Adecoagro sube la apuesta en la pelea con Vicentin para controlar las marcas Shimy y Yogs
La agroindustrial Adecoagro mejoró su oferta a u$s3,5 millones e igualó la propuesta de Vicentin por las plantas y marcas emblemáticas de la ex SanCor
La competencia por el futuro de las marcas Shimy y Yogs, dos de las más emblemáticas de la escena láctea nacional, ganó más temperatura en días recientes. Ocurre que, en el marco de la disputa judicial por los activos de la quebrada Alimentos Refrigerados SA (ARSA), Adecoagro resolvió elevar de u$s3 millones a 3,5 millones su propuesta económica para quedarse con el 100% de la estructura de la primera. Con este movimiento, el grupo agroindustrial empató la posición fijada por Vicentin en la puja por dos plantas industriales y un paquete de marcas que incluye a Shimy y Yogs, entre otras etiquetas largamente conocidas en los hogares del país.
El interés de los competidores se centra en las unidades productivas ubicadas en Monte Cristo, provincia de Córdoba, y Arenaza, en el territorio bonaerense. Además, y como se mencionó, la operación abarca el portafolio de nombres comerciales ligado históricamente al negocio de yogures, flanes y postres de SanCor. Esto es, Yogs, Shimy, Sancorito, Sublime, Vida, Primeros Sabores y Lechelita.
Adecoagro ya había hecho su primera aparición en el expediente durante el mes de agosto, cuando manifestó ante los tribunales su intención de adquirir la totalidad de la firma en quiebra. En ese momento ofreció u$s3 millones y solicitó autorización judicial para inspeccionar las plantas de ARSA SA.
Si bien las visitas técnicas solicitadas aún no se llevaron a cabo, la empresa igualmente movió sus fichas y añadió u$s500.000 adicionales para no quedar relegada en la compulsa.
Cuánto ofertaron Adecoagro y Vicentin por las marcas de ARSA
La jugada de Adecoagro responde a los movimientos previos de su rival. Vicentin había ingresado al expediente con un planteo inicial de 2,5 millones de dólares. Según el portal Edairy, cuando Adecoagro apareció en escena para ofertar con u$s3 millones, la cerealera aceleró para llevar su propuesta a 3,5 millones.
Al mismo tiempo, aportó una garantía por otros u$s350.000 y el pedido explícito de contar con opción de igualar cualquier cifra superior en una eventual compulsa.
Con la reciente respuesta de Adecoagro, ambas corporaciones quedaron posicionadas en una misma cifra, mientras el mercado aguarda las definiciones de la Justicia Comercial respecto de la metodología de venta.
A diferencia de la propuesta de u$s3,5 millones formulada por Adecoagro, la presentación efectuada en septiembre por Vicentin discriminó los montos por activo: asignó u$s1,7 millones a la planta de Monte Cristo, u$s1,15 millones a la de Arenaza junto con determinadas etiquetas, u$s625.000 al resto de las marcas y una porción de u$s25.000 a rodados y existencias.
La competencia cuenta también con un tercer actor. Elcor, la empresa láctea dueña de la marca Tonadita, también solicitó formalmente participar y pidió que el juzgado fije un esquema competitivo transparente.
La firma extendió por 60 días sus ofertas por la planta de Arenaza y sus marcas, al tiempo que fijó en u$s1,5 millones el valor que está dispuesta a pagar por la unidad de Córdoba, sin descartar una oferta por la totalidad del conjunto.
Quién es el dueño actual de las marcas de yogures de SanCor
Para Adecoagro, el terreno resulta conocido. La corporación concretaría la eventual adquisición de ARSA a través de L3N S.A., una figura creada en 2019 para incorporar activos que pertenecieron a la cooperativa SanCor, entre ellos las marcas Las Tres Niñas, Angelita y Apóstoles, además de las plantas de Chivilcoy y Morteros.
La anexión de ARSA ampliaría su escala operativa dentro del negocio lácteo tras la reciente compra de Profertil a YPF y a la canadiense Nutrien.
El expediente de ARSA exige no confundir los procesos. En 2016, Vicentin Family Group (VFG) compró la división de yogures y postres a SanCor por cerca de u$s100 millones. Actualmente, VFG retiene el 1% del capital de ARSA y controla a South American Food Company, titular del 99% restante.
Considerada en su momento "la última joya" de VFG, ARSA pasó a ser gerenciada en 2021 por la venezolana Maralac, luego de que fallara un intento de venta debido a cautelares de la Justicia Penal que prohibían a VFG transferir activos tras el default de la cerealera.
A partir de 2023 se desataron severos problemas financieros, el concurso preventivo abrió en 2024 y la quiebra quedó decretada en noviembre de ese año.
Por este motivo, la liquidación de ARSA se tramita en un expediente judicial independiente de la quiebra de la cooperativa lechera SanCor. El juzgado interviniente deberá resolver ahora cómo se recibirán, compararán y eventualmente mejorarán las propuestas para determinar el destino final de las plantas y las marcas.