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iProfesional | Negocios

El shopping de Recoleta que nunca abre ahora enfrenta demanda por más de $840 millones

Una firma constructora lleva a la Justicia un reclamo millonario por tareas impagas y alega bloqueos en el avance de los trabajos

14/10/2026
Actualizado 17:00hs

El shopping OH! Buenos Aires, que busca transformar el antiguo Buenos Aires Design de Recoleta en un nuevo centro comercial, todavía no abrió sus puertas, pese a que su inauguración fue anunciada y postergada en varias oportunidades. Se anunciaba como un proyecto revolucionario, porque contaría con un innovador concepto bioclimático en el que todo el diseño estaba pensado para aprovechar al máximo los recursos naturales y reducir drásticamente el impacto ambiental con luz natural permanente.

Sin embargo, mientras las últimas previsiones apuntan a una posible apertura antes de fin de año, el emprendimiento suma otro frente de conflicto: una de las constructoras que participó de las obras inició una demanda judicial por más de $840 millones contra Hatzlaja S.A., la empresa concesionaria del predio.

El reclamo fue presentado por Cortes y Sistemas SRL, que asegura haber tenido que interrumpir sus trabajos por la falta de pagos y por demoras en otras contrataciones que estaban a cargo de la desarrolladora. La disputa incluye facturas impagas, acusaciones cruzadas por el abandono de la obra y un episodio particular: Hatzlaja alegó haber sufrido un robo millonario de efectivo, por el que pretendió responsabilizar a la constructora, según consta en la presentación judicial a la que accedió iProfesional.

Uno de los principales impulsores del proyecto fue Marcelo Eduardo Porcel, quien durante años fue presentado públicamente como inversor mayoritario de OH! Buenos Aires y está procesado en una causa por presuntos abusos sexuales y corrupción de menores que recientemente fue elevada a juicio oral. El empresario presidió Hatzlaja durante buena parte de las obras y firmó, en carácter de socio y apoderado, el contrato con Cortes y Sistemas que ahora dio origen a la demanda millonaria.

La apertura del shopping fue anunciada en varias oportunidades pero nunca se concretó

Sin embargo, Porcel renunció a la presidencia de Hatzlaja en noviembre de 2024 y fue reemplazado por Ofelia Weiss. Aunque posteriormente trascendió que se había desvinculado del emprendimiento, no está confirmado si dejó de tener participación económica en el proyecto. La documentación societaria identifica como accionistas históricos de Hatzlaja a Weiss y Dowler Company S.A.

La demanda tramita ante el Juzgado Nacional en lo Comercial N.º 18, Secretaría N.º 35. El expediente se inició en junio de este año y la desarrolladora fue notificada el 7 de octubre. La presentación contiene la versión de la constructora sobre los incumplimientos denunciados, que todavía deberán ser evaluados por la Justicia.

La constructora ejecutó el 76% de los trabajos y terminó rescindiendo el contrato

El conflicto entre Hatzlaja y Cortes y Sistemas comenzó mucho antes de llegar a los tribunales. El 19 de diciembre de 2022, ambas empresas firmaron un contrato por $1.000 millones más IVA para realizar demoliciones parciales, refuerzos estructurales, estructuras de hormigón y metálicas, mampostería, revestimientos e impermeabilización, entre otras tareas.

El acuerdo contemplaba un anticipo del 15%, mientras que el saldo debía actualizarse según el índice de la Cámara Argentina de la Construcción. Los trabajos tenían un plazo de ejecución de 15 meses y debían finalizar el 16 de abril de 2024.

Uno de los principales impulsores del proyecto fue Marcelo Eduardo Porcel, investigado por la Justicia

Sin embargo, la obra no avanzó según lo previsto. De acuerdo con la demanda, desde octubre de 2023 Hatzlaja comenzó a atrasarse con los pagos y, al mismo tiempo, demoraba la contratación de otras empresas que debían realizar tareas necesarias para que Cortes y Sistemas pudiera continuar con las suyas.

La constructora asegura que esas demoras la obligaron a mantener durante más tiempo del acordado al personal, los equipos y los servicios necesarios para sostener la obra, sin recibir una compensación por esos mayores gastos.

En su presentación judicial, la empresa sostiene que la falta de contratación de otros proveedores por parte de Hatzlaja generó la "imposibilidad de cumplir dicho plazo por parte de la Contratista", y remarca que las causas de esa demora le eran ajenas.

