérea de la pista del Aeropuerto Internacional de Ezeiza

Puntos importantes

Checkbox Checked El Gobierno nacional creó una mesa técnica para optimizar la gestión de vuelos y reducir demoras en los aeropuertos argentinos.
Checkbox Checked La Resolución 67/2026 convoca a organismos y empresas a estudiar procesos para elevar recomendaciones al 1° de diciembre de 2027.
Checkbox Checked El sector aéreo batió récords de pasajeros en 2026, con 28,8 M hasta julio; se busca acompañar demanda y potenciar capacidad.

El gobierno nacional del presidente Javier Milei puso en marcha un proceso de análisis de medidas y normas sobre el mercado aerocomercial que tiene como objetivo aumentar la cantidad de vuelos que puede gestionar el sistema y reducir las demoras en los aeropuertos.

Para alcanzar esas premisas revisará la manera en que se organizan los despegues, los aterrizajes, las aproximaciones y los recorridos de los aviones.

La iniciativa fue formalizada este lunes 7 de septiembre mediante la Resolución 67/2026 de la Secretaría de Transporte publicada en el Boletín Oficial de la Nación y que crea una mesa técnica integrada por organismos estatales, compañías aéreas, concesionarios de terminales y entidades internacionales de la industria.

Cabe aclarar que los cambios no serán inmediatos ya que el grupo de estudio que será creado deberá estudiar el funcionamiento del sistema y elevar sus recomendaciones el 1° de diciembre de 2027.

Recién después de esa fecha podrán definirse las medidas que serán aplicadas, los aeropuertos alcanzados y el calendario de implementación de todas las normas que se vayan a adoptar.

El plazo resulta relevante si se tiene en cuenta la realidad por la que atraviesa el sector que, entre enero y julio de este 2026, ya contabiliza 28.882.933 pasajeros que transitaron por los aeropuertos argentinos y se registraron 227.963 movimientos aéreos.

Cada movimiento define un despegue o un aterrizaje, por lo que el sistema gestionó un promedio superior a 1.070 operaciones diarias durante esos siete meses.

Vuelos nacionales e internacionales: una demanda que bate récords

Los números oficiales permiten dimensionar el escenario sobre el que actuará la mesa creada por la resolución de la Secretaría de Transporte.

De los 227.963 movimientos acumulados hasta julio, 159.108 correspondieron a servicios de cabotaje y 68.855 a operaciones internacionales, según la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la máxima autoridad aeronáutica de Argentina, encargada de regular, normar y fiscalizar toda la actividad de la aviación civil en el país.

Solamente durante julio, los aeropuertos argentinos recibieron 4.308.410 pasajeros y registraron 33.256 movimientos aéreos y, dentro de ese total, 24.202 operaciones correspondieron a vuelos nacionales y 9.054 a internacionales.

Según los datos oficiales, ese volumen acumulado de pasajeros durante los primeros siete meses de 2026 marcó un nuevo máximo para el período, con una mejora del 0,3% frente al récord de 2025, del 14% en comparación con 2024 y del 11% respecto de 2023.

En julio también se alcanzó una marca histórica para el tráfico internacional, con 1.461.876 pasajeros, crecimiento que le da contexto al objetivo de sumar vuelos y reducir demoras planteado por la resolución que se dio a conocer este lunes.

La norma también va en línea con la política de cielos abiertos impulsada por el Gobierno, que facilitó la incorporación de operadores, rutas y frecuencias, ampliación que ahora el Gobierno intenta acompañar por los aeropuertos, los sistemas de navegación y los organismos encargados de ordenar el tránsito aéreo.

Quizá por ese motivo, la resolución reconoce esa necesidad al sostener que una gestión más eficiente permitiría optimizar la capacidad aeroportuaria y posibilitar un mayor número de operaciones.

El Gobierno busca evitar demoras en aeropuertos y el margen está en la operación

Para lograr esos resultados, la mesa analizará toda la secuencia que atraviesa una aeronave desde que comienza su aproximación hasta que aterriza y libera la pista, además del proceso inverso antes del despegue.

Uno de los objetivos será reducir los tiempos durante los cuales cada avión ocupa la pista, además de que se revisarán los procedimientos que ordenan las aproximaciones, las salidas y las llegadas, con la intención de mejorar la previsibilidad y evitar recorridos innecesarios.

La resolución menciona específicamente los procedimientos de aproximación por instrumentos, las salidas normalizadas y las llegadas normalizadas, conocidos en el sector como IAC, SID y STAR.

Se trata de las rutas y maniobras previamente establecidas que organizan el ingreso y la salida de los aviones en las áreas con mayor concentración de tránsito.

El documento contempla además evaluar una eventual reducción de la separación exigida entre aeronaves. posibilidad que deberá ser estudiada bajo criterios de seguridad operacional y autorizada por los organismos aeronáuticos.

