Seguinos en las redes
Negocios

Empresas en modo supervivencia recortan turnos, producción e inversiones

El informe de Qualy Consultora revela el duro ajuste de las empresas frente al consumo en caída mientras Vaca Muerta marca récords de producción.

Por Andrés Sanguinetti
09/09/2026
Actualizado 13:55hs

Los sectores industriales que dependen del mercado interno comenzaron a profundizar sus planes de contingencia frente a una actividad que sigue sin encontrar un piso.

El recorte de turnos, la reducción de inventarios, la postergación de inversiones y la búsqueda de ingresos mediante reparaciones y mantenimiento forman parte de las decisiones adoptadas para proteger la caja.

El diagnóstico surge de analizar el documento de los Indicadores Sectoriales elaborado por Qualy Consultora correspondiente a este mes de septiembre y que definió la situación de buena parte del entramado empresarial como un "régimen de supervivencia".

El informe, que reúne los últimos datos disponibles de organismos públicos y cámaras sectoriales, muestra una economía dividida entre el récord de producción petrolera y el retroceso de la industria manufacturera, la construcción, el sector automotor y el comercio minorista.

El cuadro que surge de los indicadores muestra una economía en la cual las actividades exportadoras ligadas a los recursos naturales expanden su producción, mientras buena parte de las compañías industriales, comerciales y constructoras administra costos, inventarios y personal bajo el "régimen de supervivencia" definido por Qualy.

La conclusión del informe es que el impulso exportador todavía permanece concentrado y no logró reactivar los motores internos. Por ahora, Vaca Muerta funciona como la principal excepción dentro de una economía empresaria atravesada por la caída del consumo y la postergación de inversiones.

Según la consultora, el crecimiento de Vaca Muerta y de algunos negocios exportadores sostiene una parte de la actividad, pero todavía no consiguió reactivar a los sectores dependientes del consumo y la inversión doméstica.

En esas ramas, las compañías deben administrar al mismo tiempo menores pedidos, costos fijos más elevados y una competencia creciente de productos importados.

La combinación reduce la rentabilidad, aumenta la capacidad ociosa y concentra las decisiones en la preservación del capital de trabajo.

Caída de la industria manufacturera y pérdida de escala fabril 

Por caso la producción manufacturera cayó 4,9% interanual en julio y 5% frente a junio en la medición desestacionalizada, mientras que durante los primeros siete meses de este 2026 acumuló una contracción de 2,6%.

Si la comparación es con los últimos años se expone un deterioro más profundo ya que el índice industrial promedio de enero a julio se ubicó en 115 puntos, frente a los 119 puntos de 2025 y los 129 de 2023.

Es decir que, de acuerdo con los cálculos incluidos por Qualy, la actividad fabril quedó 11,8% por debajo del nivel acumulado en el 2023

Los mayores retrocesos se concentraron en las actividades relacionadas con bienes de capital y consumo durable como la producción de maquinaria y equipo que disminuyó 26,7% interanual; otros equipos, aparatos e instrumentos, 31,4%; prendas de vestir, cuero y calzado, 15,9%; productos minerales no metálicos, 12,6%; y productos de metal, 8,4%.

También descendieron la fabricación de muebles, textiles, caucho y plástico, sustancias químicas y vehículos mientras que las principales excepciones fueron la refinación de petróleo, con un crecimiento interanual de 8,1%, y el bloque de madera, papel, edición e impresión, que avanzó 7,1%.

En el caso del sector de alimentos y bebidas el informe asegura que exhibieron dos velocidades.

De acuerdo con el análisis de Qualy, la menor elaboración de panificados y vinos acompañó la debilidad del consumo doméstico, mientras el procesamiento de soja y girasol amortiguó la caída por su vinculación con las exportaciones.

La consultora atribuyó el cuadro industrial a una demanda interna debilitada, costos estructurales elevados y una mayor presión de los bienes importados.

También sostiene que la dificultad para trasladar los incrementos a los precios finales limita los márgenes y reduce el incentivo para fabricar mercadería que podría permanecer inmovilizada.

Estrategias para proteger la caja

El documento también analiza la situación de las pequeñas y medianas industrias y señala que permite observar cómo esas variables comenzaron a modificar el funcionamiento de las empresas con una producción que en julio pasado descendió 3,9% interanual, aunque mejoró 0,6% frente a junio en la medición desestacionalizada.

En el caso de la utilización de la capacidad instalada promedió apenas 54,3%, mientras que el nivel más bajo se registró en las fábricas de metal, maquinaria, equipos y material de transporte, que trabajaron al 50,7% de su potencial, seguidas por químicos y plásticos, con 52,9%.

Frente a la debilidad de los pedidos, las fábricas ajustaron la producción a la demanda concreta para evitar la acumulación de existencias.

Algunas redujeron turnos y otras comenzaron a utilizar personal e instalaciones para prestar servicios de reparación y mantenimiento de equipos existentes.

Las pymes también flexibilizaron sus condiciones de cobro, ofrecieron descuentos por pagos en efectivo y salieron a buscar clientes fuera de sus zonas habituales y los proyectos de ampliación perdieron prioridad frente a la necesidad de sostener el flujo de caja.

El deterioro fue especialmente pronunciado en químicos y plásticos, cuya producción descendió 16,1% interanual, en tanto que metal, maquinaria, equipos y material de transporte retrocedió 3,9%; textiles e indumentaria, 1,7%; y alimentos y bebidas, 0,7%. madera y muebles fue la única rama con crecimiento, al registrar una mejora de 1,5%.

