Una argentina y un español crearon Salame, la app para vender usados con más seguridad

Una pareja creó Salame tras vender sus cosas por una app en España. En Argentina ya suma 34.000 usuarios y busca inversión para crecer
Florencia Montesissa y Evan Bruguera fundadores de Salame posando con un fondo gris y el nombre de la marca

Puntos importantes

Checkbox Checked Salame es una app de usados que busca seguridad verificando identidades y reteniendo pagos.
Checkbox Checked Usa IA para evitar estafas y garantiza que el dinero solo pase al vendedor tras recibir el producto.
Checkbox Checked Cobra solo al comprador y planea expandirse regionalmente con nuevos modelos de financiación.

Salame, la app para comprar y vender artículos usados creada por Florencia Montesissa (35) y Evan Bruguera (50), superó los 34.000 usuarios registrados y las 8.000 publicaciones desde su lanzamiento en agosto, según detallaron sus fundadores a iProfesional. El matrimonio se propuso darles más seguridad a las dos partes de una venta entre desconocidos. Quien compra quiere recibir lo que pagó; quien vende, cobrar. Para reducir esos riesgos, la plataforma verifica identidades, retiene el dinero hasta que se confirma la entrega, atiende reclamos y usa inteligencia artificial para detectar posibles intentos de estafa.

La idea apareció mientras vaciaban su casa en España. Montesissa, argentina, y Bruguera, español de Ibiza, habían vendido una cafetería que atendían juntos y preparaban una mudanza a Tailandia. Publicaron sus cosas en una app y encontraron compradores con una facilidad que les quedó dando vueltas. En una visita posterior a la Argentina quisieron repetir la experiencia. No les resultó igual.

"Queríamos vender algo y nos dimos cuenta de que no había nada tan fácil como lo que teníamos en España", cuenta Montesissa. Para Bruguera, la diferencia era difícil de entender. "Yo venía con el chip europeo. Ahí hace muchísimos años que tenemos este tipo de plataformas, y hay varias".

Había otro problema. "Te da miedo, no sabés con quién te vas a encontrar en la calle ni si esa transacción se va a realizar", dice Bruguera. No querían crear solo un lugar donde subir avisos. Empezaron a buscar la forma de que la misma app acompañara el pago y la entrega.

En Tailandia le contaron el proyecto a un amigo, que ofreció apoyarlos económicamente. "Ese empujón hizo que empezáramos a tomarlo más en serio. Nos pusimos a trabajar en el plan de negocios, en cómo sería viable", cuenta Bruguera. En septiembre de 2025 viajaron a la Argentina para armar el equipo y contactar a empresas de pagos y logística.

El nombre salió durante una caminata. "¿Qué nombre le pondríamos? Ah, Salame. ¿Y por qué no? Comprar por Salame, vender por Salame", recuerda Bruguera, que se declara admirador del humor argentino. Consultaron la idea con el equipo de marketing y siguieron adelante.

(Gentileza Salame)

Salame se lanzó en agosto con una versión de prueba. Al principio se podía entrar, mirar y publicar, pero no pagar dentro de la aplicación. A Montesissa y Bruguera les preocupaba que los primeros usuarios encontraran una vidriera vacía. Pensaron en hacer una campaña para conseguir avisos y, según cuentan, no hizo falta, día a día, de manera orgánica, los avisos y usuarios se ibas sumando. En poco más de un mes se publicaron más de 8.000 artículos.

Los 34.000 usuarios son personas registradas, pero Bruguera destaca otro dato. Según cuenta, ya alcanzaron la meta que se habían fijado para el sexto mes, con entre 1.500 y 2.000 usuarios activos por día. Los pagos dentro de la app llevaban apenas una semana habilitados por lo que todavía no tenía una cifra precisa de ventas, aunque estimó que podían haberse concretado entre 150 y 200 operaciones en esos primeros días.

