De los F-16 a los Black Hawk: el plan de Milei para equipar a las Fuerzas Armadas

Conozca el detalle de las compras y proyectos de reequipamiento de las Fuerzas Armadas por un monto total cercano a los u$s5.500 millones
Javier Milei vestido con traje negro hablando por micrófonos sobre un atril con un fondo azul y blanco atrás

Puntos importantes

Checkbox Checked El gobierno de Milei reequipa las FFAA con F-16, submarinos, helicópteros y blindados.
Checkbox Checked La inversión asciende a $5.490 millones, priorizando a la Armada con submarinos, fragatas y la Base Naval de Ushuaia.
Checkbox Checked El plan busca recuperar capacidades aéreas y navales perdidas, con proyectos en distintas etapas de ejecución.

El gobierno del presidente Javier Milei avanza con un programa de reequipamiento de las Fuerzas Armadas que comprende aviones de combate F-16; helicópteros Black Hawk y AW109; blindados Stryker; aeronaves de patrulla marítima P-3 Orion; submarinos; fragatas y la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, en Tierra del Fuego.

Tras la licitación comunicada en mayo para la compra de cascos y chalecosel universo económico de estas nuevas operaciones alcanza aproximadamente u$s5.490 millones en contratos firmados, adquisiciones en ejecución, autorizaciones máximas concedidas por Estados Unidos y proyectos incorporados a la planificación presupuestaria.

Pero cabe aclarar que cada iniciativa atraviesa una etapa diferente como, por ejemplo, la compra de los F-16 a Dinamarca que posee contrato y precio definido.

En tanto, el equipamiento estadounidense para esos aviones y la operación por los Black Hawk tienen valores máximos autorizados, mientras que para el caso de los submarinos y las fragatas fueron incorporados a las planillas de crédito público del proyecto de Presupuesto 2027.

El centro económico del programa se encuentra en la Armada si se tiene en cuenta que los tres submarinos y las dos fragatas proyectados suman u$s3.500 millones y la Base Naval Integrada de Ushuaia agrega u$s450 millones, mostrando que el despliegue naval alcanza así u$s3.950 millones.

La cifra que ordena el plan

A esa cifra hay que sumarle el resto de los programas en ejecución para las otras fuerzas armadas como la compra de 24 aviones F-16 a Dinamarca por aproximadamente u$s301,2 millones; equipamiento, armamento y soporte estadounidense para los F-16 por hasta u$s941 millones; helicópteros Black Hawk por hasta u$s140 millones.

También, cuatro aviones de patrulla marítima P-3 Orion por aproximadamente u$s67 millones; helicópteros ligeros AW109 por 71,7 millones de euros; un primer lote de ocho blindados Stryker por alrededor de u$s9 millones.

Luego de convertir los 71,7 millones de euros destinados a los AW109 a u$s82,2 millones, la suma alcanza aproximadamente u$s5.490 millones.

Cuál es la apuesta del Ejecutivo

En este sentido, el proyecto de Presupuesto 2027 contiene las dos iniciativas de mayor valor que forman parte de las planillas anexas al artículo 42, en donde el Poder Ejecutivo pidió autorización para contratar crédito público por hasta u$s2.300 millones para tres submarinos convencionales y otros u$s1.200 millones para dos fragatas multimisión.

Las dos operaciones contemplan un plazo mínimo de amortización de tres años e identifican a Mar del Plata como destino del proyecto de submarinos y a Puerto Belgrano para las fragatas.

La autorización presupuestaria abre el proceso de búsqueda de financiamiento y negociación con los fabricantes, a lo que luego hay que agregarle la definición de los proveedores, las características técnicas, las condiciones crediticias, los cronogramas y los contratos.

En el caso de los submarinos, permitirán recuperar la capacidad submarina de la Armada, interrumpida después del hundimiento del ARA San Juan y de la salida de servicio de las unidades restantes.

Por su parte, las fragatas apuntan a renovar una flota de superficie cuyo núcleo principal fue incorporado hace más de cuatro décadas.

Ambos proyectos suman u$s3.500 millones y representan cerca de 64% del programa completo.