El impacto de la recesión en las ventas y la producción automotriz

El trabajo refleja también el escenario que atraviesa la industria automotriz y advierte que "confirmó que una mejora mensual aislada resultó insuficiente para modificar el balance del año".

Las terminales produjeron 26,3% más vehículos que en julio, pero el volumen de agosto quedó 11,6% por debajo del mismo mes de 2025, mientras que entre enero y agosto, la fabricación acumuló una caída de 17,1%.

El informe señala que la contracción de los automóviles de pasajeros resultó más intensa, mientras los utilitarios y las pickups funcionaron como principal sostén de las plantas.

En el caso de las exportaciones, se resalta que tuvieron un desempeño más estable, con un aumento del 5,2% en agosto y una mejora del 0,9% durante el año, aunque quedaron 3,6% por debajo del mismo mes de 2025.

La mayor señal de deterioro apareció en las ventas de las automotrices a los concesionarios, que disminuyeron 24,5% interanual y acumularon una baja de 24,8%.

Dentro de ese mercado, los despachos de vehículos fabricados en el país retrocedieron 32,9% en agosto y 40% durante los primeros ocho meses.

Los indicadores permiten establecer que la contracción fue más pronunciada entre los vehículos nacionales.

Las motos representaron una excepción dentro del sector con patentamientos que crecieron 36,3% interanual y 41,2% en el acumulado del año.

Grandes obras fuera del escenario

La construcción tampoco consiguió reemplazar la falta de obras de infraestructura con inversiones privadas ya que los despachos de cemento disminuyeron 8,1% interanual en agosto y acumularon una caída de 3,9%.

A partir de documentos de la Asociación de Fabricantes de Cemento Portland, Qualy calculó que fue el volumen más bajo para un mes de agosto en las últimas dos décadas y vinculó ese resultado con la falta de nuevos proyectos de infraestructura y desarrollos inmobiliarios de gran escala.

Las ventas de insumos para la construcción bajaron 5,3% frente a agosto de 2025 y 3,1% mensual en términos desestacionalizados y comparadas con el nivel acumulado de 2023, permanecieron 24% por debajo.

Según el informe, las empresas de la cadena redujeron inventarios y concentraron su actividad en refacciones, mantenimiento y trabajos de menor tamaño, a la espera de señales que permitan reactivar las inversiones.

El mercado de compraventa de propiedades tampoco aportó una señal de aceleración si se tiene en cuenta que las escrituras realizadas en la Ciudad crecieron 1% frente a junio, pero descendieron 9% interanual y acumularon una baja de 1,8% entre enero y julio.

Ventas sostenidas con promociones

En el caso del comercio minorista, el trabajo advierte que el sector profundizó la misma lógica defensiva mostrando ventas de las pymes que bajaron 2,7% mensual en agosto, medidas sin estacionalidad, y 0,2% frente al mismo mes de 2025 y evidenciando que, durante los primeros ocho meses de este año acumularon una contracción de 2,4%.

El relevamiento utiliza datos de CAME en los cuales se describe a un consumidor concentrado en las compras indispensables, condicionado por el peso de las tarifas y el endeudamiento familiar.

Además, revela que los bienes durables, el calzado formal y los artículos de mayor valor quedaron entre los gastos postergados.

Frente a este escenario, el documento asegura que los comercios respondieron con liquidaciones de temporada, descuentos por pago al contado y promociones vinculadas con bancos y tarjetas.

De todos modos, el desempeño fue dispar entre los siete rubros relevados ya que el rubro perfumería creció 12,8% interanual; textil e indumentaria, 6,4%; calzado y marroquinería, 1,2%; y ferretería, materiales eléctricos y materiales para la construcción, 0,3%.

En cambio, bazar, decoración, textiles para el hogar y muebles retrocedió 4,8%; alimentos y bebidas, 2,5%; y farmacia, 0,5%.

En este sentido, el 57,9% de los comerciantes consultados por Qualy consideró que el contexto todavía resultaba inadecuado para realizar inversiones y otro 46,5% respondió que la situación de su negocio había empeorado frente al año anterior, mientras apenas 6,1% indicó una mejora.

El motor que funciona por separado

El petróleo quedó como la principal excepción dentro del mapa empresarial que revela el documento de Qualy ya que la producción creció 12,1% interanual en julio y acumuló un avance de 16,5% durante los primeros siete meses y, frente al mismo período de 2023, el incremento llegó a 40,7%.

El impulso se concentró en los yacimientos no convencionales que aumentó 26,4% interanual y 33,6% en el acumulado de 2026, mientras la producción convencional cayó 11,6% frente a julio del año anterior.

La Cuenca Neuquina concentró el 77,5% del petróleo extraído durante el año y Qualy destacó, además, el avance de los proyectos de transporte y exportación relacionados con Vaca Muerta, incluidas las licitaciones destinadas al abastecimiento de caños para futuros desarrollos.

El gas presentó un comportamiento más moderado con una producción total que descendió 1,6% interanual en julio, aunque conservó una mejora acumulada de 0,7%, mientras que el gas no convencional avanzó 3,8% frente a un año atrás y 7,5% durante los primeros siete meses y el convencional profundizó su retroceso.