Pasó por las inferiores de Boca, fracasó con tres negocios y hoy vende autos premium
El exfutbolista pasó por las inferiores de Boca y dejó el fútbol a los 21 años. Hoy lidera Hascar Premium Car tras superar fracasos en el negocio automotor
La historia de Omar Hassan empezó en el fútbol y continuó en el mundo de los negocios. Hoy está al frente de Hascar Premium Car, una empresa dedicada a la comercialización de autos premium, después de haber atravesado distintos emprendimientos y etapas dentro del sector automotor.
Su primer gran objetivo fue otro. A los 13 años dejó Gualeguaychú y llegó solo a Buenos Aires para intentar convertirse en arquero de Boca Juniors. Pasó por las inferiores del club y compartió entrenamientos con jugadores como Carlos Tévez y Franco Cángele, aunque nunca llegó a firmar un contrato profesional.
Dejó el fútbol, abrió tres negocios y tuvo que cerrarlos
Hassan dejó el fútbol a los 21 años, después de haber pasado por las divisiones formativas de Boca y de haber recibido propuestas de otros clubes. Su siguiente objetivo fue formarse en el ámbito comercial y aplicar esos conocimientos en un proyecto propio.
La primera experiencia empresarial llegó de manera simultánea en tres frentes. Con dinero obtenido de la venta de un departamento familiar, puso en marcha un restaurante en Buenos Aires, un bar en Gualeguaychú y un local de ropa en Rafaela.
La estrategia apuntaba a administrar los negocios a distancia mediante sistemas de control y procedimientos administrativos. El problema fue que Hassan prácticamente no estaba presente en ninguno de ellos.
Los tres emprendimientos terminaron cerrando pocos meses después. La experiencia le dejó una conclusión que luego trasladaría a su actividad profesional: administrar un negocio no consistía solamente en aportar capital o establecer mecanismos de control, sino también en conocer de cerca al cliente, las ventas y el funcionamiento cotidiano de la empresa.
Cómo llegó al negocio de los autos premium
Después de esa primera experiencia, Hassan necesitaba volver a trabajar y consiguió una entrevista en Audi. El sector automotor le interesaba desde antes y decidió aprovechar la oportunidad para especializarse en los productos que debía vender.
Su primer día tuvo un resultado particular. Concretó la venta de un Audi A3 por u$s32.000, pero había omitido varios costos asociados a la operación. Flete, formularios y patentamiento representaban otros u$s6.000, por lo que la operación tuvo que frenarse y el depósito fue devuelto.
Lejos de abandonar, continuó en el puesto y comenzó a profundizar sus conocimientos sobre los vehículos y el proceso comercial. Esa preparación rápidamente se reflejó en sus resultados.
Durante su primera etapa como vendedor llegó a superar ampliamente los registros de sus compañeros y ganó un concurso interno que incluyó un viaje a la planta de Audi en Alemania. También recibió propuestas para continuar su carrera en otras compañías del sector.
En 2012 se incorporó a Autovisiones. Al año siguiente alcanzó un volumen de ventas muy superior al habitual para la compañía: llegó a comercializar alrededor de 130 unidades mensuales, frente a un promedio cercano a las 30.
El crecimiento se interrumpió en 2014, cuando un fuerte aumento de la carga impositiva sobre los vehículos de alta gama afectó al mercado. La demanda se frenó y el negocio quedó prácticamente paralizado. La situación también le mostró otro aspecto que Hassan no había contemplado hasta entonces: la exposición de una empresa cuando depende demasiado de un determinado producto y de las condiciones regulatorias del mercado.
Ante ese escenario, comenzó a vender vehículos usados desde su casa y recurrió a contactos que había construido durante sus años en el sector. La experiencia lo llevó a considerar nuevamente la posibilidad de tener un negocio propio.
Sin embargo, todavía consideraba que necesitaba más experiencia. Por eso aceptó regresar a Autovisiones, esta vez para desempeñarse como responsable del área de vehículos usados.
