El plan de los Bulgheroni para ampliar Cerro Dragón con una inversión de u$s1.200 millones
Pan American Energy casi duplicó la inversión prevista para recuperar más crudo de su principal activo convencional y extender su horizonte productivo
Parte del grupo Bulgheroni se trasladó a París a participar de la Argentina Week que el Gobierno nacional se encuentra organizando en la capital francesa con el objetivo de atraer inversiones.
Con ese escenario europeo de fondo, el grupo que controla Pan American Energy (PAE), decidió anunciar una millonaria inversión para apuntalar uno de sus planes más sobresalientes.
PAE apuesta por el RIGI para extraer más petróleo
El monto asciende a u$s1.200 millones que serán destinados a para extender la producción del yacimiento de hidrocarburos Cerro Dragón, en Chubut.
La iniciativa contempla ingresar al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), como parte de un proceso que comenzó antes de este anuncio y que se remonta a mayo pasado, cuando PAE ya trabajaba sobre una inversión cercana a u$s680 millones para la zona para llevar la estimación a 46 millones de barriles de petróleo, además de 30 BCF de gas natural.
El cambio de escala fue tan importante que repercutió entre los empresarios que participan del 62 Coloquio de IDEA que se está llevando a cabo en el hotel Sheraton de Mar del Plata, en donde también participan ejecutivos del grupo de la familia Bulgheroni.
De hecho, iProfesional pudo saber que detrás del RIGI, el holding busca invertir sobre un campo que lleva décadas en explotación para recuperar hidrocarburos que las técnicas tradicionales ya no permiten extraer en condiciones económicas y prolongar así su horizonte productivo.
De hecho, Alejandro y Marcos Bulgheroni lo plantearon desde dos aspectos diferentes del mismo proyecto.
"Esta inversión en Cerro Dragón, que llega luego de la confluencia de los intereses y el esfuerzo de todos los actores, representa una apuesta por todo lo que todavía puede ofrecer", sostuvo Alejandro Bulgheroni, presidente de Pan American Energy Group.
Mediante un comunicado, el empresario agregó que incorporar nuevas tecnologías para recuperar recursos que antes no podían aprovecharse permitirá "extender su vida productiva, sostener el empleo y generar nuevas oportunidades para la economía del país".
"Es una forma de mirar a largo plazo y de seguir desarrollando el potencial energético argentino", afirmó.
Por su parte, Marcos Bulgheroni, Group CEO de PAE, puso el foco en el papel que tendrá el régimen dentro de esa estrategia.
Lo hizo desde París, en donde participa de la Argentina Week y desde donde sostuvo que el grupo "está enfocado en buscar nuevos horizontes de inversión en Cerro Dragón que complementen el trabajo que venimos haciendo para darle una mayor sustentabilidad a la cuenca".
También agregó que "el ingreso de este proyecto al RIGI, que es el primero para la producción convencional, será determinante para poder implementar técnicas de recuperación terciaria en zonas de menor productividad. La inversión presentada permitirá ejecutar un nuevo desarrollo para el área, incrementar su producción y sostener la actividad en la cuenca".
Las definiciones de ambos ejecutivos permiten ordenar el proyecto más allá del anuncio realizado en París al punto que el anuncio fue muy comentado en los pasillos del hotel Sheraton de Mar del Plata, en donde se está realizando el 62 Coloquio de IDEA.
PAE busca aumentar cuánto petróleo puede recuperar de Cerro Dragón y utilizar el RIGI para llevar esas técnicas hacia sectores de menor productividad, en momentos en que los campos convencionales de la Cuenca del Golfo San Jorge enfrentan su declino natural.
Una inversión que cambió de escala
La comparación con el proyecto conocido meses atrás permite medir la magnitud del cambio porque PAE pasó de una inversión prevista cercana a los u$s680 millones a una de u$s1.2000 millones, mostrando un incremento de más de u$s500 millones.
A partir de ese desembolso, PAE contempla que la producción incremental proyectada pasó al mismo tiempo de 24 millones a 46 millones de barriles de petróleo.
También aumentó el máximo aporte esperado sobre la producción del área que tenía un programa inicial que calculaba un pico incremental superior a 11.300 barriles diarios y que la nueva versión apunta a más de 16.600 barriles diarios sobre la producción proyectada, además de los 30 BCF de gas natural.
Para conseguir esos volúmenes, PAE prevé instalar 22 nuevas plantas de inyección de polímeros, perforar 100 pozos productores e inyectores, intervenir otros 600 pozos productores, adaptar instalaciones para el manejo de polímeros y realizar obras complementarias de superficie.
La compañía también amplió el volumen de hidrocarburos que pretende recuperar y la cantidad de operaciones necesarias para alcanzarlo.
El desafío de un campo maduro
Cerro Dragón no necesita un nuevo descubrimiento para justificar el proyecto ya que el petróleo está identificado, pero una parte permanece atrapada en reservorios que llevan décadas en producción, un problema que PAE intenta resolver.
Esto se debe a que durante la primera etapa de explotación de un yacimiento, los hidrocarburos pueden producirse mediante la presión natural del reservorio y sistemas de bombeo.
A medida que esa presión disminuye, comienza una segunda fase que utiliza, entre otras técnicas, la inyección de agua para desplazar el petróleo.
La recuperación terciaria busca avanzar un paso más.
En ese sentido, PAE utilizará inyección de polímeros, una tecnología que modifica las características del fluido inyectado y permite desplazar una mayor proporción del petróleo que permanece dentro de la formación.
