Tres Patitos: la histórica marca de fósforos cambia su mapa accionario
Puntos importantes
La empresa detrás de Tres Patitos, una de las marcas históricas de fósforos de la Argentina, concretó una reorganización de capital que incluye un aporte en efectivo de $1.127,25 millones, equivalentes a unos u$s740.000, y modifica el peso de sus dos accionistas.
Se trata de Compañía General de Fósforos Sud Americana S.A., que tiene su planta de producción en José León Suárez, partido bonaerense de San Martín, que además trabaja con las marcas Fragata, Gran Fragata y Ranchera y que desarrolló buena parte de su negocio alrededor de los fósforos y otros artículos para el hogar.
La operación fue aprobada por la asamblea del 27 de agosto de 2026 y quedó formalizada con su publicación en el Boletín Oficial de este martes 29 de septiembre.
El movimiento tiene dos componentes diferentes ya que primero, la compañía decidió capitalizar $5.852,45 millones, unos u$s3,84 millones, de su cuenta ajuste de capital, con lo que elevó el capital desde $506 millones, alrededor de u$s332.000, hasta $6.358,45 millones, unos u$s4,17 millones.
Después realizó un segundo aumento mediante un aporte en efectivo de $1.127,25 millones, cerca de u$s740.000, que llevó el capital social hasta $7.485,70 millones, equivalentes a aproximadamente u$s4,91 millones.
Detalles de la capitalización y el aporte en efectivo de Compañía General de Fósforos
La diferencia entre las dos etapas permite dimensionar el movimiento que acaban de llevar a cabo los accionistas de la tradicional compañía teniendo en cuenta que los $5.852,45 millones correspondientes al ajuste de capital implican convertir una cuenta patrimonial en capital social, mientras que los otros $1.127,25 millones corresponden a un aporte en efectivo y, por lo tanto, incorporan recursos a la sociedad.
Pero la operación también cambia la relación entre sus accionistas ya que después del aumento, Lexington Finance Co. S.A. quedó como titular de 517.341.900 acciones, mientras que Grupo Iberoamericano de Fomento S.A. posee 231.228.693 títulos.
Es decir que, sobre las 748.570.593 acciones resultantes, Lexington concentra aproximadamente el 69,11% del capital, frente al 30,89% de Grupo Iberoamericano.
Se trata de acciones ordinarias, nominativas y no endosables, que tienen un valor nominal de $10 y otorgan un voto por título y que, según el aviso societario, quedaron totalmente suscriptas e integradas.
Cómo quedó la participación accionaria de Lexington Finance y Grupo Iberoamericano
El alcance del cambio accionario aparece al reconstruir la composición anterior a partir del aumento de capital aprobado en 2019 y publicado en el Boletín Oficial en diciembre de 2021, mediante el cual Lexington Finance pasó a controlar el 63,63% de Compañía General de Fósforos Sud Americana y Grupo Iberoamericano de Fomento el el 36,37%.
Por entonces, Lexington poseía 32.199.036 acciones y Grupo Iberoamericano, 18.400.964, sobre un capital total de $506 millones.
Ahora, la nueva estructura lleva a Lexington de 63,63% a 69,11%, una ampliación de casi 5,5 puntos porcentuales, tanto que su socio pasa, proporcionalmente, de 36,37% a 30,89%.
En el caso de Grupo Iberoamericano de Fomento es una sociedad constituida en Madrid en 1992 cuyo objeto comprende inversiones mobiliarias e inmobiliarias y la adquisición, tenencia, administración y gestión de participaciones en otras compañías.
La planta de José León Suárez y las marcas de la empresa
Tres Patitos forma parte del negocio de Compañía General de Fósforos Sud Americana, junto con Fragata, Gran Fragata y Ranchera, aunque la empresa también extendió históricamente su actividad hacia velas y otros productos de consumo doméstico.
Su centro industrial continúa en José León Suárez, donde funciona una planta de aproximadamente 4.750 metros cuadrados que fue desarrollada para producir fósforos de seguridad de madera mediante líneas continuas capaces de integrar diferentes etapas del proceso industrial.
El álamo constituye una de sus materias primas tradicionales y la empresa desarrolló plantaciones de esa especie para abastecer parte de su producción.
Un perfil empresarial actualizado en julio pasado ubica a la compañía dentro de la actividad manufacturera y consigna 70 empleados, aunque documentación histórica de la empresa llegó a describir una dotación cercana a 150 trabajadores entre operarios y técnicos.
La comparación permite observar también la transformación de una industria que durante décadas abasteció un artículo prácticamente indispensable dentro de los hogares argentinos.
La caída en el consumo de fósforos frente a los encendedores descartables
Pero el negocio actual se desarrolla en condiciones muy diferentes a las que acompañaron el crecimiento de Tres Patitos.
Durante décadas, el fósforo ocupó un lugar central para encender cocinas, calefones, estufas, velas y otros artefactos.
Ese universo comenzó a fragmentarse con la expansión de encendedores descartables, sistemas piezoeléctricos y mecanismos de encendido electrónico incorporados directamente en los equipos.
La categoría tradicional pasó así a compartir una función cotidiana con tecnologías que prescinden del fósforo y, en paralelo, la compañía extendió su cartera hacia otras categorías de consumo doméstico y mantuvo diferentes marcas y presentaciones.
De producto cotidiano a patrimonio industrial
La permanencia de la compañía contrasta con esos cambios de consumo.
Sus antecedentes se remontan a tres fábricas de fósforos instaladas entre 1877 y 1884 en Barracas, Avellaneda y Belgrano que terminaron confluyendo en 1889 en la Compañía General de Fósforos.
En tanto, la actual Compañía General de Fósforos Sud Americana fue constituida en 1929, cuando el fósforo ya formaba parte de un mercado masivo.
Otro hito llegó el 21 de septiembre de 1961, con la inauguración del establecimiento de José León Suárez y la concentración de la producción terminó convirtiendo a esa planta en el centro industrial de la compañía.
La fábrica atravesó después la incorporación de nuevos métodos de producción, los cambios en la distribución minorista y la aparición de tecnologías alternativas para el encendido.