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iProfesional | Negocios

Cómo funciona la cadena de helados Freddo y cuánto cuesta abrir una franquicia

Con unos 120 locales en Argentina, Freddo busca nuevos franquiciados. Cuánto cuesta abrir una tienda y qué dedicación recomienda su director

09/10/2026
Actualizado 06:35hs

Abrir una franquicia de Freddo, la cadena argentina de heladerías requiere una inversión aproximada de entre u$s80.000 y u$s180.000, según el formato y las características del local. Pero el capital es apenas una parte de lo que necesita saber un potencial franquiciado. Raúl Mandía, director de la compañía, recomienda dedicar unas 40 horas semanales al negocio y destaca la orientación al servicio como una condición central para gestionar una tienda.

El ejecutivo detalló el funcionamiento de la cadena durante el ciclo de charlas Discovery Day, organizado por la consultora Canudas, en el que iProfesional estuvo presente. Con valores referidos a octubre de 2026, explicó cómo opera una marca de más de 55 años que combina su tradición heladera con nuevos productos y presencia internacional.

Según Mandía, Freddo tiene aproximadamente 120 tiendas en Argentina, de las cuales unas 15 son propias y el resto franquiciadas. "Tener tiendas propias te permite muchas veces probar cosas que no querés sacar al mercado sin estar seguro de que son exitosas", explicó. También sirven para establecer estándares de calidad y mostrarles el negocio a potenciales franquiciados.

La internacionalización tiene un peso considerable. "Tenemos hoy una presencia internacional de aproximadamente el 50% de nuestras tiendas", señaló el director. La cadena opera en Uruguay, Brasil, Chile, Perú, México y Estados Unidos. Durante la charla contó que el día anterior habían inaugurado una sucursal en Utah.

"En este momento estamos en una etapa de consolidación", sostuvo sobre la estrategia internacional. Mencionó a Brasil como un mercado con mucho espacio para crecer y también destacó el potencial de México y Estados Unidos. En Argentina, identificó oportunidades en ciudades como Río Cuarto, San Rafael, Tandil y Bariloche, además de barrios porteños y el corredor norte del Gran Buenos Aires.

El producto conserva, según Mandía, las características de la tradición italiana que dio origen a la marca, con recetas adaptadas a los gustos argentinos. El dulce de leche sigue siendo el sabor más vendido. El ejecutivo destacó el helado "preparado con leche fluida", una característica que presentó como parte de la calidad de la propuesta.

A esa base se suma el desarrollo de nuevos gustos. "Nosotros tenemos un equipo de gente dedicada a investigar tendencias en sabores, qué está pasando en el mundo, probar, desarrollar los helados", explicó. Por año, cuenta, tienen entre seis a ocho lanzamientos anuales y mencionó el chocolate Dubái como ejemplo.

Mandía considera que la heladería permite ingresar a la gastronomía con una operación relativamente sencilla, menores necesidades de equipamiento que otras propuestas y bajo desperdicio. Para facilitar el trabajo del franquiciado, la distribución reúne los insumos necesarios para la tienda. "No es que tengo que salir yo a comprar las servilletas o ir a buscar las cucharitas", remarcó.

Freddo tiene unos 120 locales en Argentina y alrededor de 15 son operados directamente por compañía

La cafetería complementa los horarios de consumo del helado y suma motivos de visita. "El helado es más que nada en la tarde y la noche; la cafetería es más que nada en la mañana y en la tarde", explicó. Freddo prueba una nueva propuesta de cafetería en Libertador y Teodoro García y busca incorporarla en las nuevas tiendas cuando el formato lo permita.

La estacionalidad del negocio de franquicias exige planificar la operación. Mandía reconoció que la temporada baja fue difícil y que el consumo todavía no se había recuperado del todo. "Hay momentos muy buenos y hay momentos que son un poco más difíciles", advirtió. Aunque existe demanda durante todo el año, las ventas de diciembre, enero y febrero tienen un peso especialmente importante para la operación.

Cuánto hay que invertir para ser franquiciado de Freddo

Freddo ofrece tres formatos principales de franquicas. Según los valores aproximados que presentó Mandía, una góndola o un kiosco en un shopping, de entre 20 y 30 metros cuadrados, requiere u$s80.000 a u$s100.000. El cálculo incluye el derecho de ingreso a la franquicia, la construcción y el equipamiento.

Una tienda en un patio de comidas, de unos 50 a 70 metros cuadrados, demanda u$s100.000 a u$s140.000. Para el modelo de "experiencia completa", como un local amplio a la calle con cafetería, estimó u$s140.000 a u$s180.000. El presupuesto varía según el estado del inmueble, la decoración, los asientos y los equipos de frío.

Freddo recomienda dedicar unas 40 horas semanales al negocio y prioriza la atención de cada cliente (Gentileza Freddo)

"Nosotros calculamos que entre 30 y 36 meses se logra el retorno, pero puede ser menos", señaló. El plazo es una estimación de la empresa y depende del formato, el tránsito de clientes y los costos.

El alquiler debería representar entre el 10% y el 15% de las ventas totales, según recomendó Mandía. Para aprobar una ubicación, Freddo también considera la visibilidad, el tránsito peatonal, la cartelería y el acceso de repartidores. La marca no otorga un radio fijo de exclusividad territorial y evalúa las características de cada zona.

Según el director, las aplicaciones de delivery aportan, en promedio, entre el 15% y el 20% de las ventas de las tiendas.

La dedicación del operador es otro factor central. Mandía recomienda unas 40 horas semanales de gestión y prioriza la vocación de servicio. "Las personas que están dedicadas al negocio son las más exitosas", afirmó.

Freddo no ofrece un radio fijo de exclusividad y evalúa las características de cada zona para abrir (Gentileza Freddo)

La capacitación comercial de los franquiciados también forma parte del acompañamiento. En Freddo, el entrenamiento abarca al operador, los responsables de la tienda y los empleados. Durante la primera semana de apertura, personal de la compañía acompaña el trabajo en el establecimiento. Luego continúan las visitas de operaciones, el entrenamiento y el apoyo de marketing. Mandía estimó una dotación de entre seis y doce personas, según el formato y los horarios.

Para el ejecutivo, comprar una franquicia de Freddo supone asumir un trabajo cotidiano, además de realizar una inversión. La marca aporta el producto, la capacitación y el acompañamiento, pero la atención que recibe cada cliente depende del franquiciado y de su equipo.

"Los clientes entran, pero si no reciben el servicio que esperan, no vuelven a entrar", advirtió. Por eso, al evaluar el negocio, recomienda mirar más allá de los números y preguntarse si su gestión encaja con la vida del interesado. La dedicación que pide la marca empieza por estar cerca de la operación, conducir al personal y cuidar esa experiencia que puede hacer que un cliente vuelva.