Flybondi acumula una colosal deuda de $610.000 millones y estos son sus acreedores
La presentación judicial detalló la gravedad del déficit y reveló el alcance de las obligaciones pendientes con diversas compañías
La crisis financiera de Flybondi ya tiene una cifra concreta. La aerolínea, que solicitó la apertura de su concurso preventivo, presentó ante la Justicia deudas por $609.589 millones, frente a activos por $176.103 millones. La diferencia supera los $433.485 millones y muestra hasta dónde llegó el deterioro patrimonial de una compañía que durante 2025 necesitó aportes de capital y nuevos préstamos para sostener su funcionamiento.
Pero el expediente de FB Líneas Aéreas S.A., razón social de la low cost, también permite conocer algunos de los nombres que quedaron comprometidos por la crisis. Entre los proveedores que reclamaron pagos aparecen YPF, Swissport Argentina, New Air Fly Service, La Nueva Metropol y Juncadella, además de empresas de tecnología y organismos vinculados con la actividad aeroportuaria.
La documentación presentada ante la Justicia permite, además, reconstruir una situación financiera que comenzó a deteriorarse mucho antes de que la empresa redujera drásticamente sus vuelos. Al cierre de 2025, Flybondi ya registraba un patrimonio neto negativo de más de $153.000 millones y sus actividades operativas consumían efectivo a un ritmo que obligaba a buscar financiamiento externo.
En su escrito judicial, la propia compañía reconoció que la situación había dejado de ser un problema de vencimientos aislados.
"La generación ordinaria de fondos había dejado de resultar suficiente para atender regularmente el conjunto de las obligaciones exigibles", sostuvo.
Una deuda que supera más de tres veces sus activos
El estado patrimonial especial presentado por Flybondi, con fecha de corte al 28 de septiembre de 2026, registra activos por $176.103 millones y pasivos por $609.589 millones. La diferencia entre ambos conceptos alcanza los $433.485 millones.
Entre los compromisos informados aparecen $21.528 millones en sueldos a pagar y $27.833 millones en aportes y contribuciones pendientes, dos partidas que muestran el peso de las obligaciones laborales y previsionales.
El anexo de personal incorporado al expediente identifica a 826 trabajadores, de los cuales 681 figuran bajo convenio ATAF y 145 fuera de convenio. Esa cifra corresponde a la nómina presentada ante la Justicia y no necesariamente representa la dotación actual.
Los balances de 2025 ya anticipaban problemas.
Al cierre de ese ejercicio, Flybondi registraba activos por $293.426 millones, pasivos por $446.729 millones y un patrimonio neto negativo de $153.303 millones.
Aunque el resultado contable del año fue positivo en $1.028 millones, el estado de flujo de efectivo mostraba una realidad diferente: las actividades operativas consumieron $102.593 millones.
Para sostener su funcionamiento, la empresa recibió $75.899 millones en aportes de capital y obtuvo nuevos préstamos por $25.216 millones.
La auditoría de los estados contables advirtió, además, sobre una fuerte incertidumbre respecto de la capacidad de Flybondi para continuar operando.
A quiénes les debe Flybondi: los proveedores que reclamaron pagos
La documentación que acompañó la solicitud de concurso preventivo incluye una nómina de acreedores y distintos antecedentes de reclamos e intimaciones de pago.
Entre los reclamos e intimaciones de pago que Flybondi detalló en su presentación judicial aparecen:
- YPF: informó una deuda vencida de $15.900 millones al 18 de junio de 2026, vinculada con el abastecimiento de combustible.
- New Air Fly Service: reclamó $344,4 millones por servicios aeroportuarios prestados en El Calafate.
- Transportadora de Caudales Juncadella: intimó el pago de $129,9 millones por facturas emitidas entre diciembre de 2025 y mayo de 2026.
- La Nueva Metropol: reclamó $118,8 millones por servicios de transporte de pasajeros y operación de rampa.
- Swissport Argentina: reclamó $112,2 millones por facturas vencidas correspondientes a servicios aeroportuarios.
- Bullmetrix: intimó el pago de $74,4 millones.
- Policía de Seguridad Aeroportuaria: exigió $32,4 millones, bajo advertencia de suspender la cuenta corriente y resolver un convenio vinculado con permisos del personal aeroportuario.
- Escala 24x7: informó una deuda total de u$s164.424, de los cuales u$s124.368 estaban vencidos, y comunicó la suspensión del acceso a servicios de infraestructura tecnológica alojados en AWS.