Para mayo de 2024, el conflicto ya se había profundizado. Cortes y Sistemas identifica dos facturas vencidas, una por $15,2 millones y otra por $51 millones, además de otros $184,2 millones correspondientes a trabajos y actualizaciones de costos que, según afirma, todavía no había podido facturar y cobrar.

La compañía sostiene que siguió trabajando mientras reclamaba los pagos, pero que llegó un momento en el que no podía avanzar porque faltaban tareas previas que dependían de otros contratistas.

En ese contexto, Hatzlaja la acusó de abandonar la obra. La constructora lo negó y explicó que había reducido la cantidad de trabajadores porque ya no tenía tareas que pudiera ejecutar en esas condiciones. Según su versión, había cumplido "todas las posibles de ejecución" y mantenía en el predio el personal necesario para continuar con sus responsabilidades.

El 25 de junio de 2024, después de varias intimaciones, Cortes y Sistemas comunicó la resolución del contrato. Para entonces, asegura que había completado el 76,74% de los trabajos que tenía contratados, por lo que quedó pendiente casi una cuarta parte de las tareas a su cargo. La empresa atribuye esa situación a los incumplimientos de Hatzlaja, mientras que la desarrolladora le había reprochado un supuesto abandono de obra.

En el escrito presentado en junio de 2026, Cortes y Sistemas también remarca que, transcurridos más de 41 meses desde el inicio de las obras, el shopping continuaba sin inaugurarse y sin una fecha cierta de apertura. Para la empresa, esa situación refleja que los problemas de ejecución no se limitaron a su contrato.

Un presunto robo millonario en medio de la pelea por los pagos

La disputa sumó otro capítulo cuando Cortes y Sistemas comenzó a exigir el pago de las facturas vencidas. Según consta en la demanda, Hatzlaja respondió alegando que había sufrido un robo de dinero en efectivo por $26,5 millones, u$s119.000 y otros u$s4.800, que atribuyó a presuntas fallas en la seguridad del lugar.

La desarrolladora pretendía responsabilizar a la constructora por ese episodio y, según sostiene esta última, utilizar las sumas supuestamente sustraídas para compensar parte de los pagos pendientes.

Cortes y Sistemas rechazó esa acusación. Explicó que, por contrato, debía garantizar la vigilancia del predio y de los materiales de construcción, pero no custodiar dinero en efectivo que Hatzlaja decía guardar en sus oficinas.

"Las oficinas del Comitente no forman parte de la obra y mucho menos los supuestos valores que dice Hatzlaja SA haber atesorado en dichas oficinas", sostiene la constructora en su presentación.

También afirma que nunca había sido informada de la existencia de esas sumas ni de que debiera adoptar medidas especiales para protegerlas. Incluso señala que ni ella ni la empresa de seguridad contratada habían sido convocadas por las autoridades para investigar el presunto robo.

La constructora cuestiona especialmente el momento en que Hatzlaja introdujo el episodio en la discusión contractual. Según su versión, ocurrió cuando ya existían facturas vencidas y reclamos por los mayores costos de la obra.

En el escrito judicial, Cortes y Sistemas acusa a la desarrolladora de intentar "compensar" las sumas reclamadas con el dinero supuestamente robado. También sostiene que Hatzlaja pretendía exigirle la devolución de anticipos actualizados por alrededor de $200 millones, algo que considera improcedente porque el contrato establecía que ese anticipo no debía ajustarse.

El conflicto continuó incluso después de la rescisión del contrato. Cortes y Sistemas asegura que, cuando intentó retirar sus equipos y materiales, la desarrolladora le impidió llevarse parte de los insumos de su propiedad.

Entre ellos menciona pallets de cal, bloques de hormigón, ladrillos, arena, piedra y perfiles metálicos, que valorizó en $13,9 millones al presentar la demanda. También reclama otros $6 millones por los gastos de retiro de equipos y desmovilización.

En total, la constructora exige $840.692.839,21 más IVA, intereses y costas. El reclamo comprende facturas pendientes, trabajos ejecutados que asegura no haber cobrado, mayores costos por la prolongación de la obra, materiales retenidos y una indemnización por la pérdida de oportunidades económicas, que estima en $294,3 millones.

Además, solicita que se examine la eventual responsabilidad de socios y administradores de Hatzlaja por los presuntos incumplimientos.