El nacimiento de Hascar Premium Car
Después de varios años de trabajo en concesionarias y de haber ocupado posiciones vinculadas con la conducción de equipos, Hassan decidió finalmente iniciar su propio proyecto.
Así nació Hascar Premium Car. El comienzo fue gradual: durante el primer mes consiguió vender una unidad y en el segundo llegó a dos. A partir de allí, el negocio comenzó a crecer.
La propuesta fue construyéndose sobre una atención personalizada y un seguimiento más cercano de cada operación. La venta dejó de estar planteada únicamente como una transacción para convertirse en un proceso en el que el cliente también buscaba asesoramiento y acompañamiento.
La pandemia y el cambio en la forma de vender autos
Las restricciones de circulación obligaron a modificar la manera de trabajar. Hassan comenzó a buscar alternativas para mantener el contacto con los clientes y desarrolló una modalidad de atención que incluía, entre otras herramientas, la entrega de vehículos. Al mismo tiempo, las redes sociales adquirieron un papel central en la estrategia comercial.
La exposición del día a día del negocio permitió mostrar no solo los vehículos disponibles, sino también el proceso detrás de cada operación. El perfil personal de Hassan comenzó a integrarse con la identidad comercial de Hascar.
El cambio también modificó la relación con los compradores. Las redes funcionaron como una vidriera, pero además permitieron mostrar cómo se trabajaba, cómo se resolvían problemas y qué ocurría detrás de cada venta.
Cuando una operación pone a prueba la relación con el cliente
El crecimiento de la empresa también estuvo acompañado por situaciones en las que la respuesta posterior a una venta resultó determinante.
En una de las operaciones, un vehículo presentó un problema mecánico apenas un día después de haber sido entregado. La empresa decidió hacerse cargo de la reparación. En otro caso, una falla detectada inmediatamente después de la compra fue resuelta a través de contactos con talleres especializados.
También hubo una situación con un vehículo que presentó una falla antes de un viaje. Aunque el problema correspondía a un defecto de fábrica y estaba contemplado por la garantía, Hassan intervino para conseguir una solución rápida.
La experiencia reforzó una de las premisas sobre las que construyó su empresa: la relación comercial no termina cuando se entrega el vehículo.
El intento de ampliar el negocio que no funcionó
El crecimiento de Hascar llevó también a probar nuevos negocios. Uno de ellos fue Hascar Custom Cars, un centro dedicado al detailing y al cuidado especializado de vehículos que inicialmente funcionaba como un servicio interno para la empresa.
El proyecto luego se abrió al público, pero aparecieron dificultades relacionadas con la especialización necesaria para desarrollar ese tipo de actividad. Algunos errores terminaron afectando la percepción de la marca principal. Así, la decisión fue cerrar esa unidad y concentrar nuevamente los esfuerzos en el negocio de compraventa de vehículos.
La experiencia volvió a poner sobre la mesa una de las lecciones que Hassan había aprendido en sus primeros emprendimientos: no alcanza con detectar una oportunidad comercial; también es necesario contar con el conocimiento y la estructura adecuados para desarrollarla.
De jugador de inferiores a empresario del sector automotor
El recorrido de Hassan terminó alejándose por completo del objetivo que había perseguido cuando llegó a Buenos Aires a los 13 años. El fútbol profesional no llegó, pero la experiencia en Boca fue el primer capítulo de una trayectoria que después pasó por la formación comercial, los primeros emprendimientos, las concesionarias y finalmente la creación de una empresa propia.
Su carrera dentro del sector automotor se construyó a partir de distintas etapas: vendedor, responsable de equipos, especialista en vehículos usados y finalmente empresario.
En ese recorrido también atravesó fracasos, cambios en el mercado, una pandemia y decisiones de expansión que no tuvieron el resultado esperado.
La apuesta actual está puesta en continuar desarrollando Hascar y recuperar los niveles de actividad alcanzados antes de la pandemia, mientras busca ampliar el negocio y sostener el equilibrio entre el crecimiento de la empresa y su vida familiar.