Con polémica por falta de pagos, Minicuotas Ribeiro cerró el último local de su cadena
Puntos importantes
El retail y las grandes superficies comerciales aparecen a la cabeza de los nichos comerciales que más han perdido capacidad económica y financiera en años recientes. En ese contexto, un auténtico "peso pesado" del sector acaba de desactivar por completo su operatoria. La histórica cadena de electrodomésticos Minicuotas Ribeiro bajó definitivamente la persiana de su tienda en Villa Mercedes, San Luis. Se trataba de la última que permanecía funcionando en el interior del país. Con ese cierre se puso fin a una trayectoria de 116 años de historia de una empresa familiar que nació a principios del siglo XX y que en su etapa de mayor expansión alcanzó las 87 sucursales y un plantel de 2.500 empleados en toda la Argentina.
El cese de actividades en la ciudad donde se originó la firma marca el desenlace de la crisis que se agravó cuando la Justicia resolvió el rechazo de la propuesta de pago de Ribeiro, al que en meses recientes se sumó el golpe derivado de la caída de consumo nacional.
El negocio comenzó con una joyería, relojería y óptica fundada por Manuel Ribeiro. Continuó con su hijo Luis y posteriormente con su nieto, el sociólogo Manuel Ribeiro, quien impulsó la venta de electrodomésticos y la innovación comercial que caracterizó a la firma.
Inspirado en el Grameen Bank de Muhamad Yunus en Bangladesh, la compañía implementó una prueba piloto en 2001 en el Bajo Flores y lanzó oficialmente en 2006 el sistema de minicuotas.
Este esquema de crédito le permitió otorgar financiamiento a personas sin recibo de sueldo, sectores no bancarizados o con ingresos provenientes de changas, compitiendo de manera directa contra las grandes firmas del sector del retail.
Quiebre financiero y el pago de salarios en cuotas
El crecimiento empezó a revertirse a fines de 2018, durante el gobierno de Mauricio Macri, cuando surgieron los primeros retrasos y dificultades para sostener las obligaciones. En ese período, la empresa comenzó a fraccionar el pago de los salarios de sus empleados, que llegaron a cobrar sus haberes en cuotas.
La situación derivó en la presentación en concurso preventivo en agosto de 2021 y en la solicitud de un Procedimiento Preventivo de Crisis (PPC). El proceso incluyó el cierre progresivo de locales, despidos de personal y la búsqueda de un socio comercial o inversor que nunca llegó a concretarse.
Desde el sector comercial local expresaron el impacto del cierre de Minicuotas Ribeiro. Darío Sánchez, de la Cámara de Comercio de Villa Mercedes, declaró que "todo causa mucha tristeza".
Asimismo, Sánchez reconoció que la proliferación de comercios chinos "llegó a complicar la competitividad", aunque aclaró que los supermercados orientales no son culpables del 100% de la situación que derivó en el cierre de Ribeiro.
La aparición de los conflictos laborales
El atraso en el cobro de haberes generó episodios de tensión en distintas provincias. La falta de pago llegó incluso a provocar huelgas de hambre, como ocurrió en Tartagal donde se concretaron medidas de fuerza para reclamar el cumplimiento del pago de salarios.
En octubre de 2019, en medio de la crisis, un trabajador ingresó con un automóvil a un local del barrio porteño de Caballito.
La reducción de la red comercial desarticuló la estructura de la empresa, dejando a numerosas familias sin sus ingresos habituales. El modelo de las minicuotas, que durante años sirvió para impulsar las ventas a clientes informales, terminó representando una paradoja para el propio personal debido al fraccionamiento de sus mismos ingresos.
Indemnizaciones pendientes y sin resolución
Tras el cese definitivo en San Luis, la desaparición de la marca deja un conflicto abierto en el plano judicial.
Durante los despidos, algunos empleados recibieron propuestas para cobrar las sumas adeudadas en cuotas, pero numerosos pagos continúan pendientes.
En San Luis reconocen que extrabajadores aún aguardan resoluciones judiciales para el cobro de salarios e indemnizaciones adeudadas. Para los empleados afectados, la pérdida de los puestos de trabajo se suma a la incertidumbre por el dinero que todavía no habrían recibido tras años de servicio.
El cierre de la sucursal de Villa Mercedes concluye la historia comercial de la cadena iniciada a principios del siglo XX. Con la última persiana baja, la empresa de 116 años de trayectoria finalizó sus operaciones, mientras persisten los reclamos por las deudas laborales acumuladas durante sus intentos de reestructuración.