Empresa de insumos para el campo Boagro entró en concurso con deudas por $3.000 millones
Acumula más de 206 cheques rechazados por $2.936 millones. Su caída suma un nombre a la lista de empresas de insumos del agro que terminaron en la Justicia
La Justicia de Rafaela declaró abierto el concurso preventivo de Boagro Agronegocios S.A., una empresa dedicada a las semillas y a los insumos para el campo, con domicilio en Colonia Bossi, departamento San Cristóbal, provincia de Santa Fe.
La resolución lleva fecha del 18 de agosto de 2026 y fue firmada por la jueza subrogante Natalia Carinelli, a cargo del Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 2ª Nominación de Rafaela.
La situación se hizo patente con la publicación del edicto oficial en un diario de dicha localidad. En ese texto figura la sociedad con el CUIT 30-71538350-7, registrada en el Registro Público de Rafaela desde el 12 de mayo de 2023 y con domicilio social sobre la Ruta Provincial 69-S, en la comuna de Colonia Bossi. El edicto también establece el calendario que deberán seguir los acreedores y la propia empresa durante el proceso.
Boagro llega al concurso con $3.004.527.000 en deudas con entidades bancarias y sociedades de garantía recíproca (SGR). Las SGR son entidades que otorgan avales a las pymes para que puedan acceder al crédito bancario, de modo que cuando la empresa avalada no paga, la SGR debe responder ante el banco. Por eso aparecen como acreedoras en casos como este.
A esa cifra se suma otro dato de peso. La empresa registra 206 cheques rechazados por un monto total de $2.936.051.820,80. Cada cheque rechazado es un pago que no pudo hacerse efectivo, y del otro lado hay proveedores u otros tenedores de esos valores que no lograron cobrar.
Ambos montos surgen de registros distintos del Banco Central, uno de deudores del sistema financiero y otro de cheques rechazados, por lo que no corresponde sumarlos sin más, ya que puede haber superposición. Tampoco equivalen todavía al pasivo concursal definitivo, que se conocerá cuando concluya la verificación de créditos. Para dimensionar la escala, cada uno de los dos montos equivale a cerca de u$s 1,9 millones al dólar oficial de esta semana.
Quién es Boagro y a qué se dedica
Boagro Agronegocios S.A. es una sociedad anónima que tenía su domicilio en la provincia de Córdoba y resolvió trasladarlo a Santa Fe mediante asambleas extraordinarias realizadas entre 2021 y 2022. El cambio de jurisdicción se dispuso inscribir en 2023, y desde entonces su sede social está sobre la ruta provincial 69-S, en Colonia Bossi.
Según las actividades que tiene registradas, la firma se dedica a la venta al por mayor de semillas, fertilizantes y plaguicidas, y figura además con actividad en el cultivo de maíz, soja, trigo y girasol. Es decir que se movía tanto en la provisión de insumos como en la producción agrícola, un perfil que suele estar ligado al abastecimiento de productores de la zona.
En una región de perfil agropecuario, las empresas que venden semillas y agroquímicos cumplen un rol que excede lo comercial. Suelen ser el primer eslabón de la campaña, el lugar donde el productor consigue lo que necesita para sembrar, y en muchos casos ofrecen plazos de pago atados a la cosecha. Cuando una firma de ese perfil entra en concurso, el impacto se siente en quienes le vendieron mercadería y en quienes le compraban, además de en los bancos y SGR que le dieron crédito. La apertura llega, además, en un momento sensible del calendario agrícola, cuando se definen las compras de insumos para la nueva campaña.
Una rareza en un segmento que parecía haber dado vuelta la página
La caída de Boagro llama la atención porque la crisis de las empresas de insumos del agro parecía haber quedado atrás. La ola tuvo sus casos más visibles entre fines de 2024 y comienzos de 2025. Los Grobo Agropecuaria, su controlada Agrofina y Surcos abrieron sus concursos preventivos en febrero de 2025. El caso de Boagro, según indican en la zona, está ligado a las crisis de otras empresas proveedoras de insumos agrícolas que cayeron en desgracia, como Surcos, gigante santafesino que atravisa un proceso de crisis mayor. Las propias compañías señalaron como causas la sequía histórica de la campaña 2022/23, la caída en la demanda de insumos y las condiciones macroeconómicas.
El caso más resonante fue el de Los Grobo, que obtuvo de la Justicia una extensión hasta febrero de 2027 del período de exclusividad para negociar con sus acreedores, mientras que Surcos mantiene una deuda verificada de $27.971,3 millones y u$s 51,4 millones. Este año la lista sumó a Bioceres, que pidió su concurso en enero con un pasivo superior a u$s 39 millones y cuya quiebra decretó la Justicia de Santa Fe en marzo.
Boagro es una firma de otra escala, pero su caso sugiere que todavía quedan empresas que venían arrastrando los efectos de esa oleada y que ahora llegan a la instancia judicial.
Cómo sigue el proceso
El concurso preventivo es el mecanismo legal por el cual una empresa en cesación de pagos busca renegociar sus deudas con los acreedores bajo control judicial, con el objetivo de evitar la quiebra. El edicto fija los pasos. El 30 de septiembre de 2026 es la fecha límite para que los acreedores presenten sus pedidos de verificación ante el síndico, y el 24 de noviembre vence el plazo para los informes individuales. El 17 de febrero de 2027 se presentará el informe general, que permite conocer con más precisión la composición del pasivo y las causas del desequilibrio.
Por último, el 13 de agosto de 2027 a las 11 se realizará la audiencia informativa en el Juzgado, una instancia que la ley concursal prevé hacia el final del período de exclusividad en el que la empresa negocia con sus acreedores. Hasta entonces, Boagro buscará ordenar sus obligaciones y alcanzar un acuerdo que le permita evitar la quiebra.