Quiénes son los Rey, la familia multimillonaria que controla Pluspetrol

Son los dueños de la empresa detrás de un RIGI por u$s12.240 millones en Vaca Muerta, que puso el foco en una de las mayores fortunas de la Argentina
Quiénes son los Rey, la familia multimillonaria que controla Pluspetrol

Puntos importantes

Checkbox Checked El gobierno aprobó una gran inversión de Pluspetrol en Vaca Muerta.
Checkbox Checked La familia Rey, de baja exposición y gran fortuna, controla Pluspetrol.
Checkbox Checked La empresa creció globalmente y se diversificó en litio y energías renovables.

El gobierno nacional acaba de aprobar uno de los mayores proyectos de inversión presentados bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que se acerca a u$s12.240 millones para desarrollar Bajo del Choique-La Invernada, un área de Vaca Muerta que Pluspetrol explota junto con la estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP).

El programa contempla 620 nuevos pozos horizontales, cuatro plantas de tratamiento y una capacidad instalada de hasta 100.000 barriles diarios de petróleo y 12 millones de metros cúbicos diarios de gas.

La decisión quedó formalizada este lunes 19 de octubre mediante la Resolución 1808/2026 del Ministerio de Economía y volvió a colocar en primer plano a una compañía de dimensiones regionales cuyos propietarios mantienen una exposición pública considerablemente menor que la escala de sus negocios.

Se trata de la familia Rey, ubicada por estimaciones privadas entre las mayores fortunas empresarias de la Argentina al punto que la revista norteamericana Forbes estima que Ricardo Luis Rey Rodríguez y sus dos hermanos reúnen un patrimonio de u$s3.100 millones.

El ranking los describió como empresarios de "bajísimo perfil" y destacó incluso la escasez de fotografías públicas de los integrantes de la familia que controla Pluspetrol que ahora encabeza un millonario proyecto en Vaca Muerta; opera uno de los principales desarrollos gasíferos de América latina y compró en 2024 los activos argentinos de ExxonMobil.

Una fortuna construida a partir del petróleo

El poder económico de los Rey, sin embargo, comenzó a construirse mucho antes de este proyecto petrolero.

Su origen lleva la historia hasta un ingeniero de una familia de clase media que trabajó con equipamiento para la industria petrolera en Estados Unidos, regresó al país para dirigir una multinacional, creó una constructora vinculada con los gasoductos y recién después decidió convertirse en productor de hidrocarburos.

Se trata de Luis Alberto Rey, quien nació en Buenos Aires el 24 de diciembre de 1929 en una familia de clase media; estudió en el Colegio Nacional Mariano Moreno y en 1956 se recibió de ingeniero civil en la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires.

Su primer contacto profesional directo con la industria que décadas después sostendría buena parte del patrimonio empresario familiar ocurrió fuera de la Argentina.

Tras recibirse, viajó a Estados Unidos y consiguió trabajo en Clark Brothers, compañía perteneciente al grupo Dresser y radicada en Olean, Nueva York donde se desempeñó como ingeniero de proyecto y desarrollo de turbinas y compresores de gas.

En 1959 regresó a la Argentina como gerente regional de Dresser Industries, especializada en equipamiento para la industria petrolera.

Esa experiencia fue clave para entender el nacimiento posterior de Pluspetrol ya que Rey no llegó al upstream como un inversor sin conocimiento en el sector por haber trabajado directamente con la tecnología utilizada para producir y transportar hidrocarburos.

En 1964 dio el siguiente paso y fundó Tauro S.A., empresa de construcciones civiles e industriales que presidió y con la que instaló plantas de compresión de gas en los gasoductos que se construían en la Argentina y profundizó así su relación con la industria gasífera.

También estuvo vinculado con negocios industriales y editoriales, entre ellos Editorial Abril y Papel Prensa, además de la fábrica de tornos mecánicos Turri.

El salto que llegó con los campos de YPF

En 1976, fundó Pluspetrol junto con Héctor Pedro Poli, como parte de una distribución accionaria que quedó históricamente repartida entre las dos familias: los Rey controlaban el 70% y los Poli el 30%.

La oportunidad para crecer apareció en las licitaciones mediante las cuales YPF ofrecía áreas a compañías argentinas para mejorar su explotación y a través de las cuales Pluspetrol ingresó directamente al upstream.

El primer paso importante fue Centenario, en Neuquén, un área que obtuvo por licitación y en la que comenzó a desarrollar capacidades propias como productora de hidrocarburos.

Al año siguiente consiguió, mediante el mismo mecanismo, Ramos, en Salta, que profundizó la especialización de Pluspetrol en gas.

