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Negocios

Granja Tres Arroyos se presentó en concurso, con plantas paralizadas y deudas millonarias

La empresa formalizó su pedido luego de más de un año de problemas financieros y operativos. La decisión se conoce días después de la presentación de Wade

15/09/2026
Actualizado 13:25hs

Después de meses de crisis, Granja Tres Arroyos formalizó su presentación en concurso preventivo de acreedores. La principal sociedad del Grupo GTA inició el proceso ante la Justicia Comercial, luego de un año marcado por despidos, plantas paralizadas, atrasos en los pagos y una fuerte presión de bancos y proveedores.

La presentación de la compañía se produce pocos días después del concurso de Wade SA, otra de las sociedades del holding, y modifica la dimensión del conflicto. Hasta ahora, el proceso judicial había alcanzado a una empresa que concentra parte de los activos incorporados de la ex Cresta Roja. Ahora es la propia Granja Tres Arroyos SA, la sociedad central del grupo, la que busca reordenar sus obligaciones bajo supervisión judicial.

La causa tramita ante el Juzgado Comercial N°21, Secretaría N°42, de la Justicia Nacional en lo Comercial. El movimiento llega luego de que fracasara el intento de encontrar una salida privada para las tres compañías que integran el Grupo GTA: Granja Tres Arroyos, Wade y Avex.

El plan de reestructuración que habían encarado en conjunto contemplaba un pasivo total de u$s350,9 millones. La estrategia incluía renegociar deudas, sumar capital privado, buscar nuevos socios y desprenderse de algunos activos. Pero las negociaciones no alcanzaron para evitar que el conflicto terminara en los tribunales.

Granja Tres Arroyos: el derrumbe de una estructura que llegó a controlar un cuarto del mercado

Granja Tres Arroyos construyó durante décadas una de las mayores plataformas industriales de la avicultura argentina. En su etapa de expansión llegó a operar ocho plantas de faena en Argentina y Uruguay, mientras que el Grupo GTA llegó a concentrar cerca de un cuarto de la faena total de pollos del país.

La escala también se amplió con la incorporación de los activos de Cresta Roja. Wade quedó al frente de las plantas de Ezeiza y Esteban Echeverría luego de que, en diciembre de 2018, la Justicia autorizara la transferencia de los activos que habían quedado en manos de Proteinsa tras la quiebra de Rasic Hermanos.

Pero aquella expansión quedó muy lejos del escenario actual. El grupo presentó un Procedimiento Preventivo de Crisis a fines de 2024 y desde entonces fue reduciendo su estructura productiva. Pilar, Avex Río Cuarto, La China en Concepción del Uruguay y Capitán Sarmiento quedaron entre las plantas afectadas por cierres, despidos o paralizaciones.

En La China hubo más de 250 despidos, mientras que en las últimas semanas también se produjeron 450 desvinculaciones en la planta de Esteban Echeverría. A comienzos de septiembre se sumaron cerca de 1.000 telegramas de despido entre Capitán Sarmiento, El Jagüel y Pinazo.

La compañía había llegado a tener una dotación cercana a 7.000 trabajadores y actualmente emplea a unas 6.500 personas en relación de dependencia. .

Cheques rechazados, pedidos de quiebra y una deuda que no pudo reestructurarse

El deterioro industrial tuvo como contracara un frente financiero cada vez más complejo. Según los registros del Banco Central, el grupo acumula más de 6.682 cheques rechazados por $113.652 millones, además de otras obligaciones bancarias y créditos categorizados como de alto riesgo de insolvencia o con problemas.

Para intentar evitar el concurso, GTA había contratado a Valo Columbus, la banca de inversión del Banco de Valores. La propuesta buscaba ordenar en conjunto las obligaciones de Granja Tres Arroyos, Wade y Avex mediante una combinación de renegociaciones, ingreso de capital, búsqueda de inversores y venta de activos.

El esquema contemplaba quitas de hasta 75% del capital para determinados acreedores y plazos de pago de hasta siete años. Entre los establecimientos que podían ser vendidos figuraba la planta Wade 1 de Ezeiza. Las conversaciones, sin embargo, no llegaron a un acuerdo.

Ahora el escenario cambia con la entrada de Granja Tres Arroyos al proceso concursal. La Justicia deberá ordenar el reconocimiento de los créditos y la empresa tendrá que avanzar en una propuesta para sus acreedores que le permita sostener su actividad.

Mientras tanto, el conflicto laboral sigue abierto. El Gobierno bonaerense dictó una conciliación obligatoria y ordenó reincorporar a 1.200 trabajadores despedidos. También analiza alternativas para reconfigurar parte de la producción y preservar fuentes laborales, incluso mediante esquemas cooperativos.

La presentación de Granja Tres Arroyos marca así el capítulo más relevante hasta ahora de la crisis del Grupo GTA. Con Wade ya dentro de un proceso concursal y la empresa principal ahora bajo la misma figura, el desafío pasa por determinar si la estructura industrial que durante años se convirtió en uno de los mayores jugadores avícolas del país puede ser reordenada y continuar operativa.