Marcelo Porcel, su salida del shopping y la causa judicial que enfrenta

Uno de los principales impulsores de OH! Buenos Aires fue Marcelo Eduardo Porcel, hijo del fundador de Argencard, quien durante años fue la cara visible del emprendimiento y se presentó públicamente como su inversor mayoritario. En noviembre de 2023, cuando las obras estaban en marcha, aseguraba que el shopping abriría en septiembre de 2024. Además, fue quien firmó como socio y apoderado de Hatzlaja S.A. el contrato de construcción con Cortes y Sistemas, que ahora dio origen a la demanda millonaria.

Sin embargo, su participación actual en el negocio es una incógnita. Porcel asumió la presidencia de Hatzlaja en enero de 2023 y renunció el 4 de noviembre de 2024, cuando fue reemplazado por Ofelia Weiss. El cambio de autoridades recién se publicó en el Boletín Oficial en septiembre de 2026.

Posteriormente trascendió que el empresario se había desvinculado del emprendimiento, aunque también surgieron versiones que lo seguían vinculando con pagos relacionados con las obras. No se conocen públicamente los términos de su salida ni está confirmado si conserva alguna participación económica en el proyecto. La documentación societaria de 2022 identificaba como accionistas de Hatzlaja a Ofelia Weiss y Dowler Company S.A., pero no permite establecer cómo se instrumentó la inversión atribuida a Porcel ni cuál es la composición accionaria actual.

El empresario enfrenta, además, una grave causa penal por presuntos abusos sexuales contra menores de edad. El 1.º de octubre, el Ministerio Público Fiscal informó que fue elevada a juicio oral la investigación en la que está acusado de abuso sexual agravado, corrupción de menores y producción de imágenes sexuales de menores. La causa involucra a diez adolescentes de entre 11 y 15 años, compañeros de colegio de sus hijos, y se refiere a hechos que habrían ocurrido entre 2022 y 2024. Según la acusación fiscal, Porcel habría aprovechado la relación de confianza con los menores durante reuniones en sus domicilios y oficinas.

Porcel fue procesado en abril de 2026 y la Cámara del Crimen confirmó esa decisión en mayo. La Justicia dispuso un embargo sobre sus bienes por $111,6 millones y medidas de control mediante un dispositivo de geolocalización, aunque permanece en libertad. El expediente quedó a cargo del Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional N.º 14, que todavía no fijó fecha para el juicio.

Un shopping que acumula anuncios y todavía no tiene fecha de apertura

Mientras avanzan los conflictos judiciales, OH! Buenos Aires continúa sin abrir sus puertas. El emprendimiento busca reconvertir el predio de Junín 1960, donde funcionó durante décadas el Buenos Aires Design, en un centro comercial con marcas internacionales, gastronomía y entretenimiento.

La concesión fue adjudicada a Hatzlaja en 2020, después del cierre del antiguo complejo, explotado anteriormente por IRSA. El proyecto contemplaba una inversión inicial de alrededor de u$s13,4 millones y una transformación integral del edificio.

Las primeras previsiones de apertura comenzaron a circular durante 2023. En noviembre de ese año, Porcel aseguraba que el shopping debía estar terminado en septiembre de 2024.

La fecha pasó sin inauguración. Hacia fines de 2024 surgió otro cronograma, que contemplaba habilitar primero la terraza gastronómica y luego el resto del complejo durante los primeros meses de 2025. Más adelante se mencionó junio de ese año, pero tampoco se concretó.

Durante 2026 volvieron a difundirse nuevas estimaciones. En mayo se informó que la obra general estaba terminada y que algunos locatarios ya trabajaban en el acondicionamiento de sus espacios. Agosto aparecía entonces como una posibilidad, pero la apertura tampoco se concretó.

Las últimas novedades llegaron en septiembre, cuando se conocieron detalles sobre las marcas internacionales que desembarcarán en el complejo. Según las previsiones difundidas entonces, OH! Buenos Aires podría abrir antes de que termine 2026, aunque todavía no se confirmó una fecha de inauguración.

El proyecto contempla alrededor de 110 locales comerciales y unas 30 propuestas gastronómicas. Entre las marcas anunciadas figuran Stella McCartney, Marc Jacobs, Golden Goose, La Martina, Kosiuko y Samsonite, además de cadenas gastronómicas y espacios de entretenimiento.

Por ahora, el shopping continúa sin abrir sus puertas. A las sucesivas postergaciones se suma una demanda millonaria que expone las diferencias entre la desarrolladora y una de las empresas que participaron de su construcción. El reclamo deberá resolverse en la Justicia, mientras OH! Buenos Aires sigue a la espera de una fecha definitiva de inauguración.