Una proa en el fin del mundo

Con respecto a la Base Naval Integrada de Ushuaia, forma parte del mismo despliegue.

El ministro de Defensa, Carlos Presti, anunció una inversión de u$s450 millones durante cuatro años y ubicó en enero de 2027 el comienzo de una nueva etapa de construcción.

El proyecto contempla un muelle en forma de L de 580 metros, edificios, instalaciones terrestres, obradores y accesos.

La base está vinculada con la presencia argentina en el Atlántico Sur y con el apoyo logístico a las operaciones antárticas.

La obra fue lanzada en marzo de 2022, durante el gobierno de Alberto Fernández y la gestión de Milei decidió reactivarla y la incorporó a su estrategia sobre el Atlántico Sur, la Antártida y las Islas Malvinas.

Al sumar la base a los submarinos y las fragatas, la inversión naval proyectada alcanza u$s3.950 millones.

El proyecto presupuestario también incluye el desarrollo del eje Ushuaia–Base Antártica Conjunta Petrel dentro de los objetivos de Defensa.

Además, contempla $30.433 millones entre 2027 y 2028 para el muelle de Petrel, una obra diferente de la Base Naval Integrada de Ushuaia.

Cuál es la adquisición más avanzada del programa

Pero la adquisición más avanzada del programa es la compra de 24 aviones F-16 usados a Dinamarca, firmada en abril de 2024, como parte de un contrato que comprende 16 aeronaves monoplaza y ocho biplaza, junto con simuladores, motores, repuestos y elementos de apoyo.

El precio acordado fue de 2.100 millones de coronas danesas, equivalentes a u$s301,2 millones al momento de la operación.

La compra permite recuperar la capacidad supersónica perdida con la salida del sistema Mirage en 2015.

El Departamento de Estado de Estados Unidos autorizó, además, una posible venta complementaria de equipos y servicios por hasta u$s941 millones que abarca armamento, sistemas y apoyo para la operación de los F-16.

La compra de helicopteros también forma parte del plan

El Gobierno también avanza con la incorporación de helicópteros Black Hawk, en el marco de una operación que contempla una primera entrega de cuatro unidades reacondicionadas y alcanza un valor máximo de u$s140 millones.

El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, confirmó que las entregas comenzarán con cuatro aeronaves, operación a la que se suma el programa de helicópteros ligeros AW109 por 71,7 millones de euros, equivalentes a u$s82,2 millones según la cotización de referencia utilizada para esta nota.

Cuatro aeronaves adquiridas a Noruega

También la Armada avanza con la incorporación de cuatro aeronaves P-3 Orion compradas a Noruega por aproximadamente $s67 millones que comprende tres P-3C destinados a patrulla marítima y guerra antisubmarina y un P-3N preparado para tareas de búsqueda, rescate y control marítimo.

El acuerdo fue firmado en 2023, durante la administración de Alberto Fernández, pero las entregas, la preparación y la incorporación operativa continuaron durante la gestión de Milei.

Los P-3 amplían la capacidad de vigilancia aérea sobre el Mar Argentino, la Zona Económica Exclusiva y el Atlántico Sur.

El Ejército gana movilidad

En cuanto al Ejército, comenzó la incorporación de vehículos blindados Stryker 8x8 de origen estadounidense, con un primer lote que comprende ocho unidades y representa aproximadamente u$s9 millones.

La compra constituye la primera etapa de incorporación de estos vehículos destinados al transporte protegido y a mejorar la movilidad de las fuerzas terrestres.

El proceso continuó con la capacitación del personal encargado de su operación y mantenimiento y con la llegada de las primeras unidades al país.

La documentación relevada permite establecer un programa potencial de u$s5.490 millones, cifra que refleja la recuperación simultánea de capacidades aéreas, navales y terrestres.

Una clasificación histórica exige actualizar y comparar las adquisiciones realizadas durante las décadas de 1970 y 1980, cuando la Argentina incorporó submarinos, destructores, corbetas, aviones de combate y vehículos blindados bajo otras condiciones económicas y presupuestarias.