Láctea familiar busca fondos para invertir, financiar su operación y refinanciar deudas

La empresa salió a buscar u$s2.500 millones enel mercado después de ampliar plantas y productos, mientras su deuda creció casi 65% en nueve meses
botellas de lácteos en una maquina embotelladora

Mientras la producción y el consumo de leche vuelven a crecer en la Argentina, una empresa familiar que durante los últimos años amplió plantas y sumó productos decidió abrir una nueva vía para financiar sus operaciones.

Se trata de Establecimientos Lácteos Silvia, que saldrá al mercado de capitales en busca de hasta $2.500 millones, con el objetivo de destinar los fondos a capital de trabajo, inversiones en activos físicos y refinanciación de pasivos.

La operación surge del prospecto que la compañía presentó ante la Comisión Nacional de Valores (CNV) para colocar Obligaciones Negociables (ON), Serie I, el pasado 2 de octubre.

El informe aporta además una radiografía de la empresa al informar cuánto factura, qué nivel de deuda mantiene, cuáles son sus principales acreedores financieros, cuántas personas emplea y qué destino podrá darles a los nuevos recursos.

En el caso de las ON estarán denominadas y serán pagaderas en pesos, tendrán un plazo de 24 meses y tasa variable, con colocación prevista para este 6 de octubre.

El prospecto establece tres alternativas para utilizar el dinero que las divide en capital de trabajo; inversiones en activos físicos y/o refinanciación de pasivos.

La operación tendrá además garantías de BBVA Argentina, Banco Supervielle y Banco de Valores, que respaldarán capital e intereses en los términos establecidos para las ON.

Una deuda que ganó peso

La información que Lácteos Silvia incluyó en el prospecto permite observar uno de los principales cambios registrados en sus estados financieros antes de recurrir al mercado.

Al 31 de diciembre de 2025, el endeudamiento informado ascendía a $6.043,45 millones, mientras que al 30 de septiembre pasado, ese monto ya alcanzaba los $9.950,33 millones.

Es decir, un aumento de casi $3.907 millones adicionales que son equivalentes a un incremento nominal cercano al 65% en nueve meses.

El mayor componente corresponde a las ON y de acuerdo con el cuadro de endeudamiento presentado por la propia empresa, la deuda bancaria pasó de aproximadamente $5.782 millones a $7.996 millones durante ese período.

A fines de septiembre pasado, Lácteos Silvia registraba además cerca de $1.962 millones con proveedores de bienes y servicios.

El prospecto permite abrir también la exposición con las entidades financieras y muestra que el principal compromiso declarado corresponde al Banco Provincia, con alrededor de $3.259 millones, aunque también aparecen Banco Nación, Macro, Galicia, Credicoop, Santander y BBVA.

El crecimiento de esos pasivos ayuda a dimensionar la operación porque la refinanciación aparece entre los posibles destinos de los nuevos recursos.

El mismo prospecto aporta otro dato necesario para completar esa fotografía a partir de que Lácteos Silvia informa que, al último registro consignado, estaba clasificada en situación 1, normal, en la Central de Deudores del Banco Central.

La escala detrás de los números

El prospecto permite conocer además la dimensión que alcanzó el negocio al punto que Lácteos Silvia declara tener 133 empleados y una facturación promedio mensual de aproximadamente $5.239 millones durante los últimos nueve meses.

La compañía pertenece a la familia Peretto-Larroque y comenzó a operar en 1999 en Luján, inicialmente concentrada en la elaboración de mozzarella.

En 2001 incorporó una fábrica en San Sebastián, partido de Chivilcoy, donde avanzó hacia otras variedades de quesos y en el 2012 llegó a Suipacha con una planta de mayor tamaño, que pasó a ocupar un lugar central dentro de su estructura industrial.

Ese recorrido llevó a la compañía desde una elaboración inicialmente concentrada en mozzarella hacia una cartera más amplia y una operación industrial extendida a distintas localidades bonaerenses.

El salto industrial

Una de las principales ampliaciones ocurrió en 2021, cuando inauguró una nueva planta de mozzarella en Suipacha que sumó aproximadamente 900 metros cuadrados cubiertos y otros 300 metros cuadrados externos, como parte de un proyecto que había comenzado en 2019 y requirió una inversión informada de $120 millones.

El objetivo declarado entonces era duplicar la elaboración y venta de mozzarella y ampliar la producción hacia crema, quesos untables y cheddar.

En paralelo, la compañía destinó otros $50 millones a una planta depuradora, con capacidad inicial para procesar 150.000 litros diarios de efluentes y posibilidad de ampliación hasta 300.000 litros.

Parte de ese proceso contó con herramientas destinadas al financiamiento de pequeñas y medianas empresas, dato que sirve como muestra de que el crédito externo ya estuvo presente en otras etapas de expansión de Lácteos Silvia.

De la mozzarella a nuevos productos

La ampliación industrial fue acompañada por una transformación de la cartera ya que a la mozzarella se sumaron otras variedades de quesos, ricota, cremas, untables y cheddar.

Otro cambio llegó en 2025, cuando puso en funcionamiento en Suipacha una línea para elaborar leche larga vida UHT en sachet.

Más adelante, la empresa incorporó leche chocolatada, comenzó a trabajar sobre nuevas categorías y durante el 2025 realizó presentaciones ante el Instituto Nacional de la Propiedad Industrial (INPI) relacionadas con leche entera y descremada, yogures, bebidas a base de yogur y postres, entre otros productos.

Un sector que volvió a crecer

La búsqueda de nuevos fondos de esta empresa se produce después de una recuperación de la producción láctea argentina que comenzó antes de la actual operación.

El país cerró el 2025 con 11.618 millones de litros de leche, un aumento del 9,7% frente a 2024 y el mayor volumen producido por el sector en una década, según los datos oficiales de la Dirección Nacional de Lechería.

La tendencia continuó entre enero y agosto, cuando la producción alcanzó 7.515 millones de litros, un crecimiento interanual del 4,5%, mientras que el consumo interno aumentó 4,2% durante el mismo período.

En el caso de las exportaciones, llegaron al equivalente de 2.086 millones de litros y generaron alrededor de u$s1.130 millones, con Brasil, Argelia, Chile y China entre los principales destinos.

Con este escenario de fondo, Lácteos Silvia sale así a buscar recursos en un mercado que recuperó volumen de producción y consumo, mientras la propia compañía llega con una estructura industrial más amplia que la de años anteriores y un endeudamiento que creció durante este 2026.

Temas relacionados