Por eso, el alcance real del plan todavía está abierto ya que, inicialmente la mesa deberá establecer qué procedimientos pueden cambiarse, en qué lugares resultarían aplicables y qué condiciones técnicas deberían cumplirse antes de avanzar.

Más información para ordenar el tráfico

Otro de los ejes del proceso será la implementación de mecanismos de Toma de Decisión en Colaboración, denominados CDM.

Este modelo permite que aerolíneas, controladores, concesionarios aeroportuarios y organismos públicos compartan información para coordinar las operaciones.

Los datos pueden incluir horarios previstos, disponibilidad de posiciones, situación de las pistas, condiciones meteorológicas, planes de vuelo y restricciones del tránsito aéreo.

El objetivo es que los actores puedan anticipar cambios y reorganizar la programación antes de que las alteraciones se extiendan a otras operaciones.

Para evaluar todos estos cambios la mesa tendrá participación de todos sectores del negocio aerocomercial argentino y será coordinada por la Subsecretaría de Transporte Aéreo e integrada por la ANAC y la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA).

También participarán la Asociación Internacional de Transporte Aéreo; la Cámara de Compañías Aéreas en Argentina; el Consejo Internacional de Aeropuertos, las líneas aéreas y los explotadores de las terminales como Aeropuertos Argentina.

El peso del principal concesionario

De hecho, esta sociedad que es controlada por Corporación América Airports, del grupo Eurnekian, debería tener un rol importante en las futuras negociaciones si se tiene en cuenta que administra 35 aeropuertos del denominado Grupo A, entre ellos Aeroparque y Ezeiza, las dos principales terminales del país.

Su actividad comprende la administración, explotación y funcionamiento de las terminales concesionadas, mientras que la gestión del tránsito aéreo permanece a cargo de EANA.

La empresa recibió originalmente la concesión en 1998 por un período de 30 años y en diciembre de 2020, el Estado extendió el contrato durante otros 10 años, desde 2028 hasta 2038, mediante el Decreto 1009/2020.

Esa prórroga fue justificada por el impacto de la pandemia sobre el equilibrio económico de la concesión y quedó asociada a un programa de inversiones.

Sin embargo, el gobierno del presidente Javier Milei dio marcha atrás con la decisión de la anterior gestión kirchnerista y puso en revision el contrato de concesión.

En la actualidad, Aeropuertos Argentina y las atutoridades nacionales mantienen abierta una negociación sobre el equilibrio económico y las condiciones futuras del contrato.

De hecho, en su presentación de resultados del segundo trimestre de este 2026 ante la Comisión de Bolsa y Valores de los Estados Unidos, Corporación América Airports confirmó que continúa el proceso de reequilibrio de la concesión argentina.

De acuerdo con información atribuida públicamente a fuentes oficiales que intervienen en la discusión contractual, la posibilidad de una nueva extensión forma parte de las alternativas analizadas.

Sin embargo, todavía no existe una prórroga aprobada ni un documento público que establezca su duración y sus condiciones, por lo que el contrato vigente continúa finalizando en 2038.

La negociación resulta relevante para la nueva mesa porque buena parte de sus eventuales recomendaciones deberá aplicarse sobre terminales gestionadas por Aeropuertos Argentina.

Los cambios en la circulación aérea dependen de EANA y de la ANAC, pero su implementación también requiere coordinación con el grupo empresario que administra las pistas, las calles de rodaje, las plataformas y las posiciones de estacionamiento.

Tecnología para acompañar la demanda

El proceso se apoyará, además, en la modernización tecnológica que desarrolla EANA, la empresa estatal responsable del servicio público de navegación aérea.

La compañía opera en 54 aeródromos y aeropuertos y cinco centros de control de área, desde los cuales administra el tránsito de las aeronaves en el territorio argentino y sus aguas adyacentes.

En junio pasado, informó la puesta en marcha de un Sistema de Gestión del Tránsito Aéreo actualizado, conocido como ATM, que reúne información de vigilancia, comunicaciones, meteorología y planes de vuelo para que los controladores puedan planificar y supervisar las operaciones.

Las regiones de control de Córdoba, Mendoza y Ezeiza ya incorporaron el sistema, mientras que Comodoro Rivadavia y Resistencia tienen prevista su implementación durante el 2027.

Cuando ese proceso concluya, los cinco centros de control funcionarán con una plataforma unificada que reemplaza sistemas que, según EANA, acumulaban 19 años de servicio en Ezeiza, 18 años en Córdoba y 11 años en Mendoza.

La nueva plataforma fue integrada con tecnología de Indra y admite herramientas destinadas a identificar y seguir con mayor precisión el movimiento de las aeronaves.

EANA sostuvo que esa renovación permitirá gestionar un volumen mayor de vuelos, optimizar las trayectorias, mejorar la previsibilidad y reducir el consumo de combustible.

En ese sentido, la mesa deberá definir ahora cómo acompañar ese soporte tecnológico con nuevos procedimientos de navegación y coordinación aeroportuaria.