Producir contra pedido y más liquidez: la fórmula de las empresas ante la caída de ventas
Puntos importantes
Las empresas están modificando la forma en que producen y venden frente a una demanda interna que continúa debilitada y adoptan nuevos conceptos y fórmulas que van desde fabricación vinculada con pedidos confirmados, hasta reparaciones, promociones, facilidades de pago y prioridad sobre la liquidez,
Por lo menos así surge de analizar el último informe de Qualy Consultora publicado bajo el título de "Indicadores Privados Adelantados", correspondiente a agosto y septiembre pasados.
En el documento se observa el cambio especialmente entre las fábricas vinculadas con el mercado interno.
"Frente a una combinación de demanda deprimida, aumentos de tarifas, fletes y materias primas y capacidad ociosa, las industrias relevadas ajustaron sus esquemas productivos hacia reparaciones o pedidos bajo orden confirmada", detalla el trabajo.
Al mismo tiempo, se destaca cómo las empresas resignaron rentabilidad y recurrieron a promociones y facilidades de pago para preservar liquidez y para adoptar una estrategia de mayor cautela en la reposición de existencias.
Qualy identifica esa conducta entre los factores que atraviesan la actividad industrial, junto con la debilidad del poder adquisitivo y la competencia de productos importados.
El relevamiento también registra cambios en las decisiones productivas y en las decisiones de inversión al tenerse en cuenta que las fábricas mantienen prudencia frente a nuevos desembolsos.
De todos modos, se aclara que casi la mitad de los directivos relevados espera una recuperación de la actividad durante el próximo año a partir de un escenario en el que algunos indicadores mensuales muestran mejoras, mientras las comparaciones interanuales continúan reflejando dificultades.
La demanda llega hasta la línea de producción
Según el documento, los cambios operativos se producen mientras la actividad manufacturera continúa por debajo de los niveles registrados durante los últimos años.
Por caso, Qualy identifica que la producción industrial PyME cayó 6,1% interanual en agosto, aunque avanzó 0,3% frente a julio en la medición desestacionalizada, además de informar sobre una contracción acumulada de 6,4% durante los primeros ocho meses de este 2026.
El relevamiento de la consultora coincide en parte con el último trabajo publicado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), que registra una caída acumulada de 8,5% y advierte que las fábricas trabajaron con una utilización promedio de su capacidad instalada de 55,3%.
De hecho, se explica que el deterioro alcanzó a casi todas las actividades industriales PyME relevadas como Químicos y plásticos, que retrocedió 14,9% interanual; alimentos y bebidas, que lo hizo en un 10,3%; papel e impresiones, en 4,3%; textil e indumentaria, otro 3,8%; y metal, maquinaria, equipos y material de transporte, que bajó un 2,2%, mientras que Madera y muebles fue la excepción, con un crecimiento de 1,1%.
El documento de CAME también identifica una modificación en las tareas realizadas por los establecimientos industriales.
Frente a pedidos de bajo volumen, las empresas relevadas recurrieron al mantenimiento correctivo, las reparaciones y la producción bajo pedido y para sostener la liquidez utilizaron descuentos por pago contado, planes en cuotas con tarjetas y acuerdos directos con distribuidores.
En el mismo sentido, el Índice de Producción Industrial Manufacturero, cuyos resultados incorpora Qualy, registró una caída interanual de 3,2% en agosto, pese a una recuperación mensual desestacionalizada de 1,9%.
Durante los primeros ocho meses del año acumuló una contracción de 2,7% y permaneció 12,1% por debajo del nivel de 2023, comparación que permite ubicar las decisiones de las empresas dentro de un proceso más extenso que las variaciones de un solo mes.
Por eso, Qualy identifica una recuperación mensual parcial, acompañada por dificultades persistentes en las ramas industriales más expuestas al consumo doméstico.
Una economía con dos velocidades
Las diferencias entre sectores constituyen uno de los principales resultados del informe de la consultora que describe una fragmentación productiva entre actividades extractivas y exportadoras que mantienen dinamismo y sectores dependientes del mercado interno que continúan bajo presión.
El informe destaca que en agosto, refinación de petróleo creció 4,7% interanual; productos químicos avanzó 4% y metales básicos aumentó 3,3%.
En cambio, maquinaria y equipos retrocedió 24%; otros equipos e instrumentos, 20,6%; prendas, cuero y calzado, 14,7%; productos metálicos, 9,6%; textiles, 9,4%; vehículos y autopartes, 8,8%; y minerales no metálicos, 6,8%.
La distancia se amplía al comparar la actividad con 2023 al punto que Maquinaria y equipos se encuentra 43,5% por debajo de aquel nivel; textiles, 33,8%; productos metálicos, 33,6%; otros equipos e instrumentos, 31,6%; minerales no metálicos, 30,3%; caucho y plástico, 26,3%; y vehículos y autopartes, 25,6%.
En cambio, el informe revela que Refinación de petróleo está 23,3% por encima de 2023 y muestra una importante coincidencia con otro de los indicadores destacados por Qualy sobre la producción petrolera, que alcanzó 947.310 barriles diarios en agosto, con una expansión interanual de 13,8%, impulsada principalmente por Vaca Muerta.
