El Gobierno desplegará cazas F-16 en la base prevista muy cerca de Malvinas

La Base Naval Integrada de Ushuaia dará cobertura aérea y naval en el Atlántico Sur. Afirman que la operación de los F-16 no tendrá restricciones de EE.UU.
El Gobierno desplegará cazas F-16 en la base prevista muy cerca de Malvinas

La renovada postura de La Libertad Avanza (LLA) respecto de Malvinas sigue sumando capítulos y, también, ganando temperatura a nivel diplomático. En ese contexto, el gobierno nacional sigue anticipando movimientos con vistas al futuro desarrollo y construcción de la Base Naval Integrada de la Armada Argentina prevista para Ushuaia, en Tierra del Fuego. La iniciativa se proyecta como uno de los esfuerzos más importantes del Estado en términos de despliegue de fuerzas armadas. En conferencia de prensa, el vocero presidencial, Adrián Ravier, informó que se planea el despliegue de los cazas F-16 que la Fuerza Aérea Argentina (FAA) viene incorporando desde el año pasado. El objetivo de base: monitorear las aguas nacionales en el Atlántico Sur.

"... la base va a incorporar diversas funciones logísticas relevantes. Por un lado, será un punto logístico estratégico para la proyección argentina al Atlántico Sur, que permitirá vigilar y controlar mejor nuestros recursos naturales y nuestra soberanía", detalló el funcionario.

"También brindará apoyo a la logística desplegada en la Antártida. Va a proveer a nuestro país de protección naval y aérea con un avión de patrulla marítima P-3 Orión y los nuevos aviones F-16", añadió.

Los F-16 volarán sin restricciones

El plan de operar cazas F-16 y, también, los aviones de patrullaje marítimo, vigilancia y guerra antisubmarina, P-3C/N Orión desde Tierra del Fuego registra antecedentes del año pasado. En el Informe de Gestión N.º 142 presentado al Congreso, la Jefatura de Gabinete de Ministros respondió sobre eventuales límites para el empleo del sistema en la Patagonia.

"No se han establecido restricciones operativas por parte de los Estados Unidos respecto al empleo del sistema de armas F-16, ni sobre su armamento, incluyendo su operación en el Atlántico Sur", informó el escrito oficial.

Ese documento aclaró que los F-16 operarían desde Santa Cruz y fuera de su brigada de asiento. "El SArm F-16 desplegará fuera de su Brigada de asiento a los aeropuertos que sean compatibles con su operación para el control del espacio aéreo de jurisdicción", indicó, al tiempo que se confirmó la repavimentación de la pista de Río Gallegos.

Aunque la vocería no dio precisiones técnicas adicionales, la cercanía del aeropuerto internacional de Ushuaia con la futura Base Naval Integrada habilitaría la operación de los cazas y de los P-3 Orión, previa adaptación de la pista y los servicios asociados.

Adelanto de entregas y logística de vuelo

Pese a la retórica de mantener a raya el gasto público, la incorporación de equipamiento militar sumará un nuevo hito. Entre el 26 y el 30 de septiembre aterrizará en el país una flotilla de 6 cazas F-16 comprados a Dinamarca en abril de 2024.

La llegada estaba prevista para diciembre. Ravier anticipó que los plazos se adelantaron tras negociaciones con el país europeo. El envío comprende dos unidades biplaza F-16BM y cuatro monoplaza F-16AM. Serán traídos por tripulación argentina desde la base de Skrydstrup, en Jutlandia, completando un vuelo ferry de más de 13.000 kilómetros.

En total, la Fuerza Aérea incorporará 24 unidades para completar la dotación a más tardar en diciembre del próximo año.

El adelanto responde a la rápida respuesta de los pilotos al entrenamiento en Estados Unidos y a la capacidad técnica del Área Material Río Cuarto, en Córdoba. La travesía incluirá una primera escala en Zaragoza y otra probable en las islas Canarias para carga de combustible, chequeo de motores y descanso.

Luego volarán directo a la base de Natal, en Brasil, antes de ingresar al país. El cruce del Atlántico exigirá el acompañamiento de un avión cisterna KC-135R Stratotanker para reabastecimiento en vuelo mediante pértiga rígida. En paralelo, la Fuerza Aérea montará apoyo con aeronaves C-130 Hércules y un Boeing 737 para trasladar repuestos y mecánicos.

Negociaciones por aviones cisterna

Para sostener este esquema, la Fuerza Aérea sigue de cerca el retiro gradual de los Stratotanker en la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), que los reemplaza por los nuevos Boeing KC-46A Pegasus. Esta transición abre la disponibilidad de transferencia de unidades KC-135R.

La intención oficial es incorporar estas plataformas para brindar apoyo y reabastecimiento compatible con los F-16. El pasado 10 de agosto, el jefe de la institución, brigadier general Gustavo Valverde, confirmó las gestiones.

Sostuvo que se inició un proceso de solicitud de compra con la firma de la LOR —Letter of Request—, "...por hasta 2 aeronaves KC-135R en modalidad Ramp to Ramp (hot transfer). Dicho proceso se encuentra iniciado, a la espera de que las aeronaves estén disponibles y se completen los estudios...".