La Ciudad vuelve a poner en juego el negocio del Bus Turístico

El contrato del Bus Turístico vence en diciembre y la Ciudad de Buenos Aires abre la licitación con exigencias de renovación de flota
Un bus turístico de dos pisos con la parte de arriba descubierta paseando con personas en su interior por la ciudad de buenos aires

Puntos importantes

Checkbox Checked Buenos Aires relanza la licitación del Bus Turístico por 5 años, con dos circuitos. La apertura de ofertas es el 28 de octubre.
Checkbox Checked El nuevo contrato exige una flota con al menos 50% de bajas emisiones, mayor frecuencia y más unidades de reserva.
Checkbox Checked El canon será del 17% sobre facturación. El servicio mantendrá el sistema hop-on/hop-off.

El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires volvió a poner en juego el negocio del Bus Turístico, el servicio concesionado que conecta los principales atractivos porteños y cuyo contrato vigente tiene previsto finalizar en diciembre.

El próximo esquema tendrá cinco años de explotación, con operadores privados que deberán aportar los colectivos y la infraestructura y pagar un canon relacionado con la facturación.

La convocatoria quedó formalizada mediante la Resolución 101/SSABI/26, que aprobó los pliegos, convocó a la Licitación Pública 10002-1392-LPU26 e informó que la apertura de las ofertas está prevista para el próximo 28 de octubre, a las 11, a través del portal Buenos Aires Compras.

De acuerdo al pliego, la Ciudad mantendrá la división del servicio en dos renglones de los cuales uno corresponderá al Circuito Rojo y el otro al Circuito Amarillo, por lo que las empresas podrán competir por una o por ambas propuestas.

Más allá de esa continuidad, el próximo contrato introduce condiciones que impactarán sobre la operación y las inversiones como las de una frecuencia máxima de 20 minutos; una mayor reserva de unidades y un plan de reconversión que deberá terminar con al menos la mitad de la flota utilizando tecnologías de bajas o nulas emisiones. 

Qué empresas operan actualmente el Bus Turístico de Buenos Aires

La nueva licitación vuelve a abrir la competencia sobre un negocio que actualmente está repartido entre dos uniones de empresas.

El Renglón 1, identificado comercialmente con el Bus Rojo, fue adjudicado a la unión transitoria integrada por División Industrial, AV&MV y Condominios, conformado por empresas vinculadas con el grupo mendocino de la familia Badaloni y con el negocio turístico de Gray Line.

División Industrial registra entre sus accionistas y autoridades a integrantes de la familia Badaloni, entre ellos Diego Federico, Gianni, Guido y Juan Franco Badaloni.

Se trata de la familia empresaria vinculada históricamente con Andesmar, compañía de transporte nacida en Mendoza a fines de los años 60 y actualmente conducida por su tercera generación.

AV&MV, en tanto, está dedicada a la actividad turística y la intermediación en viajes. Gray Line Argentina identifica en sus condiciones comerciales a AV&MV como la sociedad detrás de buenosairescitybus.com, una de sus operaciones locales.

En el caso del Renglón 2, correspondiente al Bus Amarillo, es operado por una unión transitoria integrada por Rotamund, Empresa General Urquiza y Empresa de Transportes Sierras de Córdoba.

Rotamund es una compañía de turismo fundada en 1963 por Roberto Petti, con trayectoria en viajes deportivos y corporativos. Su presencia en los colectivos panorámicos porteños es incluso anterior a la licitación que dio origen al contrato actual.

General Urquiza y Sierras de Córdoba, por su parte, mantienen vínculos societarios y directivos con empresarios de la familia Derudder, históricamente relacionada con el transporte de pasajeros de larga distancia.

La apertura de la nueva licitación no deja a estos grupos afuera de la pelea ya que el pliego no establece una exclusión específica para los actuales concesionarios, por lo que podrán presentar ofertas si cumplen las condiciones exigidas para los participantes.

Un negocio dividido en dos

La separación entre Rojo y Amarillo responde a dos trazas que comparten buena parte de los principales atractivos porteños, pero se diferencian especialmente cuando avanzan hacia el norte.

El Circuito Rojo tendrá su cabecera en Avenida Presidente Roque Sáenz Peña 748 y desde el centro atraviesa sectores de San Telmo y La Boca, pasa por Puerto Madero, Recoleta y Palermo y después se extiende por Costanera Norte hasta Núñez y Belgrano.