Según las estimaciones de la compañía, la aplicación de esta técnica puede aumentar hasta cinco puntos porcentuales el factor de recuperación respecto de los niveles alcanzados mediante recuperación secundaria.
Ese aumento permite incorporar a la producción sectores de menor productividad que habían quedado fuera de la ecuación económica.
Por eso queda claro que los u$s1.200 millones, no financiarán la apertura de un nuevo yacimiento sino que el proyecto apunta a obtener más hidrocarburos de un activo existente y prolongar durante más tiempo su explotación.
Los barriles que financiarán la apuesta
Una parte de la producción adicional tendrá como destino el mercado externo, teniendo en cuenta que PAE proyecta exportar 18 millones de los 46 millones de barriles incrementales previstos durante el desarrollo, cifra que representan alrededor del 39% del volumen adicional calculado por la compañía.
El resto permitirá aumentar la disponibilidad de crudo Escalante para el parque refinador argentino.
La estructura del proyecto combina así producción destinada a generar exportaciones con mayores volúmenes para abastecer el mercado local.
Para Chubut, el incremento de producción también representará mayores regalías asociadas a los nuevos barriles, además de actividad vinculada con la perforación, las intervenciones de pozos y la construcción y operación de las nuevas instalaciones.
PAE informó además que el desarrollo incluirá una política destinada a ampliar la participación de proveedores locales de la Cuenca del Golfo San Jorge.
La relevancia que la compañía le asigna al régimen quedó expresada por el propio Marcos Bulgheroni, quien definió su ingreso como "determinante" para implementar recuperación terciaria en las zonas de menor productividad de Cerro Dragón.
El RIGI aparece en el centro
El vínculo entre el proyecto y el RIGI tampoco comenzó con el anuncio realizado en París ya que PAE había planteado en mayo el desarrollo de recuperación terciaria dentro del régimen.
Lo que cambió ahora fue la dimensión de la inversión y de la producción proyectada a partir de un proyecto que todavía debe atravesar el proceso de evaluación correspondiente para ser aprobado su ingreso al RIGI.
En este sentido, el régimen fue creado por la Ley 27.742 y contempla para las inversiones aprobadas incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios, además de condiciones de estabilidad.
En febrero pasado, el Decreto 105/2026 prorrogó por un año el período de adhesión e incorporó dentro del sector petróleo y gas determinados nuevos desarrollos de explotación y producción de hidrocarburos líquidos y gaseosos costa adentro.
Tecnología francesa para aumentar el recupero
El proyecto tendrá además un componente tecnológico internacional a partir del acuerdo sellado por PAE con SNF, una compañía francesa especializada en fabricación y procesamiento de polímeros, que será uno de los proveedores centrales del nuevo desarrollo.
La empresa suministrará tanto las plantas de inyección como los polímeros que serán utilizados en Cerro Dragón.
Según la información difundida por PAE, la firma opera en más de 70 países y cuenta con más de 22 plantas de producción en el mundo.
El acuerdo incorpora al proyecto conocimiento específico para diseñar las instalaciones y operar el sistema de inyección que permitirá aumentar el porcentaje de petróleo recuperado.
La participación de SNF también conectó directamente el proyecto con Francia, donde la iniciativa fue presentada durante la Argentina Week.
En el encuentro organizado para el anuncio participaron el ministro de Economía, Luis Caputo; el jefe de Gabinete, Diego Santilli; el gobernador de Chubut, Ignacio Torres; Marcos Bulgheroni; el embajador argentino en Francia, Ian Sielecki; el secretario general del Sindicato del Petróleo, Gas Privado y Energías Renovables del Chubut, Jorge Ávila, y el CEO de SNF, Pascal Rémy.
La competencia por las inversiones petroleras
La decisión de ampliar el proyecto aparece además en un momento en que el mapa de inversiones petroleras de la Argentina cambió de manera sustancial.
El crecimiento de Vaca Muerta trasladó hacia el no convencional una parte importante de los proyectos destinados a incrementar la producción de petróleo y gas.
Las cuencas maduras, en cambio, necesitan nuevas inversiones para compensar el declino natural de campos explotados durante décadas.
Cerro Dragón se encuentra dentro de ese segundo escenario, mientras que PAE define al proyecto como la mayor área productora de hidrocarburos convencionales del país.
La compañía informó además que lleva invertidos más de u$s17.000 millones en la cuenca y que su producción allí representa alrededor del 11% del petróleo extraído en la Argentina.
Pero la recuperación de más petróleo convencional no es el único proyecto que PAE tiene en marcha para modificar el horizonte de Cerro Dragón.
La compañía comprobó la existencia de shale gas en la formación D-129 y obtuvo de Chubut la reconversión del área en una concesión de explotación no convencional de hidrocarburos, con la posibilidad de mantener la actividad convencional complementaria.
La autorización tiene un plazo de 35 años, a los que se adicionaron otros 10 años por la magnitud de la inversión y las características de un eventual desarrollo no convencional.
PAE comprometió cerca de u$s250 millones para un programa piloto de cinco pozos y los estudios realizados por la compañía identificaron intervalos de entre 70 y 150 metros de espesor dentro de D-129, ubicados a profundidades inferiores a los 3.500 metros.
El programa deberá establecer si el recurso puede avanzar desde la etapa piloto hacia un desarrollo comercial. El primer pozo ya fue perforado con una rama lateral de aproximadamente 1.500 metros y 25 etapas de fractura.