Los dueños de Rheem refinancian una deuda millonaria y avanzan con un fuerte ajuste
Puntos importantes
Garovaglio y Zorraquín, el grupo argentino que controla a Rheem, profundizó la reorganización financiera de su principal negocio industrial.
La fabricante de termotanques canceló una deuda senior, pagó intereses acumulados y refinanció hasta diciembre de 2028 un pasivo subordinado por u$s9.482.556.
El movimiento fue acompañado por un ajuste laboral dentro de las sociedades del holding, tal como la compañía informó a la Comisión Nacional de Valores (CNV) en un documento en donde asegura que los despidos representaron el 10% del personal total del grupo.
Teniendo en cuenta que la última dotación disponible asciende a 273 empleados, la proporción equivale a aproximadamente 27 trabajadores, aunque cabe aclarar que la cifra debe considerarse una estimación, debido a que la presentación regulatoria consignó el porcentaje de las desvinculaciones, pero no su número absoluto.
De todos modos, el costo de la reducción de personal tuvo una incidencia considerable en las cuentas de la sociedad.
Según el documento firmado por el presidente de Garovaglio y Zorraquín, Ambrosio Nougués, las indemnizaciones abonadas durante los últimos seis meses tuvieron un impacto equivalente al 41% de los resultados de los estados financieros consolidados cerrados el 30 de junio pasado que arrojó una ganancia neta de $2.439 millones, por lo que el costo de los despidos habría rondado los $1.000 millones.
En ese sentido, este proceso de refinanciación y de reducción de personal forma parte de una misma secuencia de reordenamiento.
Mientras Rheem renegoció compromisos denominados en dólares, su controlante redujo la dotación y absorbió un costo laboral que condicionó el resultado consolidado del período.
Cómo es el plan de Rheem para pagar su deuda millonaria
El principal movimiento dentro de dicho proceso se concretó el 30 de junio, cuando Rheem alcanzó un acuerdo con Rheem Manufacturing Company y Federico Zorraquín para refinanciar un préstamo subordinado por u$s9,48 millones.
Ahora, el vencimiento fue extendido hasta el 31 de diciembre de 2028 y continuará devengando intereses calculados sobre la tasa SOFR a plazo que se pagarán el 30 de junio de cada año, a la que se agregará un margen del 0,85% anual.
Las restantes condiciones del denominado Subordinated Commercial Debt Restructuring Agreement no fueron modificadas y continuarán vigentes.
De cuánto fue el ajuste de personal que aplicaron los dueños de Rheem
El acuerdo marca el cierre de una negociación que había comenzado a principios de este 2026, cuando la empresa había comunicado que Rheem mantenía conversaciones para reestructurar obligaciones con Rheem Manufacturing Company, Federico Zorraquín y Solyoro.
El 8 de junio pasado, la compañía aceptó una oferta de mutuo de su accionista por u$s1.564.238, con vencimiento fijado para el 6 de octubre del mismo año y con intereses calculados sobre la tasa SOFR más dos puntos porcentuales anuales.
Los fondos se utilizaron para atender los compromisos incluidos en dos acuerdos financieros: el Senior Commercial Debt Restructuring Agreement y el Subordinated Commercial Debt Restructuring Agreement.
Durante junio, Rheem canceló la totalidad del préstamo senior.
De esa manera, el reordenamiento se estructuró en tres pasos: asistencia financiera de Federico Zorraquín, cancelación del préstamo senior y refinanciación del pasivo subordinado.
Qué planta industrial de Rheem cambió de provincia
La reestructuración del grupo también incluyó una operación inmobiliaria de Finpak, sociedad controlada en un 98,05% por Garovaglio y Zorraquín.
La empresa completó la transferencia de su planta situada en el Área Industrial El Pantanillo, sobre la ruta nacional 38, en Catamarca.
La propiedad fue entregada a cambio de un lote de 28.403,63 metros cuadrados ubicado sobre Camino a Los Molinos, a la altura del kilómetro nueve, en el departamento Capital de Córdoba.
Según la información societaria, los dos inmuebles poseen una valuación similar. La operación, por lo tanto, no fue presentada como una venta destinada a obtener fondos, sino como un intercambio de activos inmobiliarios.
La permuta tiene como antecedente la situación que Finpak había expuesto en su último ejercicio anual finalizado en junio de 2025 y que evidenció una pérdida de $177,9 millones.
En ese documento, la empresa señaló que atravesaba un escenario de estrechez financiera y que había iniciado acciones judiciales para cobrar cánones locativos y recuperar la posesión del establecimiento de Catamarca.
Una marca central para el holding
Garovaglio y Zorraquín es un grupo argentino con una extensa trayectoria en actividades industriales, agropecuarias, inmobiliarias y financieras.
Su principal exposición operativa se encuentra actualmente concentrada en Rheem que participa en el mercado de termotanques, calefones, calderas y sistemas de calentamiento de agua.
La historia de su operación argentina se remonta a Saiar, una compañía que comenzó fabricando tambores de acero y posteriormente incorporó equipos para el hogar.
La sociedad argentina combina el control local de Garovaglio y Zorraquín con su vinculación comercial y financiera con Rheem Manufacturing Company, la empresa estadounidense que desarrolla la marca en distintos mercados internacionales.