En el camino conecta puntos como Plaza de Mayo, Caminito, el Teatro Colón, el MALBA, el Planetario, Aeroparque, Parque de la Memoria, el Monumental y el Barrio Chino.

En el caso del Circuito Amarillo, tendrá su cabecera en Avenida Presidente Manuel Quintana 555, en Recoleta y también recorre el centro, San Telmo, La Boca y Puerto Madero, pero su extensión hacia el norte se concentra en Palermo y Villa Crespo, parada que fue incorporada meses atrás

Allí incorpora, entre otros lugares, Plaza Italia, Plaza Serrano, Mercat Villa Crespo, Distrito Arcos y los Bosques de Palermo.

Por lo tanto, hay una parte importante de Buenos Aires compartida por ambas trazas, aunque el Rojo avanza además hacia Costanera Norte, Núñez y Belgrano, mientras que el Amarillo profundiza su recorrido por Palermo y Villa Crespo.

La lógica detrás del servicio

Por otra parte, los dos circuitos utilizan el sistema internacional conocido como hop on hop off mediante el cual el pasajero compra un pase, baja cuando quiere visitar un atractivo y después puede tomar otro colectivo del mismo operador para continuar el recorrido, siempre que su ticket siga vigente.

En este sentido, el nuevo pliego contempla pases de 24 y 48 horas, con los primeros servicios que deberán salir a las 9 y las últimas partidas serán a las 17, aunque esas unidades tendrán que completar el circuito antes de finalizar su recorrido.

De acuerdo al pliego, el concesionario deberá garantizar además que en cada parada exista una separación máxima de 20 minutos entre servicios, mientras que la información del Ente de Turismo indica una frecuencia de 15 minutos para el Bus Amarillo y 30 minutos para el Bus Rojo.

La división del servicio tendrá además un efecto concreto para el pasajero si los renglones quedan en manos de operadores diferentes: el boleto permitirá utilizar únicamente los vehículos pertenecientes a la empresa que lo haya emitido.

Cuál es el canon que deben pagar los concesionarios del Bus Turístico

La cantidad de pasajeros será una variable central para los adjudicatarios porque los ingresos surgirán de los boletos y, al mismo tiempo, determinarán parte de lo que deberán pagarle a la Ciudad.

El canon base quedó establecido en el 17% de la facturación bruta mensual libre de tributos y servicios correspondiente a la explotación.

La Resolución 101/SSABI/26 incorpora además un monto de referencia mínimo de $66.666.667 por cada renglón, que funciona como parámetro para la presentación de ofertas y el cumplimiento mensual.

El mecanismo mantiene la lógica de la concesión actual cuyo pliego fue aprobado en el 2018 y ya vinculaba el canon con las ventas y utilizaba un porcentaje del 17%.

En este aspecto, el movimiento de pasajeros permite dimensionar el mercado, teniendo en cuenta que en octubre de 2025 se vendieron 35.942 tickets, de acuerdo con el Observatorio Turístico porteño, un 5% más que en igual mes de 2024.

El peso del turismo internacional es significativo dentro de esa demanda ya que el 56% de los boletos correspondió a visitantes extranjeros y 44% a turistas nacionales.

Cómo se definen los precios de los pasajes del Bus Turístico

Con los boletos como fuente de ingresos, cada empresa tendrá que definir cuánto pretende cobrar antes incluso de comenzar a operar.

El precio inicial será propuesto por el concesionario en su oferta y, una vez iniciado el contrato, las modificaciones deberán ser consensuadas con el Ente de Turismo.

Junto con los pases de 24 y 48 horas, el pliego contempla tarifas para otras modalidades que podrán incorporarse durante la concesión.

Un recorrido nocturno podrá costar como máximo el 50% del boleto de 24 horas, mientras que un recorrido emergente tendrá un límite equivalente al 30% de esa tarifa.

También se modifica el esquema de descuentos. El documento anterior contemplaba diferentes beneficios y establecía una reducción del 50% para residentes argentinos, mientras que el nuevo pliego fija como mínimo un 25% de descuento para residentes argentinos y 50% para residentes porteños.

Además, el Ente de Turismo podrá exigir una tarifa diferencial para tickets comercializados mediante CityPass u otros sistemas integrados.

Cuáles son los requisitos de flota para la nueva licitación

Más allá de los precios de los boletos, el pliego detalla también los recursos que cada empresa deberá comprometer para poder operar el servicio.