Los importes corresponden a reclamos específicos informados por la aerolínea en el expediente, no necesariamente a la totalidad de las obligaciones con cada proveedor ni a sus saldos definitivos dentro del concurso preventivo.
La nómina general también incluye obligaciones vinculadas con el arrendamiento de aeronaves, mantenimiento y servicios internacionales, algunas de ellas por varios millones de dólares.
La diversidad de los reclamos permite observar cómo los problemas financieros se trasladaron a proveedores necesarios para sostener el funcionamiento cotidiano de la aerolínea.
Uno de los casos más sensibles fue el de YPF, por tratarse del abastecimiento de combustible. También aparecen empresas vinculadas con la operación en tierra, el transporte de pasajeros y la infraestructura tecnológica.
En el caso de Escala 24x7, el proveedor comunicó la suspensión del acceso a servicios de infraestructura alojados en AWS por obligaciones impagas.
La compañía explicó ante la Justicia que los incumplimientos con prestadores esenciales podían generar consecuencias mucho mayores que el importe individual de cada factura.
"La interrupción de una prestación crítica puede afectar prestaciones restantes y producir consecuencias que exceden ampliamente el importe del crédito individual involucrado", señaló.
Por qué Flybondi dejó de poder pagar sus obligaciones
Según consta en el expediente, el deterioro de las cuentas estuvo acompañado por una reducción de la actividad que terminó afectando directamente la generación de ingresos.
Durante 2025, Flybondi transportó 3.656.887 pasajeros, frente a los 4.020.942 del año anterior. La caída fue del 9,1%, mientras que el mercado aerocomercial argentino creció 13,2%. En este marco, sus ingresos netos por venta de pasajes disminuyeron aproximadamente 14,5%.
A su vez, la situación se agravó durante 2026, cuando la disponibilidad de aeronaves comenzó a reducirse de manera acelerada. En julio de 2025, la empresa contaba con un promedio de 11,33 aviones operativos. Un año después, ese número había descendido a apenas 2,67 aeronaves.
La reducción se trasladó a la cantidad de servicios realizados: Flybondi pasó de operar 2.836 vuelos en enero de 2026 a solamente 134 en julio, una caída del 95,3%.
La propia compañía describió cómo esa situación terminó agravando sus problemas financieros: "La menor disponibilidad de aeronaves reducía vuelos e ingresos; la reducción de ingresos dificultaba atender obligaciones vinculadas con mantenimiento y proveedores esenciales; los incumplimientos restringían el crédito comercial o amenazaban la continuidad de prestaciones indispensables; y esa restricción, a su vez, dificultaba recuperar capacidad operativa".
El problema era que, mientras los ingresos se reducían, Flybondi seguía necesitando recursos para afrontar los costos vinculados con la estructura aerocomercial.
Durante el primer semestre de 2026, los gastos mensuales de mantenimiento oscilaron entre u$s1,66 millones y u$s2,59 millones.
Según la presentación judicial, las negociaciones con proveedores, los pagos parciales y la reprogramación de vencimientos dejaron de ser suficientes.
"La cuestión dejó entonces de consistir exclusivamente en administrar vencimientos o renegociar determinadas obligaciones", reconoció.
La empresa ubicó en marzo de 2026 el inicio de su estado de cesación de pagos.
Flybondi quiere seguir operando
En este marco, la solicitud de concurso preventivo representa un intento de ordenar las obligaciones acumuladas y preservar la estructura de la compañía.
La presentación, sin embargo, no implica por sí misma que la Justicia haya dispuesto la apertura del proceso, una instancia necesaria para avanzar posteriormente con la verificación de créditos y la negociación con los acreedores.
En el escrito, Flybondi sostuvo que, pese a la magnitud de sus problemas financieros, todavía conserva elementos necesarios para desarrollar su actividad: "La severa crisis descripta no ha determinado, a la fecha de esta presentación, la desaparición de la organización empresaria ni el cese definitivo de la explotación".
La aerolínea señaló que mantiene personal especializado, estructura administrativa y técnica, sistemas de reservas y comercialización, relaciones contractuales, permisos y habilitaciones regulatorias.
Según su planteo, esos elementos tienen un valor que podría perderse en un escenario de liquidación.
"El valor económico de una empresa aerocomercial no puede medirse exclusivamente mediante la realización aislada de sus activos", argumentó.
De ahora en más, si la Justicia habilita la apertura del concurso, Flybondi deberá intentar reestructurar obligaciones por casi $610.000 millones y, al mismo tiempo, conseguir recursos para recuperar una operación que durante julio había quedado reducida a una mínima expresión.