En el caso de la industria automotriz, el trabajo muestra cómo presenta diferencias incluso dentro de una misma actividad, al punto que en septiembre, la producción cayó 15,6% interanual y las ventas al mercado interno retrocedieron 20,4%.
En cambio, las exportaciones crecieron 6,8% y absorbieron el 71% de la producción nacional durante el mes.
Diferente es el caso de los sectores más vinculados con las compras de los hogares argentinos que, de acuerdo a los resultados del trabajo, continúan expuestos a las dificultades que registra el consumo doméstico.
Un consumidor que modifica decisiones
El otro componente del escenario registrado por el informe de Qualy aparece en el comportamiento de los compradores ya que la consultora señala que migran hacia segundas marcas, realizan compras más pequeñas y fragmentadas y postergan adquisiciones de mayor valor, mientras las promociones y las cuotas adquieren mayor relevancia para concretar operaciones.
De hecho, en septiembre, las ventas minoristas PyME retrocedieron 1,2% mensual y acumularon una caída de 2,1% durante los primeros nueve meses del año pero, frente al mismo mes de 2025 registraron una mejora de 0,4%, según la consultora.
Los resultados comerciales también presentan diferencias entre actividades y el relevamiento ubica al rubro Alimentos y bebidas con una baja del 3,1% interanual y a Bazar, Decoración, Textiles para el hogar y Muebles con un retroceso del 3,4%, que contrastan con Textil e Indumentaria que creció 5%; Calzado y Marroquinería que lo hizo en un 3,5%; Ferretería y Materiales para la construcción, con 3,3%; Farmacia, con 1,5%; y Perfumería, con 0,7%.
El relevamiento de Qualy vincula parte de las mejoras con el cambio de temporada primaveral, los gastos relacionados con salud y las pequeñas refacciones, acompañados en determinados casos por facilidades de pago.
El dato positivo se repite para el rubro de Despachos de Cemento que mejoró 17,9% mensual en septiembre y 4,6% frente al mismo mes del año anterior, aunque durante los primeros nueve meses todavía acumula una caída de 2,9%.
La consultora señala que ese movimiento interrumpió el estancamiento de los meses anteriores y llevó los despachos a su mayor nivel del año en parte gracias a la evolución de la obra privada y el crédito hipotecario.
Inversión que queda bajo revisión
El documento también analiza las estrategias de las empresas en cuanto a modificaciones productivas y comerciales que también alcanzan las decisiones sobre equipamiento, infraestructura y ampliación de instalaciones.
En este caso, Qualy describe una posición cautelosa frente a nuevas inversiones entre las fábricas relevadas, pero al mismo tiempo registra expectativas de recuperación ya que casi la mitad de los directivos consultados espera una mejora de la actividad durante el próximo año.
Respecto de la evolución futura de la actividad, 46,4% de los industriales consultados espera una expansión de la producción durante los próximos 12 meses y 12,8% anticipa una caída.
De todos modos, en el informe prevalece la cautela respecto de los desembolsos de capital, quizá como un síntoma de memoria de los varios años de oscilaciones en la producción industrial PyME.
Las grandes compañías ajustan gastos y capital
El informe amplía el análisis con balances empresarios correspondientes al segundo trimestre de este 2026 que permite observar decisiones comerciales y financieras adoptadas por compañías de mayor escala, con estrategias diferentes de las que aparecen entre los pequeños establecimientos industriales.
Uno de los casos que se destaca en el informe es el de Molinos Río de la Plata, que registró ventas por $285.279 millones, una disminución interanual de 5,5%, un operativo positivo de $17.235 millones y una ganancia de $200 millones.
Según el documento, la alimenticia de la familia Perez Companc consiguió mantener estable su volumen de ventas frente a una caída de 2,9% del consumo mediante una estrategia orientada a la accesibilidad de sus marcas.
La respuesta empresarial también alcanzó su estructura financiera al punto que redujo $37.023 millones de gastos centrales, disminuyó capital de trabajo y equilibró su deuda, de acuerdo con el informe, con lo cual logró retomar resultados positivos después de los registros negativos de 2025.
Para Qualy, "la reducción de gastos y capital de trabajo constituye una decisión diferente de la producción bajo pedido identificada entre los establecimientos industriales PyME".
En ambos casos, la consultora documenta medidas concretas sobre la administración de recursos, aunque referidas a empresas de distinta escala y características como también lo demuestra el balance de Mastellone Hermanos.
La dueña de la marca La Serenísima registró ingresos por $528.180 millones durante el segundo trimestre, un resultado operativo bruto de $171.437 millones y una ganancia neta de $7.405 millones.
La selección de balances de Qualy incluye también los resultados de Banco BBVA Argentina correspondientes al segundo trimestre pasado en el cual registró ingresos netos por $954.377 millones, 5,1% superiores a los de un año antes y resultado operativo de $358.180 millones, con una mejora interanual de 36,3%, mientras la ganancia neta llegó a $131.562 millones, 65,2% por encima del mismo período del año anterior.
Según el documento, el resultado estuvo acompañado por ingresos financieros relativamente estables en un contexto de menor inflación y por un control de gastos que permitió alcanzar un índice de eficiencia de 45%.