Por ahora, la web deriva al usuario a descargar la app. Una versión que permita operar desde el navegador está en los planes de los próximos meses.

¿Cómo busca Salame dar seguridad al comprar y vender usados?

Quien entra a mirar publicaciones puede hacerlo sin verificar su identidad. Para comprar o vender dentro de la app, debe acreditar quién es. La plataforma pide DNI y reconocimiento facial y, según explican los fundadores, comprueba que la cuenta utilizada para pagar corresponda a la persona identificada.

Si el comprador paga dentro de Salame, el dinero queda retenido hasta que recibe el producto y confirma que coincide con lo acordado (Salame Protect). "Cuando el comprador recibe el producto y certifica que es lo que había pactado, libera los fondos para el vendedor", explica Bruguera.

La inteligencia artificial analiza lo que se escribe en las conversaciones dentro de la app para encontrar «patrones de estafa digital» en la compraventa".

La inteligencia artificial analiza lo que se escribe en las conversaciones dentro de la app para encontrar patrones de estafa digital en la compraventa, según el fundador. Si surge un desacuerdo por un producto o un pago, interviene el equipo de atención. Cinco personas pueden pedir fotos, videos y otras pruebas a las partes para analizar el caso. Si se devuelve un artículo, el vendedor también debe confirmar que lo recibió.

Es posible encontrarse y cerrar el trato por cuenta propia, la app no lo prohíbe. En ese caso, advierten los fundadores, Salame no interviene si algo sale mal. "Si vas a dar tu número de teléfono, aparece un aviso. Podés hacerlo, pero ya quedás fuera de la protección de Salame", dice Bruguera. La empresa planea habilitar pagos con un código QR para quienes prefieran entregar el producto en persona sin llevar efectivo.

Vista por categorías de la App Salame
La app Salame hoy verifica identidades con DNI y reconocimiento facial antes de cada compra o venta  (Gentileza Salame)

¿Cuánto cobra Salame y cómo gana dinero la app?

A diferencia de otras plataformas de compraventa en la Argentina, Salame no le cobra comisión al vendedor. Los costos que afrontan los vendedores en Mercado Libre volvieron a ser tema de debate este año.

En Salame es el comprador paga un 5% por el sistema de pago protegido y los cargos del medio de pago. El costo total ronda el 9,5% o el 10% del precio, sin incluir el envío, según detalló Bruguera.

La app ofrece puntos de entrega y retiro de Hop y Pickit. La integración de Andreani para ampliar los envíos y, según adelantó Montesissa, la de Cabify para entregas inmediatas que estará vigente en las próximas semanas.

En los avisos de autos e inmuebles, Salame se limita principalmente a poner en contacto a las partes. Lo mismo sucede con los servicios, como los de un plomero o un peluquero. Para quienes necesitan subir más avisos, la empresa ofrece membresías con planes desde $14.900 hasta $39.900, según la categoría y la cantidad de publicaciones. También cobra por destacarlos. Bruguera mencionó como ejemplo un destacado de dos días a $990.

Detrás de la aplicación trabajan 25 personas en la Argentina, entre desarrolladores, atención al usuario y otras áreas, de acuerdo con los fundadores. "De repente decís ‘necesito a esta persona’ y se va sumando gente", cuenta Montesissa.

El capital inicial comprometido asciende a u$s400.000, aportados por familiares, amigos y un inversor argentino de Rosario, según detalló Bruguera. Aclara que el dinero ingresa por etapas y que todavía no recibieron la totalidad.

Ahora empiezan a conversar con posibles inversores para una ronda de u$s1,5 millones. La mayor parte de ese dinero, si consiguen levantarlo, iría a publicidad para dar a conocer la app en la Argentina. La expansión a Uruguay, Chile, Paraguay y México figura en una etapa posterior. Por el momento, el desafío que tienen delante es que esas miles de publicaciones se conviertan en compras y ventas que la gente quiera volver.

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