Desde esa zona, la empresa se encaminó a explorar en Bolivia y se convirtió en uno de los antecedentes operativos que años después le permitieron encarar un desarrollo mucho más complejo como es el de Camisea, el megayacimiento de gas natural más grande de Perú y uno de los proyectos energéticos más importantes de América Latina, ubicado en el corazón de la Amazonia (en la cuenca del Bajo Urubamba, Cusco.

Pluspetrol es la encargada de operar el complejo y lidera el consorcio de empresas privadas que explota los lotes 88 y 56 desde agosto de 2004.

La expansión internacional que lleva décadas

De todos modos, Pluspetrol salió de la Argentina en 1979, apenas tres años después de su creación, cuando inició negocios en Colombia y Costa de Marfil y en 1990 abrió una oficina de representación en Houston y comenzó a explorar en Bolivia.

En 1994 inició actividades en Argelia y Túnez y dos años después llegó a Perú con Camisea, el mercado que terminaría modificando la dimensión del grupo. que convirtió a la petrolera en un grupo regional y que constituye uno de los principales puntos de inflexión en la historia empresaria de la familia Rey.

El enorme recurso gasífero peruano había sido descubierto por Shell en 1986, pero su desarrollo requería infraestructura, inversión y capacidad operativa en una geografía compleja.

En 2025, la compañía informó una producción consolidada de 161,9 millones de barriles equivalentes de petróleo entre sus operaciones, con Perú todavía como principal origen de esos volúmenes.

Si bien Luis Alberto Rey alcanzó a ver el comienzo de esa etapa, no pudo completar su desarrollo, ya que falleció en febrero de 2005, a los 75 años, pocos meses después de la puesta en marcha comercial de Camisea.

Se había casado en 1960 con Edith Rodríguez, con quien tuvo tres hijos y su muerte abrió el proceso de sucesión de un grupo completamente diferente del que había creado en 1976.

De esa forma, su esposa y sus hijos quedaron vinculados con la participación familiar y entre los integrantes de la segunda generación, Ricardo Luis Rey Rodríguez es quien aparece con mayor identificación pública con el grupo.

Silvia Rey también figura en antecedentes societarios vinculados con empresas del universo Pluspetrol.

Control societario concentrado en una sóla familia

En 2024, el control quedó concentrado en la familia Rey ya que ese año los Poli se desprendieron del 30% que habían conservado históricamente en Pluspetrol que le vendieron a sus socios.

Si bien en ese momento, no se informó el precio de la operación, fuentes del mercado la ubicaron en torno a los u$s1.300 millones.

La cifra sirve para entender en parte el origen de los u$s3.100 millones calculados por Forbes como fortuna de la familia Rey y que los ubica entre las mayores riquezas de la Argentina.

La diversificación abrió nuevas fuentes de valor

Durante los últimos años y siempre a través de Pluspetrol, la familia protagonizó movimientos que ampliaron significativamente esa escala como el proceso de expansión protagonizado fuera del petróleo y el gas.

Pluspetrol ingresó al negocio minero mediante Lítica Resources, enfocada en proyectos de litio en la Argentina, mediante la compra de LSC Lithium Corporation por u$s83,6 millones y posteriormente vendió a la china Ganfeng Lithium el proyecto Pozuelos-Pastos Grandes por u$s960 millones.

Pluspetrol también ingresó en generación renovable a fines de 2024, cuando adquirió en Uruguay los parques eólicos Cerro Grande, Peralta I y Peralta II, con alrededor de 170 MW de capacidad instalada y 72 aerogeneradores.

En Argentina, ese proceso de expansión la llevó a quedarse con los activos de ExxonMobil Exploration Argentina en Vaca Muerta por alrededor de u$s1.700 millones.

La operación incluyó áreas como Bajo del Choique-La Invernada, Los Toldos I Sur, Los Toldos II Oeste y Pampa de las Yeguas, además de una participación en Oldelval, el principal sistema de transporte de petróleo de la Cuenca Neuquina.

Durante 2025, Pluspetrol informó que en Bajo del Choique duplicó la capacidad operativa de 10.000 a 20.000 barriles diarios de petróleo, llevando a este activo a ocupar un lugar central en el crecimiento argentino del grupo y ser la base del proyecto que ahora recibió la aprobación del RIGI.

El tamaño actual excede al petróleo argentino

Pluspetrol llega a esta nueva etapa como una compañía muy diferente de la que Luis Rey y Héctor Poli fundaron en 1976.

Su actividad combina hidrocarburos en varios países, proyectos de litio, generación eléctrica renovable y participaciones en infraestructura energética.

Pero ese crecimiento también incrementó sus necesidades de financiamiento al punto que en lo que va de este año, Pluspetrol recurrió nuevamente al mercado de capitales mediante emisiones de Obligaciones Negociables (ON), para financiar parte de sus actividades y refinanciar pasivos.