Tensión militar con Chile y posible acción de la Armada por un buque que va a Malvinas

La firma Easter Island enviará el buque Danstar desde Punta Arenas a Malvinas. En Chile temen una interceptación en el mar territorial argentino
Tensión militar con Chile y posible acción de la Armada por un buque que va a Malvinas

A escasos días de que se hiciera pública la preocupación chilena por los cazas F-16 que viene incorporando Argentina, otro foco de tensión con Santiago comienza a cobrar potencia. Ocurre que la puesta en marcha de una nueva ruta marítima entre la ciudad trasandina de Punta Arenas y las islas Malvinas disparó las alarmas diplomáticas y de inteligencia en ambos lados de la cordillera. En concreto, la empresa Easter Island Naviera alista la salida del buque mercante Danstar, una embarcación de bandera chilena con la que procurará inaugurar una conexión comercial periódica destinada a abastecer al archipiélago. Sin embargo, la travesía genera alta preocupación en el gobierno de Chile ante la posibilidad de un "evento crítico" con la Armada Argentina y otras fuerzas nacionales.

El recorrido previsto para el primer viaje, que se llevará a cabo entre noviembre y diciembre, atravesará el Estrecho de Magallanes para luego salir a aguas abiertas hacia Puerto Argentino.

En un principio, la compañía evaluó navegar por el Mar de Drake para eludir cualquier fricción internacional, pero esa alternativa fue descartada en Santiago por considerarse una renuncia implícita a los derechos de navegación sobre el estrecho. La decisión de cruzar por Magallanes situará a la embarcación en el mar territorial argentino una vez que abandone esa senda.

En Chile temen una interceptación de la Armada

Informes de inteligencia militar citados por medios trasandinos como BioBio consideran que el escenario más complejo se dará cuando el Danstar abandone el estrecho y avance por aguas bajo jurisdicción argentina. Los reportes chilenos advierten sobre una eventual interceptación o captura de la embarcación por parte de la Prefectura Naval Argentina (PNA) o la misma Armada Argentina.

El marco regulatorio local le otorga sustento a esa hipótesis. El Decreto 256/2010 exige autorización previa a todo buque que pretenda transitar entre el continente y las islas o atravesar aguas jurisdiccionales argentinas con ese destino.

A esto se suma el Decreto 457/2021 sobre la Directiva de Política de Defensa Nacional, que fijó pautas de control en el Atlántico Sur.

La postura argentina fue reafirmada recientemente en el Congreso por el perito naval y presidente de la Liga Naval Argentina, Fernando Claudio Morales.

"Chile va a hacer zarpar su primer buque de bandera chilena con carga logística para el emprendimiento Sea Lion. El artículo 19 de la Convemar dice claramente que ante cualquier amenaza o puesta en riesgo de la soberanía nacional puede ser considerado paso no inocente por lo cual el buque puede ser detenido", advirtió el especialista.

Morales remarcó que corresponderá a la Cancillería argentina determinar si se instruye el protocolo correspondiente al salir del estrecho.

Un negocio millonario en disputa

Detrás del movimiento logístico se juega una disputa comercial estratégica para la Región de Magallanes.

El mercado de insumos para las islas representa un movimiento superior a los u$s20 millones anuales en rubros que abarcan materiales de construcción, maquinaria, alimentos, combustibles y suministros agrícolas.

Según medios chilenos, Punta Arenas busca transformarse en un centro de abastecimiento regional y competir de manera directa con el flujo que desde hace años se canaliza desde Montevideo, Uruguay.

La ventaja de la ciudad chilena es logística: la distancia marítima hacia las Malvinas es unos 1.100 kilómetros menor que desde la capital uruguaya. La iniciativa contó con respaldo del sector privado local tras encuentros entre 60 empresas de Magallanes y 132 entidades del archipiélago.

La respuesta de Chile y el factor diplomático

Pese a las advertencias de inteligencia, La Moneda descartó escoltar la nave con unidades de la Armada de Chile por tratarse de una operación privada. Asimismo, la fecha exacta del zarpe se mantiene bajo estricta reserva para minimizar las posibilidades de una escalada.

Frente a las versiones de un posible incidente, el ministro de Defensa Nacional de Chile, Fernando Barros, llamó a la prudencia y defendió el principio de libre navegación.

"Todo barco que sale del Estrecho de Magallanes, su navegación no puede ser restringida ni condicionada por nadie", sostuvo el funcionario, quien remarcó que las inspecciones deben ajustarse a convenios internacionales y no a razones políticas, al tiempo que ponderó la relación permanente entre ambas marinas.

Desde Easter Island Naviera enfatizaron que el viaje del Danstar responde estrictamente a un emprendimiento comercial regido por el derecho internacional. No obstante, el caso es seguido de cerca por el Poder Ejecutivo chileno, donde admiten que cualquier acción de la Prefectura o la Armada en aguas territoriales forzará una respuesta diplomática por demás contundente.

Temas relacionados