Gonella invierte u$s20 millones en La Ramada y La Lácteo para disputar el mercado lechero
Con la compra de La Lácteo y una estructura en dos provincias, los dueños de La Ramada pasaron del insumo industrial a disputar las góndolas
La escena láctea nacional sigue mostrando cambios y apuestas, en un contexto en que el consumo de leche comienza a mostrar signos de repunte y la recuperación comercial de algunas empresas se hace evidente. En ese contexto, la familia Gonella aceleró la marcha para consolidar un ambicioso plan de expansión de su negocio a partir de un desembolso acumulado que ronda los u$s20 millones. El movimiento apunta a modificar el perfil histórico del grupo, esto es, pasar de ser un proveedor concentrado en proveer materia prima para la industria a convertirse en un jugador directo en las góndolas de consumo masivo. Además de promover una mayor presencia de La Ramada, la columna vertebral de esa estrategia se asienta en la adquisición del 100% de la marca La Lácteo, que le permitirá al holding aplicar ese sello comercial en los distintos productos elaborados en sus plantas.
A lo largo del tiempo, La Ramada enfocó su operación en la producción de leche en polvo orientada a clientes corporativos y mercados de exportación.
"Siempre estuvimos orientados al mercado industrial, nunca tuvimos un producto de mercado masivo y estaba pendiente poder entrar en ese mundo", declaró Juan Gonella, uno de los directivos clave del grupo, a medios santafesinos.
El salto a las góndolas y el desembarco en Córdoba
El ingreso formal al terreno minorista comenzó a delinearse en 2025. En ese período, La Ramada adquirió la planta de quesos y dulce de leche que La Lácteo poseía en Villa del Rosario, Córdoba, establecimiento que llevaba dos años paralizado.
Según fuentes del segmento lechero, la transacción contemplaba inicialmente una licencia de uso de marca por diez años para esas categorías. Sin embargo, negociaciones posteriores permitieron comprar la totalidad de la marca. La operación involucró la etiqueta de la firma y distintos activos industriales.
"Tenemos la posibilidad de salir al mercado con leche larga vida bajo una marca que ya tiene camino hecho", afirmó Regina Gonella, otra pieza clave del holding, marcando el enlace clave entre la etiqueta adquirida y el desarrollo industrial que el grupo ejecuta en Santa Fe.
En la planta cordobesa de Villa del Rosario, la compañía avanza en un cambio operativo. En la actualidad, ahí se produce queso cremoso, barra y dulce de leche tanto para el consumo familiar como para clientes del sector heladero. En paralelo, la firma trabaja en el desarrollo de una línea de muzzarella destinada al mercado de exportación.
Nuevas líneas en Santa Fe y capacidad industrial
El pilar técnico del proyecto se concentra en la localidad santafesina de Franck. En esa locación, el grupo instala tres líneas de envasado Tetra Pak para la producción de leche larga vida. Cada unidad operativa aportará una capacidad de 120.000 litros diarios, acumulando una capacidad potencial de envasado de 360.000 litros por día.
La iniciativa, se indicó, requerirá la incorporación de 40 empleados. Las primeras pruebas de funcionamiento están previstas para finales de octubre, mientras que la comercialización se pondría en marcha hacia el cierre de 2026.
Esa capacidad se sumará al complejo que La Ramada ya opera en Franck. Se trata de una planta de leche en polvo con una capacidad instalada equivalente a 500.000 litros diarios de leche. La producción abastece a fabricantes de helados, chocolates y elaboradores de alimentos, además de sostener envíos al exterior.
A partir del montaje de las líneas de larga vida, el crecimiento en Córdoba y la planta en Santa Fe, la compañía proyecta superar el procesamiento de un millón de litros diarios de leche hacia el cierre de 2026. Esa cifra representa una meta de expansión corporativa para ingresar al selecto "top 5" de empresas en los segmentos donde participa.
Control de la cadena e integración del negocio
El plan de escala se sostiene sobre un esquema de integración vertical. El grupo opera una estructura agropecuaria propia fundamentada en cuatro tambos de envergadura que generan alrededor de 150.000 litros diarios de leche. La pata agrícola trabaja cerca de 4.000 hectáreas orientadas mayoritariamente a la producción de alimento para el ganado lechero.
El circuito se completa con una planta de alimentos balanceados que abastece a los establecimientos propios y a tambos proveedores de la firma. La logística interna se apoya en una flota cercana a los 15 camiones de transporte.
Con esta infraestructura, la familia de la santafesina Esperanza —cuya nave insignia histórica es la metalúrgica que lleva el apellido fundador— busca transformar el volumen productivo en presencia directa de mercado. El éxito de esta transición dependerá de la puesta en marcha de las líneas en Franck, la consolidación de la planta cordobesa y la tracción que logre la marca La Lácteo frente a competidores ya muy posicionados en el consumo masivo.