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Negocios

Malvinas: Rockhopper mantiene su plan de producción pese a las medidas de Argentina

Mientras crecen las disputas por la soberanía, el desarrollo energético en el Atlántico Sur avanza y pone a la Argentina en alerta

30/09/2026
Actualizado 13:25hs

La petrolera británica Rockhopper Exploration ratificó que mantiene para el primer trimestre de 2028 el inicio de la producción de petróleo del proyecto Sea Lion, ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, y sostuvo que las recientes medidas impulsadas por la Argentina no modificaron el cronograma de desarrollo.

La compañía comunicó su posición este miércoles al presentar su informe semestral, en el que señaló que continúa contando con el "continuo y firme respaldo" del Reino Unido y de las autoridades de las islas para avanzar con el proyecto hidrocarburífero. Rockhopper también indicó que las medidas argentinas generaron un período de mayor atención política y mediática, pero que no tuvieron un impacto material sobre los planes de desarrollo.

El anuncio se produjo pocos días después de que el Gobierno argentino anunciara el inicio de un procedimiento de arbitraje internacional para intentar impedir el avance de Sea Lion. La decisión fue comunicada el 28 de septiembre por la Oficina del Presidente, que instruyó a la Cancillería y a los equipos jurídicos del Estado a recurrir al mecanismo previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar.

Cómo es el proyecto Sea Lion

Sea Lion es un desarrollo petrolero ubicado en la Cuenca Malvinas Norte, al norte del archipiélago. Rockhopper descubrió el yacimiento en 2010 y actualmente posee una participación del 35% en las licencias vinculadas al proyecto, mientras que la petrolera israelí Navitas Petroleum, operadora de Sea Lion, controla el 65% restante.

La primera etapa del desarrollo fue aprobada a fines de 2025 mediante una decisión final de inversión de ambas compañías. Esta fase apunta a desarrollar una parte del yacimiento con una producción máxima estimada de alrededor de 50.000 barriles diarios, de acuerdo con la documentación presentada por Rockhopper.

La compañía británica informó posteriormente que la perforación de desarrollo está prevista para comenzar a principios de 2027, mientras que la primera producción continúa programada para el primer trimestre de 2028.

Para esa primera fase está previsto utilizar el Aoka Mizu, una unidad flotante de producción, almacenamiento y descarga (FPSO). El desarrollo contempla inicialmente 11 pozos y una infraestructura destinada a procesar y almacenar la producción en el área del proyecto.

Rockhopper amplió su financiamiento para Sea Lion

El cronograma también está vinculado con las medidas adoptadas por Rockhopper durante agosto para reforzar su posición financiera y afrontar su participación en las próximas etapas del proyecto.

La empresa anunció una ampliación de capital por aproximadamente u$s180 millones, destinada, entre otros objetivos, a financiar su participación en la adquisición del buque OSX-1 y en trabajos asociados con la aceleración del desarrollo de nuevas áreas de Sea Lion.

El OSX-1 fue adquirido por Navitas por aproximadamente u$s125 millones. La intención de la operadora es utilizarlo para avanzar sobre el denominado Área Central de Desarrollo, que contempla otros 38 pozos, divididos en dos fases de 20 y 18 pozos.

Según Rockhopper, esta segunda etapa podría permitir incorporar hasta 125.000 barriles diarios de capacidad adicional respecto de las fases iniciales. La compañía aclaró, sin embargo, que el desarrollo de esa zona requiere nuevas decisiones de inversión y aprobaciones antes de avanzar.

En agosto, además, un informe técnico independiente elaborado para Rockhopper estimó en 110 millones de barriles sus reservas 2P netas en Sea Lion y en otros 211 millones de barriles sus recursos 2C netos.

Las medidas que tomó la Argentina

El anuncio de Rockhopper se produce en un contexto de escalada de las acciones impulsadas por el Gobierno argentino contra las empresas vinculadas con la explotación hidrocarburífera en las islas y sus espacios marítimos circundantes.

A comienzos de septiembre, la Argentina inició procedimientos sancionatorios contra 45 personas y empresas a las que vinculó con actividades hidrocarburíferas en la zona. Días después amplió esos procedimientos a otros 15 sujetos.

El Gobierno también presentó una denuncia penal contra distintas sociedades vinculadas con Navitas:

  • Navitas Petroleum Development & Production Ltd.
  • Navitas Petroleum Atlantic United
  • Navitas Petroleum LP
  • JHI Associates
  • Eco (Atlantic) Oil & Gas

La presentación se basó en la interpretación argentina de la Ley 26.659, que establece restricciones para empresas que desarrollen actividades hidrocarburíferas en la plataforma continental sin autorización argentina.

El 28 de septiembre, además, el Gobierno anunció que iniciará el procedimiento de arbitraje internacional previsto en el Anexo VII de la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, con el objetivo de cuestionar el desarrollo de Sea Lion y otras medidas vinculadas con la explotación de recursos naturales en la zona.

La posición de Reino Unido y de las autoridades de las islas

Rockhopper señaló que tanto el Reino Unido como las autoridades de las Islas Malvinas mantienen su respaldo al proyecto y rechazaron las medidas adoptadas por la Argentina.

La compañía y Navitas sostienen que las actividades de Sea Lion cuentan con las licencias otorgadas por las autoridades británicas correspondientes. Según la información difundida por Rockhopper, las autoridades británicas y de las islas consideran que las medidas argentinas carecen de fundamento jurídico.

La posición de ambas compañías se contrapone con la del Gobierno argentino, que sostiene que la explotación de hidrocarburos en la zona se realiza sobre recursos correspondientes a la plataforma continental argentina y que las actividades no cuentan con autorización de la República Argentina.

La disputa por los recursos hidrocarburíferos

La explotación petrolera en el área se encuentra directamente vinculada con la disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido por las Islas Malvinas.

La Argentina mantiene su reivindicación sobre las Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, mientras que el Reino Unido administra el archipiélago y respalda las actividades hidrocarburíferas autorizadas por las autoridades de las islas.

El presidente Javier Milei reiteró el reclamo argentino durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas el 23 de septiembre, cuando pidió la reanudación de las negociaciones sobre la disputa de soberanía y anticipó que la Argentina adoptaría medidas frente al avance de la explotación de hidrocarburos.

En ese contexto, la confirmación de Rockhopper mantiene abierto el escenario de confrontación jurídica y diplomática en torno a Sea Lion: la empresa sostiene que el proyecto continúa encaminado para comenzar a producir petróleo en el primer trimestre de 2028, mientras que la Argentina inició acciones administrativas, penales y arbitrales para cuestionar su desarrollo.