El punto de partida será una flota mínima de 12 vehículos, cantidad que podrá adaptarse en función de la demanda turística.

A esa demanda deberá agregarse una reserva suficiente para afrontar fallas y contingencias que el nuevo pliego la fija en al menos 20% de la flota operativa, frente al mínimo del 17% establecido en el documento de 2018.

Las unidades podrán tener como máximo 10 años de antigüedad al momento de la adjudicación y la evaluación otorgará valor a aquellas de hasta cinco años.

En el caso de los requisitos tecnológicos, el nuevo llamado mantiene los que ya contempló el anterior pliego del 2018 con colectivos de dos pisos, una capacidad mínima de 50 pasajeros sentados, Wi-Fi, conexiones USB, sistemas de audio vinculados al GPS, herramientas de seguimiento y conteo electrónico de pasajeros y condiciones específicas de accesibilidad.

Qué exigencias de buses eléctricos tiene el nuevo pliego

La transformación más marcada del próximo contrato aparece en otro componente de los vehículos: su tecnología de propulsión.

El pliego anterior admitía motores de combustión interna alimentados con combustibles líquidos o gaseosos y exigía estándar Euro 5 o superior, mientras que para los próximos cinco años, cada interesado deberá presentar un plan para sumar desde el comienzo o progresivamente vehículos eléctricos, unidades impulsadas por GNC o GNL u otras tecnologías consideradas de bajas o nulas emisiones.

El proceso deberá alcanzar un resultado concreto al terminar la concesión: al menos 50% de la flota total tendrá que utilizar alguna de esas tecnologías.

El pliego contempla incluso la infraestructura vinculada con una estación transformadora cuando resulte necesaria.

Por ese motivo, cada concesionario deberá disponer dentro de la Ciudad de playas o garajes capaces de albergar la flota, además de oficinas administrativas y espacios para el descanso y la higiene de conductores y personal.

Nuevas vías para ampliar la explotación

Una vez garantizada la operación de las trazas principales, el pliego permite ampliar la prestación hacia otros horarios y sectores de la Ciudad de Buenos Aires.

Una de las posibilidades son los recorridos nocturnos, que podrán surgir por iniciativa del concesionario o a pedido del Ente de Turismo para conectar atractivos con actividad durante la noche.

También aparecen los recorridos emergentes o secundarios, destinados a alcanzar barrios o puntos de interés turístico alejados de los circuitos troncales.

Las paradas acompañarán esa organización con códigos QR que deberán ofrecer horarios, frecuencias, mapas e información sobre los atractivos cercanos, como mínimo en español, inglés y portugués.

Una concesión marcada por la crisis

Los actuales operadores llegaron al negocio mediante la licitación iniciada en 2018 y adjudicada al año siguiente con una prestación que comenzó formalmente el 1° de marzo de 2020.

Pocos días después comenzaron las restricciones por la pandemia y el servicio turístico quedó interrumpido.

La actividad se recuperó posteriormente mediante pruebas piloto y una reincorporación progresiva de los recorridos, además de una adenda establecida en el 2023 que reemplazó el anexo original para actualizar recorridos y paradas.

De ese proceso surgió la configuración actual, con un Bus Amarillo, que según la información oficial funciona de 9 a 20 con una frecuencia de 15 minutos, y un Bus Rojo, que opera de 9 a 19 cada 30 minutos.

El vencimiento previsto para diciembre llevó a la Ciudad a iniciar el proceso que ahora deberá definir qué empresas explotarán los dos renglones durante los siguientes cinco años.

Cómo funciona el Bus Turístico en Montevideo y Santiago de Chile

Sistemas similares operan en varias ciudades cercanas como Montevideo, que volvió a poner en funcionamiento su Bus Turístico en noviembre de 2024 después de una licitación pública adjudicada a Cutcsa.

La capital uruguaya también utiliza colectivos de dos pisos, accesibles y bajo modalidad hop on hop off, pero tomó una decisión diferente en materia de flota: el nuevo servicio fue proyectado con seis unidades eléctricas.

La oferta comenzó con dos recorridos. El Circuito Histórico-Cultural parte desde el Mercado del Puerto, mientras que otro trayecto se concentra en la rambla, las playas y zonas comerciales.

También está el caso de Santiago de Chile, donde el servicio funciona comercialmente a través de Turistik, con colectivos de dos pisos que recorren distintos sectores de Santiago, Providencia y Las Condes mediante un sistema que también permite ascender y descender durante la vigencia del ticket.