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Ordenan inhibir los bienes de Granja Tres Arroyos tras denuncias de presunto vaciamiento

Con un pasivo sideral y trabas en el juzgado concursal, la Justicia Comercial ordenó bloquear los activos de Granja Tres Arroyos y sus filiales

02/10/2026
Actualizado 11:48hs

La situación de cataclismo operativo y económico que transita la mayor avícola de la Argentina sumó otro capítulo dramático. Ocurre que la Justicia Comercial acaba de ordenar la inhibición provisoria de todos los bienes del Grupo GTA, conglomerado integrado por Granja Tres Arroyos, Wade, Avex y Holding Agroindustrial. La medida fue adoptada tras las presentaciones realizadas por la sindicatura que interviene en la quiebra de Rasic Hermanos y por extrabajadores de las plantas I y II de Wade, que antes pertenecían a Cresta Roja. Los actores en cuestión denunciaron maniobras de presunto vaciamiento de las instalaciones.

En concreto, las acusaciones en el expediente detallan que, se presume, de la planta de Wade se retiraban diariamente "materias primas, insumos, documentación, herramientas, maquinarias y equipos", además del desmantelamiento directo de líneas productivas.

Como respaldo, los denunciantes entregaron un pendrive con registros fotográficos y videos. Ante esto, la Justicia no solo bloqueó los activos, sino que intimó a los titulares de las sociedades a presentar en 10 días un inventario detallado y a precisar la nómina de personal, la operatividad actual de las plantas y los fondos necesarios para reactivar las unidades paralizadas.

La decisión cautelar llega en un momento de indefinición procesal. El concurso preventivo solicitado por la compañía permanece sin apertura formal debido a un conflicto de competencia entre el Juzgado Comercial N°21 y el N°1.

Dicho escenario complica la operatoria del grupo y sus decisiones. Trascendió que desde la firma se advirtió que la falta de resolución sobre el expediente "indefectiblemente conducirá a la inminente quiebra" de la avícola.

Un rojo de $536.000 millones y deudas cruzadas

El agujero financiero que declaró Granja Tres Arroyos impresiona por su magnitud. Al 31 de diciembre de 2025, la compañía informó un pasivo total de aproximadamente $536.000 millones distribuido entre 4.978 acreedores.

El desglose expone $199.000 millones en deudas financieras, $161.000 millones con proveedores, $78.000 millones en compromisos laborales y previsionales, $52.000 millones impositivos y $46.000 millones en cuentas comerciales.

A ese acumulado se suman más de $126.000 millones en cheques rechazados y un balance anual que cerró con pérdidas operativas por $122.052 millones. La fecha formal de cesación de pagos quedó asentada el 29 de enero. En ese momento, la firma dejó de afrontar vencimientos bancarios por más de 2.000 millones de pesos.

Un componente central de este presente de deudas está en los movimientos del grupo en años pasados. En marzo de 2018, Wade adquirió los activos de Cresta Roja a Proteinsa S.A. por u$s80 millones, una operación en la que Granja Tres Arroyos actuó como garante principal.

Parte sustancial de la deuda actual corresponde al saldo impago de dicha compra. Por esa razón, tanto Proteinsa como la sindicatura de Rasic Hermanos figuran como acreedores directos e impulsaron las medidas para resguardar el patrimonio del grupo.

Los argumentos de Granja Tres Arroyos

En su presentación ante los tribunales, la cúpula del Grupo GTA —controlado en un 99,9% por Holding Agro Industrial y con el porcentaje restante en manos de la familia fundadora— justificó el colapso en la "acumulación de severos desequilibrios macroeconómicos".

La firma sostuvo que tropezó con serias dificultades para trasladar el aumento de sus costos de producción al mostrador debido a un mercado interno saturado.

"GTA se vio forzada a comercializar su producción a valores por debajo del costo de reposición para sostener la estructura y conservar la cadena de distribución, absorbiendo pérdidas operativas corrientes que ahogaron definitivamente su liquidez", argumentó la compañía en el expediente judicial.

A la distorsión de precios locales se sumaron factores climáticos y sanitarios. La empresa argumentó que la sequía de la campaña 2022/2023 disparó el precio del grano para alimento balanceado. En paralelo, denunció el impacto provocado por el ingreso de carne aviar importada, principalmente desde Brasil, y el golpe que implicó el cierre de mercados externos tras la aparición de brotes de gripe aviar.

El gigante avícola cuenta con siete plantas de faena repartidas entre Buenos Aires, Córdoba, Chaco y Entre Ríos (donde opera los establecimientos La China y Becar), además de las unidades de Pinazo, Wade 1, Wade 2, Avex y Capitán Sarmiento. Desde allí abastece a más de 60 destinos internacionales y comercializa marcas de peso como Granja Tres Arroyos, Cresta Roja, Avícola Capitán Sarmiento, Campos de Areco y Super Dry. Mientras se resuelve qué juzgado llevará el caso, la cúpula corporativa deberá rendir cuentas sobre los inventarios para evitar que la traba judicial paralice la operación por completo.